Narcolanchas con droga e inmigrantes para obligarles a descargar los fardos (y ahorrar costes)
El precio para que gente espere en la orilla y descargue la droga es de 3.500 euros por persona

Imagen de archivo de fardos de droga aprehendidos por la Guardia Civil.
Las costas de Almería siguen siendo el escenario de un sinfín de actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico y el tráfico de personas que, lejos de ser sectores delictivos separados e independientes, cada vez se entremezclan más.
Desde hace un tiempo, las narcolanchas ya no se usan solo para transportar droga e introducirla en Europa a través de las playas de Almería: también se utilizan para cargar garrafas llenas de combustible a modo de apoyo logístico a otras embarcaciones (petaqueo) y, en sustitución de las antiguas pateras, para traer inmigrantes hasta España. Pero, ahora, todo se fusiona en un modelo mixto gracias a la nueva estrategia de los narcos.
Tal y como ha detectado la Guardia Civil, se han dado varios casos ya en los que las narcolanchas reparten la carga: la mitad para fardos de droga y la otra mitad con inmigrantes que ansían llegar a las costas de España.
El objetivo no sería otro que obligar a los pasajeros de la embarcación a descargar ellos mismos los fardos de droga. Con esta nueva estrategia, los narcos se evitarían pagar los costes de tener a varias personas esperando en la costa a que llegue la narcolancha para descargar la droga e introducirla en un camión, tarea que se paga actualmente con unos 3.500 euros por persona, según fuentes próximas a la lucha contra el narcotráfico en la provincia de Almería.
Descargas a la fuerza y bajo amenaza
¿Qué pasa si los inmigrantes se niegan a descargar fardos cargados de droga al llegar a las costas de Almería? Ahí es cuando la situación pasa a ser, directamente, violenta.
Para forzar a las personas embarcadas en la narcolancha a bajar la droga, los responsables del cargamento recurrirían a las amenazas y, llegado el caso, a las agresiones.
Tanto es así que ya se habrían dado varios casos de 'pinchazos' en la espalda e incluso la Guardia Civil vincula algunos fallecimientos de inmigrantes en nuestras costas con este nuevo método para presionarles a descargar los fardos de droga y ahorrar el dinero que cuesta tener a un grupo de descarga esperando en tierra.