Hallan huesos en el coche de dos fallecidos del incendio de Bédar y denuncian a la Guardia Civil
Los restos óseos fueron hallados el pasado 19 de agosto en el depósito de vehículos de Mojácar

Dos de los vehículos calcinados en la zona de El Curato en el incendio de Bédar
"Para nosotros ha sido profundamente perturbador". Lo afirma Danielle Gillam-Kirton tras hacer un terrible hallazgo en el que es, sin duda, el peor verano de su vida: ella es hija de Pete y Fran Gillam, dos de los fallecidos en el incendio de Bédar y Los Gallardos y, por si fuera poco el luto tras la tragedia, ha encontrado restos óseos en el interior del coche de sus padres casi dos meses después del incendio.
El hecho ya ha sido puesto en conocimiento tanto de las autoridades españolas como del consulado británico en España. Además, la familia de los Gillam ha denunciado a la Guardia Civil, aclarando que no se trata de una acusación "contra agentes concretos", sino una forma de pedir "una explicación clara y transparente de los procedimientos que se siguieron".
Cronología de un hallazgo espeluznante
El relato de la hija de los fallecidos arranca el 13 de julio. Habían pasado cuatro días desde que se declaró el incendio y la Guardia Civil la había citado, junto con su hermana. Una agente del Instituto Armado les comunicaba, en presencia de una psicóloga, que las pruebas de ADN confirmaban la identidad de dos de los fallecidos: eran sus padres.
"Además, se nos dio a entender que la recuperación de los restos y pertenencias de nuestros padres se había llevado a cabo y que no quedaba nada más de importancia por recuperar", cuenta Danielle cuando han pasado prácticamente dos meses del incendio.
Ese dato es especialmente relevante ahora que la historia salta, directamente, al 19 de agosto. Aquel día, los Gillam obtenían permiso para acceder al depósito municipal de vehículos de Mojácar, donde se encontraba el coche calcinado en el que fallecieron Pete y Fran. Lo hacían porque querían comprobar si quedaba algo de sus padres en su interior, después de no haber localizado algunas de sus pertenencias. Y, efectivamente, encontraron mucho más de lo que esperaban.
Entre varios familiares, registraron el vehículo de los Gillam. "Durante dicha búsqueda recuperamos numerosos efectos personales, entre ellos: dos teléfonos móviles, varios juegos de llaves, joyas, dinero y otros efectos personales", explica Danielle en su denuncia. Pero eso no fue lo peor: "También encontramos múltiples restos óseos dentro, en el lado del conductor del vehículo", afirma.
Además, la denuncia detalla que "algunos de estos restos parecían de un tamaño considerable y parecían incluir estructuras óseas reconocibles, y no simplemente pequeños fragmentos", algo que puede confirmar LA VOZ tras tener acceso a imágenes de los huesos hallados que no serán publicadas por respeto a los familiares.
"Me preocupó que pudieran tratarse de restos humanos", reconoce la hija de los dos fallecidos en el incendio.
De inmediato, el responsable de la Policía Local de Mojácar les indicó que debían entregar los restos en el Cuartel de la Guardia Civil de Garrucha y poner en conocimiento de la Policía Judicial el hallazgo. "Los restos fueron entregados a las autoridades, dando por hecho que serían tratados adecuadamente y enviados para la realización de pruebas de ADN o análisis forense", plantea Danielle.
La versión de la Guardia Civil y una demora de más de dos semanas para dar resultados de ADN
Una vez puesto en conocimiento del consulado de Reino Unido en España, las hijas de los Gillam recibieron una versión de la Guardia Civil en la que se plantea que "cualquier hueso encontrado probablemente correspondería a restos de animales".
En cualquier caso e independientemente de la naturaleza de los huesos, lo que preguntan ahora las hijas de los dos fallecidos es por qué había pertenencias de sus padres en el vehículo: "Si ya se había realizado una inspección forense y se había retirado todo lo importante, agradecería que se me explicara cómo es posible que permanecieran en el vehículo teléfonos móviles, llaves, joyas, dinero y otros efectos personales", plantean.
Por otra parte, respecto a los huesos hallados en el vehículo al menos un forense independiente consultado por la familia afirma, en base a las fotografías tomadas tras el hallazgo, que podrían coincidir con restos óseos humanos. ¿El problema? Casi tres semanas después de encontrarlos, no saben nada de esos huesos.
No en vano, ese es otro de los puntos denunciados por la familia de Pete y Fran Gillam: el retraso en la gestión de los restos óseos por parte de la Guardia Civil para su análisis. Tal y como narra Danielle, los restos fueron entregados el mismo 19 de agosto. "Se me informó, a través del consulado británico, de que a fecha del viernes 21 de agosto de 2026, los restos todavía no habían sido enviados para su análisis", denuncia.
En el momento de escribir estas líneas, a día 5 de septiembre de 2026, los Gillam aún no tienen una respuesta por parte de la Guardia Civil sobre la naturaleza de los restos óseos hallados en el interior del coche en el que sus padres intentaron escapar de las llamas que les arrebataron finalmente la vida en el paraje El Curato, uno de los diseminados de Bédar.
Más allá de la denuncia y de la obvia necesidad de conocer el resultado de los análisis que se lleven a cabo respecto a los huesos hallados dentro del coche situado en el depósito municipal de Mojácar, Danielle Gillam tiene una larga lista de preguntas y peticiones a la Guardia Civil, a la que le solicita copias de los registros llevados a cabo además de todas las aclaraciones necesarias relativas a la inspección forense realizada en el vehículo y sobre los retrasos actuales del análisis forense de los huesos hallados.