Vera saca pecho de su baloncesto: protagonismo local en el éxito de la selección de Almería
El seleccionador Diego Martínez y los jugadores Adrià Amaya y Jesús Rodríguez, piezas clave del CB UPLA

El concejal de Deportes veratense junto a los miembros de la selección.
El deporte base de la ciudad de Vera vuelve a brillar con luz propia en el panorama autonómico. Esta vez, el baloncesto es el deporte que ha llevado el nombre del municipio a un lugar muy importante del basket andaluz, con destacada participación de tres veratenses en el reciente Campeonato de Andalucía de Selecciones Provinciales Mini, celebrado en la localidad malagueña de Manilva.
El orgullo de la ciudad de Vera tiene nombres y apellidos propios: Diego Martínez, al frente del banquillo como seleccionador, y los jóvenes talentos Adrià Amaya y Jesús Rodríguez. Los tres, representantes del CB UPLA (Unión de Pueblos del Levante Almeriense), han sido protagonistas directos de una gesta que ya forma parte de las vitrinas del baloncesto provincial.
Un hito histórico
La selección almeriense no solo compitió de tú a tú con las grandes potencias de la comunidad, sino que logró cerrar su participación con un meritorio quinto puesto. Se trata de la mejor clasificación histórica para Almería en esta categoría y deporte, un resultado que muestra el crecimiento exponencial del baloncesto en el Levante y, más concretamente en Vera.
De hecho, desde el Ayuntamiento de Vera han mostrado su satisfacción y orgullo por este logro. Fuentes municipales han destacado que este éxito es el reflejo del "talento, el trabajo y la dedicación" de estos jóvenes deportistas y de su entrenador, quienes han llevado el sello de Vera a una competición de máximo nivel.
Más allá del resultado, este hito pone de relieve el papel fundamental que juega el CB UPLA en la comarca, consolidándose como un referente en la formación y la transmisión de valores deportivos, demostrando que la apuesta por la cantera termina, en muchas ocasiones, llevando hacia hitos históricos. Aunque el resultado, en la mayoría de los casos, es lo de menos.