El Almería ya tuvo ‘redes sociales’ en los 60
Las papeletas convierten cada partido en un ritual con la radio como gran aliada

Una papeleta de la temporada 1958-60 con todos los detalles para votar.
Hay que remontarse a finales de los 50 y comienzos de los 70 del pasado siglo. Cuando el deporte en la España de Franco lo organizaba la Obra Social de Educación y Descanso, que en 1958 tomó el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, para la primera Demostración Deportiva del Trabajo, que también era conocida popularmente como la ‘Demostración Sindical’. Iban obreros de todos los rincones del país ante la atenta mirada de “Francisco Franco y doña Carmen Polo de Franco”, que decía el locutor de la entonces TVE (Televisión Española).
Miguel Alonso Pérez tiene entre sus tesoros una papeleta completa para votar al mejor del Almería en el partido celebrado en el Estadio de La Falange, y un banderín de esos que le daban como recuerdo a los miles de participantes en la ‘Demostración Sindical’. Cuando no había tantos medios como ahora, que terminado el partido aparece el mejor jugador entre los más de 22 que participan en los dos equipos, hubo una imprenta que tiraba unos 4.000 ejemplares con los nombres de los futbolistas para que lo depositaran en una urna y el papel sobrante a las papeleras. Los aficionados cumplían con el voto y la radio conectaba por igual a jugadores y aficionados. Si el partido terminaba en derrota, pasaban de votar por el enfado.
“El resultado se dará en la audición ‘Antena de los Deportes’, que se radia a las 10,17 de esta noche en Radio Juventud”. El Trofeo a la Regularidad era patrocinado por VETERANO OSBORNE, un coñac de solera. Y se dejaba claro en la papeleta que: No opinan críticos. No opinan técnicos. Opina VD. Los nombres de los jugadores iban dando la vuelta a la papeleta: León, Loli, Tiravit, Aitor, Alfaro, Arza, Liz, Gringo, Javier, Chiqui y Echarri (Tío de los Arconada de la Real Sociedad, Luis Miguel y Gonzalo). Debían ser afortunados en la imprenta Peláez ya que eran los primeros en saber la alineación del Almería. No había cambios y el resto de componentes de la plantilla o jugaban o no salían. Aquella temporada 1959-60 bajó el Almería a Tercera siendo penúltimo de Segunda División.

Un Almería plagado de vacas sagradas que descendía a Tercera División.
Los mejores a pellizcos de papel
Aquella no fue una temporada brillante para el Almería. Tras salvar con la gorra la categoría con el bloque del ascenso, a la directiva se le iba la cabeza y firmaron a Diego Villalonga de entrenador y a Juanito Arza que era una estrella del Sevilla, pero con 36 años. La plantilla más cara del Atlético Almería no daba la talla y el equipo bajó sin remisión. Eran buenos futbolista de nombre, pero no se adaptaron al campo de tierra ni a las exigencias de la categoría. El equipo cavó su fosa por firmar lo que no podía pagar y la marcha deportiva hizo todo lo demás. Los que iban votando a la regularidad asistían al declive del Atlético Almería más caro de la historia. Muchos rompían la papeleta indignados.
Todos enchufados a Radio Juventud
Se seguían los partidos del Estadio de la Falange por unos 4.000 aficionados que para Segunda eran pocos y las fichas de los jugadores se dispararon. La temporada anterior se asomaron a Primera y a la siguiente ni ‘agarró’ el césped que plantaron en un claro ejemplo de que nada salía. Todo iba torcido para unos futbolistas que en su mayoría habían competido en Primera. Ganaron solo 7 partidos y bajaron sin remisión. La directiva hizo lo que pudo para enmendar el error y nadie puede asegurar a día de hoy, si llegaron a cobrar en la Imprenta Peález todo el trabajo de papeletas para que se enchufaran a la radio por igual futbolistas y aficionados. Radio Juventud supo captar audiencia con el trofeo de VETERANO OSBORNE pese a la mala temporada.

Juanito Arza se llevaba todas las críticas de una afición desencantada.
Deportistas con los Coros y Danzas
Un año antes de la debacle del Almería en Segunda se pusieron en marcha las ‘Demostraciones Sindicales’ abriendo el escaparate a toda España de los logros que hacían trabajadores y artistas a lo largo de todo un año. Franco, fletaba el Santiago Bernabéu el 1 de mayo y a cada uno de los participantes se les obsequiaba con un banderín que guardaban como tesoro los asistentes. La Obra Social de Educación y Descanso ya organizaba el deporte a gran escala y el día del trabjo todos a Madrid para exponer lo que España daba al mundo. Almería siempre estuvo bien representada y pegados a la televisión esperábamos el momento de ver su actuación para aplaudir en la distancia.

Un tesoro que se colgaba en el salón de casa o a la entrada.
El banderín para los asistentes
Uno podía perder la cartera y hasta la chaqueta si iba a la ‘Demostración Sindical’ de Madrid, pero nunca volver a casa sin el famoso banderín que reflejaba el gran acontecimiento. Unos cantaban la gloria de haber visto al Caudillo Franco y otros pisar el césped del campo del Real Madrid y pasar un par de días alejados del trabajo, cuando hasta el sábado era día laborable. En el salón de las casas o a la entrada junto a cuadro donde se colgaban las llaves, se depositaban con una alcayata aquellos banderines de color rojo, cuando el azul cubría toda España. El merchandising del Gobierno de España era muy limitado y eran tantos, miles, los asistentes que los banderines costaban una pasta al Régimen.