Los verdes se refuerzan con una institución del voleibol

Marlon Palharini llega a Unicaja Costa de Almería procedente del CV Melilla

El nuevo jugador del equipo ahorrador.
El nuevo jugador del equipo ahorrador. Unicaja Almería
Unicaja Almería
13:58 • 27 ene. 2020

Con orgullo, y no es para menos, echa la vista tras para recordar en voz alta que ha podido coincidir con dos grandes generaciones del voleibol español, “los Juanjo, Rafa, Charly, Cosme, Falasca…y los ‘nuevos’, conmigo situado justo en medio de ambas”, puntualiza, habiendo sido mundialista en 2010 defendiendo los colores de España. Nacido en Brasil, Jandaia do Sul, en Paraná, hará 36 años para empezar la semana de la Copa del Rey. Será su primera cita clave vestido de verde, puesto que no ha podido hacer su inscripción para participar en la ida de los octavos de la CEV Challenge Cup, si bien ya ‘ha tocado’ balón en Almoradí y ‘debutará’ en casa contra Soria, recién llegados todos sus nuevos compañeros desde Saaremaa. Días de aclimatación en solitario, tiene el trabajo puesto para continuar el buen estado de forma con el que ha firmado, puesto que viene directamente de jugar con Melilla



Al club norteafricano le desea “la mayor de las suertes”, el equipo número 15 en su extensa y brillante trayectoria. Unicaja Costa de Almería se hace con sus servicios hasta el final de la temporada, su decimoséptima en la élite, desde aquel año 2003 en Tenerife, en Arona Playa de las Américas, cuando debutó ‘besando el santo’, ya que se proclamó precisamente campeón de la Copa del Rey y, dato curioso, jugó la Challenge, como le toca con el cuadro ahorrador, el número 16 de su carrera. Está claro que pesan las coincidencias en un encuentro que podría haberse producido antes, si bien da lo mismo que hasta ahora no haya cuajado una relación que ha estado cerca de ser real varias veces, “sí, es cierto, no es la primera vez que hemos tenido contacto”, reconoce, porque “jugar para Unicaja Costa de Almería siempre es en un buen momento”. Este es el momento, y las dos partes salen beneficiadas. 



De hecho, no ha sido complicado el entendimiento por coincidencia de intereses: “Al club le hacia falta un jugador con mi perfil y a mí me hacia falta un club con la exigencia y la historia de Unicaja Costa de Almería, así que creo que es un momento fantástico para ambos”. A esto añade que “la verdad es que ha sido todo muy rápido porque desde el primer momento lo tuve claro”, reconoce: “Yo creo que cuando el mejor equipo de España te llama, es imposible decirle que no, así que no lo pensé demasiado; me contactaron y en un par de días ya teníamos el acuerdo firmado”. A las filas ahorradoras llega con las ideas claras, como se espera de él: “A cualquier jugador que llegue a un equipo del nivel de este, no se le puede pedir menos que trabajo duro y sacrificio, y yo vengo cargado de ilusión y de ganas de demostrar que puedo ayudar a seguir conquistando títulos y que sea por varios años más”. 



Comenzó a jugar en su Brasil natal, si bien cuenta con la doble nacionalidad por sus orígenes españoles, “mi abuelo materno era de Sevilla”, hasta haber alcanzado la friolera de 156 internacionalidades con España: “Hice toda la base en Sao Paulo, si bien mi familia es de Paraná; me presenté a una prueba con mas de mil jugadores y me eligieron entre los diez seleccionados”. El motivo principal por el cual comenzó en este deporte que tanto le ha dado y al que tanto le ha entregado fue porque su madre jugaba en el equipo de la ciudad, “y yo desde muy chico estaba ya en la pista recogiendo balones y tocando contra la pared”, rememora con cariño. El secreto de haber contemplado una tan prolija trayectoria es constancia no exenta de ambición: “Soy un jugador demasiado exigente conmigo mismo y sé que el nivel de exigencia que tienen Manolo y Guille con la plantilla es máxima”. 



Es eso otro motivo más para fichar de verde: “Poder estar bajo las ordenes de dos entrenadores así para mí es motivo más que suficiente”. A cambio, mucha calidad y predisposición: “Soy un jugador muy polivalente, capaz de adaptarme a cualquier situación, físicamente rápido y explosivo, con una buena técnica general; además, me gusta mucho el trabajo en equipo y pienso que siempre hay algo que se puede aprender, hasta de los mas jóvenes”. Esa última máxima es encomiable en un tipo que atesora tanto recorrido, algo en lo que abunda vestido de su humildad habitual: “Por supuesto que por mucha experiencia o por mucho vóley que haya visto siempre hay cosas que me pueden sorprender para bien y para mal; tengo la suerte de haber podido coincidir con diferentes generaciones, y con 35 años aún sigo pensando que tengo mucho más que aprender que de enseñar”. 



Sabe, no obstante, que su llegada va a provocar un efecto en el seno de la plantilla, positivo, por supuesto: “Creo que Unicaja Costa de Almería tiene un grupo genial, y como he comentado antes, yo creo en el trabajo duro y en el sacrificio; espero que mi llegada sea un motivo más para que el grupo siga trabajando duro y que con mi granito de arena consigamos conquistar los objetivos de la temporada”. Como si de un ‘novato’ se tratase, tenía cosquilleo a su llegada, pero sus primeras horas en el club han sido excelentes: “Muy, muy bien, muy contento, algo nervioso porque no sabia cómo iba a reaccionar el grupo, y la verdad es que todos los chicos y el club han estado fantásticos, me dieron la bienvenida y ya en el primer entreno me sentí como en casa”. De hecho, ese primer día de trabajo resultó de gran provecho, con un nivel altísimo en pista el viernes, gran intensidad y optimismo de cara al futuro”. 



Como se ha apuntado, su primer gran reto será la Copa del Rey, pudiendo tener su impresión acerca de Unicaja Costa de Almería de cara al’ torneo del KO’ primero de fuera y ahora de dentro: “Lo poco que he podido ver, me he dado cuenta de que ese grupo está unido y que va a muerte; es normal tener momentos de bajón durante la liga, pero un torneo como la Copa del Rey no te permite ningún tipo de distracción, y me sumo al grupo con el mismo objetivo, estar unidos y seguir con la mentalidad ganadora”. Después, no antes, le llegará el ‘quite’ en la CEV Challenge Cup: “Creo que conozco bastante bien la dureza de esa competición; en la temporada 2011/12 con Antwerpen (Bélgica) llegamos a cuartos de final, así que es una pena que no pueda viajar a Estonia, pero estoy seguro de que en el partido de vuelta estaré listo para ayudar al equipo”. Será el 13 de febrero, ojalá que con su segunda Copa. 



El citado club belga se inserta en su extensa lista de equipos, 16 ahora, como se ha referido, repartidos por seis países. En concreto, en Antwerpen militó dos campañas entre 2011 y 2013, siguiendo por el ASON Vóley de Francia, el Al Wakrah de Qatar, el Emevé de Lugo, el Chênois Genève de Suiza, en el que coincidió con Carreño en su tercera y última temporada, el Anorthosis Famagusta de Chipre, el Saint-Quentin de Francia y el CV Melilla. Antes había jugado en el Tenerife Sur, en Vecindario, en el Pallavolo Loretto de Italia y vuelta a España con Almoradí, Vigo, FC Barcelona y Soria. Ahora es, insiste, su momento con Unicaja Costa de Almería, al que se dado las gracias por su interés, mandando un mensaje a la afición: “Agradezco al equipo, a todos los miembros del staff, a toda la gente que lo ha hecho posible, mi fichaje, y también me gustaría decirle a la afición que aquí tienen a un verde más para pelear por el club”. Frente a Soria, el sábado próximo, se le recibirá como tal. 


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