La Voz de Almeria

Roquetas de Mar

El pleito que forjó Roquetas: cuando el Marqués de Casablanca quiso apropiarse de la ciudad

Un documento judicial del siglo XVIII revela una historia que conecta a Roquetas de Mar con el poderoso Marquesado de Casablanca y explica cómo la ciudad defendió su libertad frente al señorío

Recreación del Cortijo de Casablanca.

Recreación del Cortijo de Casablanca.La Voz

Marina Ginés
Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

La historia de Roquetas de Mar guarda aún capítulos poco conocidos que ayudan a comprender su verdadero origen como municipio libre. Uno de los más reveladores es el pleito iniciado por el Marqués de Casablanca contra la nueva población de Roquetas, un largo litigio que se extendió desde finales del siglo XVIII hasta bien entrado el XIX y que hoy se ha convertido en una de las fuentes documentales más valiosas para conocer el nacimiento de la ciudad.

Desde la Asociación 250 Aniversario Ciudad de Roquetas de Mar, presidida por María José López Carmona, se viene realizando una intensa labor de investigación, estudio y divulgación del siglo XVIII roquetero. Un trabajo que ha permitido rescatar documentos excepcionales, entre ellos el “Memorial ajustado del Pleito del Marqués de Casablanca contra el Concejo de la nueva Población de Roquetas”, un expediente judicial de más de 200 páginas que describe con minuciosidad la realidad social, económica y territorial de la zona.

Una conexión inesperada: Vícar, Casablanca y Roquetas

Uno de los aspectos más desconocidos de este pleito es la estrecha conexión histórica entre Roquetas de Mar y el Marquesado de Casablanca, cuyo núcleo se situaba en el actual término municipal de Vícar, en las faldas de la Sierra de Gádor. Estas tierras, de enorme valor agrícola y minero, formaron parte desde el siglo XVI de un mayorazgo que acabaría dando origen al título nobiliario concedido en 1712 por Felipe V a Luis Maza Núñez de Valdivia, Marqués de Casablanca.

El marquesado hunde sus raíces en las adjudicaciones de tierras tras la expulsión de los moriscos, cuando propiedades de Felix y Vícar pasaron a manos privadas mediante compras directas a la Corona. A partir de ahí, el linaje de los Maza fue consolidando un dominio económico que, décadas después, trataría de extender también sobre la emergente población de Roquetas de Mar.

Roquetas antes de existir: playa, chozas y cortijos dispersos

El pleito aporta una imagen sorprendente de la Roquetas previa a su consolidación. Según los testimonios recogidos, en el primer tercio del siglo XVIII no existía población alguna, más allá de alguna choza aislada o cortijos muy dispersos. Roquetas era, literalmente, una playa sin núcleo urbano.

La portada del Pleito sacada del archivo histórico de Roquetas de Mar.

La portada del Pleito sacada del archivo histórico de Roquetas de Mar.La Voz

El asentamiento humano comienza a tomar forma a partir del segundo tercio del siglo XVIII, cuando el crecimiento demográfico y la actividad económica hacen necesaria una organización propia. Durante años, Roquetas figura como anexo del municipio de Felix, apareciendo en documentos relacionados con el pago de derechos por la venta de vino, el control del pescado o los repartimientos reales.

De anexo a concejo: el nacimiento de una villa libre

El avance es rápido. En 1776, Roquetas forma ayuntamiento separado, aunque la separación no estuvo exenta de conflictos. Durante varios años se suceden disputas administrativas y jurídicas sobre los límites del término municipal y la legitimidad del nuevo concejo.

Un retrato hecho con Inteligencia Artificial del Marqués de Casa Blanca.

Un retrato hecho con Inteligencia Artificial del Marqués de Casa Blanca.La Voz

No será hasta 1782 cuando la Ciudad de Almería reconozca definitivamente la separación, ordenando la división de términos “con arreglo a razón y prudencia”. Este reconocimiento oficial marcará un antes y un después para la nueva población, que ya contaba con un vecindario numeroso y en expansión.

El gran conflicto: el Marqués contra el pueblo

Es en este contexto cuando estalla el gran enfrentamiento. En 1807, Antonio Luis Maza, entonces Marqués de Casablanca, presenta demanda ante la Real Chancillería de Granada reclamando la propiedad y jurisdicción señorial sobre todo el territorio de Roquetas, incluyendo casas, tierras, cortijos y haciendas.

El marqués sostenía que Roquetas debía pagar tributos, reconocer su dominio y someterse a su autoridad. Frente a ello, los vecinos de Roquetas defendieron con firmeza su condición de pueblo libre y realengo, sin dependencia alguna del señorío, alegando que aquellas tierras pertenecían al ámbito del antiguo castillo de la Roca y habían pasado a dominio real.

Ambas partes presentaron testigos —once por parte del marqués y quince por el Concejo— cuyas declaraciones ofrecen un retrato vivo del territorio y de la determinación de sus habitantes por defender su autonomía.

Un pleito que explica la identidad roquetera

El litigio se prolongó hasta 1820, cuando las Cortes decretaron la abolición de los señoríos jurisdiccionales, poniendo fin definitivo a las aspiraciones del Marquesado de Casablanca sobre Roquetas. Para el investigador Enrique Silva, autor de Roquetas de Mar, Apuntes para su historia, este pleito fue el detonante de su exhaustiva labor en archivos y legajos, hoy considerada fundamental para entender los orígenes del municipio.

Este año, la Asociación 250 Aniversario incluirá su obra en la II Antología Roquetera, reforzando así su compromiso con la difusión rigurosa del pasado local.

“Este pleito es mucho más que un conflicto legal: es la prueba documental de cómo Roquetas se construyó como comunidad libre, a base de esfuerzo y defensa de sus derechos”, subraya María José López Carmona.

Una historia desconocida durante siglos que hoy vuelve a la luz para recordar que la identidad de Roquetas de Mar se forjó, también, en los tribunales.

tracking