Las enfermeras oncológicas de Almería, en primera línea contra el cáncer desde Torrecárdenas
En el Día Mundial contra el Cáncer el hospital almeriense ha publicado una serie de vídeos con recomendaciones para pacientes y familiares.

Almudena Alférez, enfermera de Oncología en el Hospital Universitario Torrecárdenas.
Este miércoles, 4 de febrero, se celebra el Día Mundial contra el Cáncer; una fecha que puede generar sentimientos encontrados: recuerdos de aquellos que ya no están, sonrisas por los que lo superaron... Un totum revolutum de emociones que van desde la resiliencia y el orgullo a la tristeza o el compromiso y la responsabilidad.
Es este último par de palabras el que ha llevado al Hospital Universitario Torrecárdenas, en Almería, a publicar en sus redes sociales una serie de vídeos con recomendaciones útiles para pacientes oncológicos y sus familiares. El objetivo: recordarles que, dentro del gran equipo multidisciplinar que atiende a cada persona afectada, los enfermeros oncológicos tienen un papel clave que enfrentan con cuidado y sensatez.
Más allá de los medicamentos
Almudena Alférez ha sido la enfermera de Oncología encargada de protagonizar los pequeños vídeos que encabezan las redes sociales del centro. Con esta iniciativa, realizada en colaboración con la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO), se ofrecen consejos clave desde su experiencia profesional para afrontar el proceso de la enfermedad con mayor información, apoyo y tranquilidad.
Así, en el primero de los vídeos Alférez explica que en la actualidad el cáncer se trata con medicamentos cada vez más avanzados y eficaces, "pero también más complejos". Es por esto que las enfermeras oncológicas tienen un papel esencial: acompañar al paciente desde que empieza el tratamiento hasta el seguimiento posterior.
Son quienes mejor pueden ayudar a entender qué está pasando y qué necesita cada persona, puesto que no todos los cánceres son iguales ni todos los pacientes reaccionan de la misma forma: "Influyen el tipo de tumor, sus características genéticas y su situación personal": "A esto se le llama medicina de precisión, y significa que el tratamiento se adapta a cada paciente", añade la Alférez.
Además, en el vídeo también cuenta que estos tratamientos pueden provocar efectos secundarios según cómo actúen en el cuerpo, por lo que es muy importante detectarlos pronto y cuidarse bien. La enfermera insiste en que seguir unas pautas básicas (como mantener una buena higiene, una alimentación equilibrada, hacer algo de ejercicio y cuidar el descanso y la salud emocional) ayuda mucho a sobrellevar la enfermedad y a mejorar la calidad de vida.
En síntesis, no solo importa el medicamento, sino también cómo se acompaña y se cuida a la persona durante todo el proceso de la enfermedad.
Educar al paciente y a su familia
Mientras que en el primer vídeo la enfermera se centra en qué se puede hacer para paliar los efectos adversos de los medicamentos, en el segundo Alférez advierte de que hay síntomas que aparecerán con bastante seguridad, a pesar de todo: "Las náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, mucositis, o las alteraciones cutáneas, entre muchos otros son efectos secundarios muy frecuentes".
La enfermera explica que detectar pronto los síntomas del tratamiento es fundamental para evitar que se compliquen y para que el paciente se encuentre mejor. Si una molestia, una reacción o un cambio se identifican a tiempo, se puede actuar antes y eso mejora tanto la seguridad como el bienestar de la persona que está en tratamiento.
También subraya que la información y la educación son una parte esencial del cuidado. No todos los fármacos producen los mismos efectos, por lo que cada paciente y cada familia necesitan explicaciones adaptadas a su caso. Por ello existen asociaciones de pacientes, grupos de apoyo y fuentes fiables que ofrecen orientación y apoyo emocional.
En todo este proceso, los enfermeros oncológicos son, como ya se ha mencionado, esenciales, porque son los que vigilan, acompañan y ayudan a controlar los síntomas que pueden aparecer a lo largo de la enfermedad.
Una enfermedad cada vez más presente
El cáncer es hoy una enfermedad mucho más frecuente, pero también mucho más tratable que hace 50 años. Según el último informe de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en España se diagnosticarán en 2026 "más de 301.800 nuevos casos, un 2% más que en 2025, y se prevé que en 2050 se superen los 350.000 diagnósticos anuales".
Este aumento se debe al envejecimiento de la población y al crecimiento demográfico, pero también a la exposición a factores de riesgo como el tabaco, la obesidad o el sedentarismo, y a que ahora se detectan más tumores de forma precoz.

Infografía que recoge los datos de cáncer previstos para 2026.
También según la SEOM, los cánceres más frecuentes en 2026 serán el colorrectal, el de mama, el de pulmón, y en las mujeres los de mama, colón y pulmón. Preocupa especialmente el aumento de cáncer de pulmón en mujeres, ligado al incremento del consumo de tabaco, y el crecimiento del cáncer en adultos jóvenes, con más de 8.000 casos previstos en 2026.
Una vida más larga
La gran transformación es que hoy el cáncer ya no es sinónimo de un mal pronóstico: la supervivencia se ha duplicado en los últimos 40 años. En España, la supervivencia a cinco años alcanza el 57,4% en hombres y el 65,2% en mujeres, cifras similares a las de los países de nuestro entorno. Tumores como el de mama, próstata o tiroides superan ya el 85-90% de supervivencia gracias a los nuevos tratamientos y al diagnóstico precoz.
El objetivo actual ya no es únicamente vivir más, sino también vivir mejor, con menos efectos secundarios y con una mayor atención a las secuelas a largo plazo. Por eso, la prevención, la detección temprana, la investigación y el acompañamiento profesional, como el que realizan las enfermeras oncológicas, son hoy pilares fundamentales frente a una enfermedad cada vez más presente, pero también cada vez más controlable.