La Voz de Almeria

UD Almería

El campo del Almería con tres nombres

Propiedad del club, cambió de nombre y hoy es territorio del rugby tras acoger las mayores hazañas rojiblancas

Construido en 1976 con dinero de los socos del Almería sigue estando vivo.

Construido en 1976 con dinero de los socos del Almería sigue estando vivo.Carlos Miralles

Tony Fernández
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Mientras el Estadio Mediterráneo se transforma para parecerse cada vez más a un campo de fútbol, la memoria del aficionado rojiblanco viaja inevitablemente al barrio de Torrecárdenas. Allí se levanta el único estadio que un Almería construyó con su propio esfuerzo, un recinto que nació como Franco Navarro, pasó a llamarse Municipal de Almería y terminó convertido en el Juan Rojas que hoy sigue en pie.

Inaugurado en agosto de 1976, aquel campo fue escenario de una de las mayores hazañas deportivas de la provincia. Desde sus gradas, pegadas al césped y al corazón de los futbolistas, la afición vio cómo la Agrupación Deportiva Almería despegaba como un cohete hasta alcanzar la Primera División. Era un estadio humilde, pero tenía alma, identidad y un patrimonio que el club acabaría perdiendo por una mala gestión que terminó siendo letal.

Antonio Franco Navarro hizo el campo y los socios le pusieron su nombre.

Antonio Franco Navarro hizo el campo y los socios le pusieron su nombre.La Voz

De Franco Navarro a Juan Rojas

Cuando abrió sus puertas en 1976, el estadio llevaba el nombre de Franco Navarro, presidente de la Agrupación Deportiva Almería y principal impulsor de una obra que cambió para siempre el fútbol provincial. No era una instalación municipal ni un recinto prestado. Era patrimonio del club. El Almería tenía por fin una casa propia después de años jugando en escenarios que no le pertenecían. Aquel campo se levantó en la barriada de Torrecárdenas, lejos del centro urbano pero cerca de los sueños de una afición que empezaba a creer que el fútbol almeriense podía competir con cualquiera. Allí se construyó una historia irrepetible que convirtió a la Agrupación Deportiva Almería en una referencia nacional.

Se hizo a base de acciones que iban comprando los almerienses.

Se hizo a base de acciones que iban comprando los almerienses.La Voz

Con la desaparición de la entidad y el paso de la instalación a manos municipales, el estadio adoptó una denominación más institucional: Municipal de Almería. Era una nueva etapa para un recinto que seguía siendo el corazón futbolístico de la ciudad. El tercer nombre sería el definitivo. El Ayuntamiento decidió homenajear a una de las figuras más queridas de la historia rojiblanca bautizando el estadio como Juan Rojas, en recuerdo del legendario capitán de la Agrupación Deportiva Almería.

Un campo donde se tocaba el fútbol

Los aficionados que acudieron a Torrecárdenas recuerdan algo que hoy resulta imposible de reproducir. La cercanía. En el Juan Rojas se olía el césped recién regado y se escuchaba la respiración de los futbolistas. Apenas unos metros separaban al público de los protagonistas. Aquellas gradas creaban una atmósfera especial. El rival sentía la presión. El jugador se veía protegido. Y el aficionado vivía el partido como si formara parte de él. No había pistas de atletismo ni enormes distancias visuales. Solo fútbol en estado puro. Allí crecieron generaciones de seguidores rojiblancos y allí se celebraron algunos de los días más felices del deporte almeriense. El estadio era pequeño para los estándares actuales, pero gigante en emociones.

Chechu Rojo, López Cuadrado y Juan Rojas en la inauguración del campo.

Chechu Rojo, López Cuadrado y Juan Rojas en la inauguración del campo.La Voz

Del cohete rojiblanco al rugby

La historia del campo quedó ligada para siempre al ascenso meteórico de la Agrupación Deportiva Almería. Desde aquella instalación, el club protagonizó una escalada histórica que lo llevó desde la Tercera División hasta la élite del fútbol español en apenas unos años. El sueño terminó cuando la entidad fue incapaz de sostener económicamente el proyecto. Con la desaparición del club también se perdió uno de sus mayores activos: el estadio que había construido con tanto esfuerzo. La inauguración del Estadio Mediterráneo en 2004, con motivo de los Juegos Mediterráneos de Almería 2005, abrió una nueva era para el deporte de la ciudad. El fútbol ganó modernidad, comodidad y capacidad, pero perdió parte de aquella intimidad que caracterizaba al viejo campo de Torrecárdenas.

El nombre a la puerta de la grada de Preferencia.

El nombre a la puerta de la grada de Preferencia.La Voz

Hoy, convertido en Campo de Rugby Juan Rojas, el recinto sigue escribiendo historia desde otra disciplina. Mantiene el nombre del capitán eterno y conserva los muros que vieron crecer al mejor Almería del siglo XX. Mientras el Mediterráneo se acerca al modelo de los grandes estadios de fútbol, el viejo campo de los tres nombres sigue recordando que hubo un tiempo en el que la afición casi podía tocar la gloria con la punta de los dedos.

El campo ha sido remodelado y adaptado para el Rugby.

El campo ha sido remodelado y adaptado para el Rugby.La Voz

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