Un comedor desbordado y un centro en mal estado: la denuncia de un colegio de Almería
La AMPA del CEIP Ferrer Guardia alerta de falta de monitores, turnos sin aprobar y graves deficiencias

El patio y exterior del CEIP Ferrer Guardia.
Falta de monitores en el comedor, ratios incumplidas, turnos sin autorización y un deterioro progresivo de las instalaciones. Esta es la situación que denuncia la Asociación de Madres y Padres Viva Mi Escuela del CEIP Ferrer Guardia, que reclama soluciones urgentes a las administraciones competentes. Lo ha hecho a través de una carta dirigida, sobre todo, a la Junta de Andalucía.
Con la intención de hacer pública la situación que vive el centro y que afecta directamente a la seguridad, el bienestar y la atención diaria de su alumnado, la AMPA asegura no buscar la confrontación, sino soluciones: "Pedimos a las administraciones competentes que actúen de manera urgente y coordinada" para garantizar la seguridad y buena educación de los pequeños.

Suelo exterior del colegio en Loma Cabrera.
Un comedor en condiciones
En la asociación denuncian que desde el comienzo del curso escolar, así como en cursos anteriores, el comedor del colegio "funciona con más niños de los permitidos por la ratio" y no cuenta de manera estable con un monitor adicional.
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"Esta situación se viene repitiendo desde el mes de septiembre y genera no sólo una sobrecarga para el personal, sino inseguridad y falta de atención adecuada para los alumnos usuarios del comedor, especialmente para los que tienen edades tempranas". A esto, añaden que el centro se ve obligado, además, a organizar un segundo turno de comedor para atender a todos los usuarios apuntados al servicio, debido a que las instalaciones no tienen capacidad suficiente para un único turno.

Escaleras interiores del CEIP Ferrer Guardia.
Lamentan que este "segundo turno" no esté oficialmente aprobado, lo que deja al colegio y a las familias "en una situación de inseguridad administrativa y sin garantías claras sobre su continuidad". Los padres de los afectados señalan, así, que el arreglo de este segundo turno desautorizado y la insuficiencia de monitores debería ser "una prioridad absoluta, ya que afectan directamente a la atención diaria de los niños y niñas".
Un centro escolar deteriorado
No solo lamentan las condiciones que se encuentran los alumnos a la hora de comer, sino también el estado de las infraestructuras del edificio de enseñanza. "Aunque en los últimos meses se han realizado algunas reparaciones puntuales en iluminación, fontanería, baños o cubierta, el estado general del colegio sigue siendo preocupante", apuntan, para después enumerar las principales deficiencias que han encontrado:
- Pistas deportivas en mal estado, con riesgo para el alumnado.
- Falta de barandillas de seguridad en las escaleras, con huecos y alturas que resultan peligrosos.
- Aulas con humedades, pintura deteriorada y condiciones poco adecuadas para la actividad escolar.
- Ventanas en mal estado, que afectan tanto a la seguridad como al confort térmico y acústico.
- Las familias del CEIP Ferrer Guardia sienten que el centro se encuentra en una situación de abandono, impropia de un colegio público que atiende a cientos de niños y niñas cada día.

Pistas exteriores del CEIP Ferrer Guardia.
Una inversión de 1,8 millones entre interrogantes
En 2022, el Plan de Infraestructuras Escolares anunció una inversión de 1,8 millones de euros para el centro. Sin embargo, todavía hoy la AMPA no dispone de información alguna sobre si ese dinero se va a destinar a reformas, ampliación, construcción de nuevos espacios o si finalmente se va a invertir en el centro como tal.
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Ante esta situación, las familias han pedido a la Junta de Andalucía más transparencia y garantías de que la inversión no se va a perder y de que será realmente invertida en mejorar el colegio. En resumen, piden un comedor escolar seguro y correctamente atendido, un edificio en condiciones digas y seguras; y claridad sobre las inversiones comprometidas con la institución.
"Nuestros hijos e hijas tienen derecho a una educación pública en condiciones adecuadas. Las familias del CEIP Ferrer Guardia seguiremos alzando la voz hasta que estas necesidades básicas sean atendidas", concluyen.