Las academias ‘suspenden’ sin los exámenes de septiembre en la ESO

Algunos propietarios llegan a decir que puede ser un golpe mortal para el sector en Almería

Las academias han notado una fuerte bajada de los alumnos en este verano.
Las academias han notado una fuerte bajada de los alumnos en este verano. Europa Press
Miguel Cabrera 20:30 • 03 jul. 2022

Después del gran varapalo que ha supuesto la pandemia del coronavirus a las academias de enseñanza, la eliminación de los exámenes de septiembre en la ESO ha venido a dar la puntilla, hasta el punto de que desde dentro del sector hay propietarios que creen que  puede suponer un golpe mortal.


Es el caso de María José Muñoz, propietaria del Centro de Enseñanza Alcazaba, quien reconoce que desde que terminó el curso escolar aún no ha llamado un solo padre de jóvenes de la ESO para matricular a sus hijos, que tradicionalmente han venido estando entre sus principales clientes durante el verano.


Esta conocida academia, situada en el barrio de Los Molinos, pero donde, por su prestigio, también suelen acudir estudiantes de otras zonas de la capital, ha llegado a contratar otros años para clases de recuperación hasta a cuatro profesores. Hoy en día no necesita ninguno, como se lamenta Muñoz.



“Es una pena, pero podemos estar ante el fin de muchas academias”, llega a decir, porque afirma que este nuevo golpe va a provocar un grave daño a todo el sector. Y también alerta de que no solo son las academias las afectadas, sino también, por supuesto, los profesores, ya que podrán dejar de crearse muchos puestos de trabajo.


Economía sumergida



Además, María José Muñoz alerta de que primero la pandemia y ahora la supresión de los exámenes de septiembre ha propiciado el aumento de la economía sumergida, es decir de profesores que han optado por dar clases  en sus casas sin darse de alta en la Seguridad Social, algo que sí hacen las academias, según mantiene.


Otros centros almerienses no niegan la bajada de matriculaciones de este verano por la eliminación de la recuperación de septiembre en la ESO, pero estiman una pérdida de estudiantes menor. Por ejemplo, la Academia Montoya, de la calle Úbeda de El Zapillo calcula en alrededor de un 30 al 40% la reducción de alumnos, aunque en su caso no se ha traducido en el número de profesores, porque cuenta con una plantilla fija, según una de sus propietarias, María de los Ángeles Montoya. “Somos tres y damos abasto”, asegura. No obstante, si otros veranos tenían clases con ocho alumnos, ahora se han quedado en cuatro o cinco. 



Mal camino

En este punto, María de los Ángeles, hablando no tanto como profesora sino como madre, advierte de que a su entender con medidas como la eliminación de las recuperaciones, la Educación sigue sin caminar por buen camino


En primer lugar, porque se fomenta que los profesores de los IES “pasen la mano en junio a muchos niños, puesto que la única alternativa a no hacerlo sería para ellos repetir curso”. De esta forma, los estudiantes que pasan de curso en estas condiciones -puede incluso que con dos suspensos- tendrán en el siguiente muy complicado no ya el aprobado, sino contar con un nivel mínimo para poder afrontar las distintas asignaturas con garantías. 


“Hemos tenido casos de niños que han promocionado a Bachillerato con dos asignaturas suspensas, una de ellas lengua o matemáticas, gracias a que se les ha pasado la mano en una tercera para evitar que repitan”, se lamenta esta profesora. “Pero claro, no tienen base, y como han aprobado, hay padres que no se preocupan porque estudien en verano, aunque es cierto que sí hay otros concienciados con la educación de sus hijos que sí siguen recurriendo a las academias”, apostilla.


Reinventarse

Con esta cruda realidad, los responsables de las academias están viéndose en la necesidad de reinventarse para evitar desaparecer, de forma que en algunos casos incluso han conseguido impulsarse con esta crisis. 


Esto es lo que está haciendo la Academia Pitágoras, otra de las más prestigiosas de Almería, en El Zapillo, con su propietario, José Ignacio Tijeras, al frente. “La caída ha sido brutal y en la provincia es muy probable que muchas academias cierren”, expone. 


Ante este nuevo panorama al que se enfrentan las academias y la disyuntiva de ‘renovarse o morir’, José Ignacio Tijeras ha apostado en Pitágoras, entre otras estrategias, por impulsar tres planes de estudios, partiendo de la base de que la pandemia ha afectado al desarrollo académico de los estudiantes de forma generalizada, y les ha llevado a perder capacidad de conocimientos, de síntesis y de concentración para afrontar sus retos. 


Tres planes

El primero de ellos es de ‘refuerzo’, en el que se evalúan las carencias del alumno para poner en marcha un plan específico, de forma que en el curso siguiente pueda adaptarse al nivel exigido. Está dirigido a estudiantes cuya nota final del curso ha sido inferior a 6.


El segundo es de ‘consolidación’, y está dirigido a estudiantes cuya nota final del curso entre 6 y 7. Está basado en un refuerzo exhaustivo de los contenidos para enlazar de forma notable los contenidos del próximo curso y subir las notas de forma segura.


Por último, el ‘plan avanza’ se dirige a estudiantes cuya nota final haya sido superior a 7. El objetivo es avanzar directamente en el temario del próximo curso.


Los planes han tenido mucho éxito y ha llevado a interesarse por ellos a profesores de distintos colegios de la provincia y a la Federación de Padres de Alumnos en Almería, Fapace, con la que la academia ha firmado un convenio de colaboración



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