La Voz de Almeria

Almería

José Bisbal, uno de los almerienses más populares gracias a sus hazañas en el mundo del boxeo

El deportista, padre del cantante David Bisbal, fallece en Almería a los 84 años de edad

José Bisbal, abrazado a su madre cuando trajo a Almería la copa de campeón de España

José Bisbal, abrazado a su madre cuando trajo a Almería la copa de campeón de EspañaLa Voz

Eduardo de Vicente
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Ha fallecido, a los 84 años de edad, José Bisbal Carrillo, el padre del cantante almeriense David Bisbal, después de una dura batalla contra el alzheimer

José fue en su juventud uno de los personajes más populares de Almería gracias a sus hazañas en el mundo del boxeo, donde llegó a alcanzar el estatus de héroe local

Su relación con el deporte fue una vocación, una herencia familiar. Su padre, Antonio Bisbal Durán, era un buen carpintero que siempre tuvo vocación de boxeador aunque nunca llegó a subirse a un ring. 

Esta desbordada afición se la fue transmitiendo a sus hijos: Antonio, Miguel, Francisco, Juan, José y Dionisio, que de niños jugaban a intercambiarse golpes debajo de los soportales de la Plaza Vieja. En ese ambiente de callejones, de niños que inundaban las aceras de día y de noche esquivando el hambre con una pelota en los pies y dos guantes de boxeo, nacieron y se criaron los ‘Bisbales’.

Los buenos tiempos del boxeo

Eran los buenos tiempos del boxeo en Almería. En una sociedad sobrada de miserias, con familias viviendo en habitaciones y la sombra de las cartillas de racionamiento amenazando el pan de cada día, los niños soñaban con ser boxeadores para ganarse unos duros. Había mucha juventud que no tenía trabajo ni posibilidades de estudiar. Gente que vivía en barrios marginales que veían en el boxeo un camino por donde poder progresar socialmente. 

De estos barrios surgió el boxeo. En la familia, fue José Bisbal el que más lejos llegó. En junio de 1961 conquistó el título nacional del peso Gallo de boxeo en un combate que se disputó en la Plaza de las Ventas de Madrid. Aquella hazaña fue considerada como una victoria de toda la ciudad, por lo que unos días después, cuando el joven boxeador regresó a su tierra, media Almería se dio cita en la estación para recibirlo como un héroe. La ciudad se echó a la calle para recibirlo con una caravana de coches de caballos que lo llevó desde la estación a la Plaza de Marín, donde lo esperaba su madre. 

El abrazo entre la madre y el hijo, convertido en héroe, se quedó grabado para siempre en la memoria de una generación.

Aunque José saboreó el éxito, tuvo que pasar por las estrecheces de la época, sobre todo en sus comienzos, cuando no disponía de instalaciones para prepararse ni en su entorno había dinero suficiente para llevar la alimentación más adecuada para un deportista

Como todos los aficionados al boxeo de la ciudad, tenía que hacer los entrenamientos en la calle, subiendo y bajando cuestas por los cerros cercanos a su casa, haciendo fondos en las ramas de los árboles, nadando en la playa y en el puerto, o tratando de pelear en el local de la antigua perrera, junto al desaparecido Cine Moderno. Destacaba encima del ring por su frialdad, por su forma de calcular cada golpe, por ser un boxeador científico que estudiaba perfectamente todos los detalles para pegar y no recibir.

tracking