Siete restaurantes de Almería para comer las croquetas más jugosas
En el Día Internacional de la Croqueta preguntamos a los almerienses a dónde acuden cuando quieren saciar sus ansias de esta comida tan española

Croquetas de bacalao al pil pil de Il Capio Mangia, en Almería.
El 16 de enero suele ser un día feliz para la mayoría de los españoles. Como amantes del buen comer, se trata de una fecha que muchos anotan en su calendario, emocionados por tener una excusa perfecta para rendirse a uno de los grandes manjares de la gastronomía española: la croqueta.
Ya sea como pequeña tapa o como gran plato a compartir, la croqueta es una prueba de fuego al descubrir si un restaurante tiene o no buenos fogones. Con motivo de su Día Internacional oficial, desde LA VOZ nos acercamos a los almerienses de toda la provincia para preguntarles cuáles son sus lugares de culto favoritos a la hora de comer esta reina de la cocina.
Taberna Entrefinos
Conocida como uno de los mejores lugares de Almería para saborear buenas tapas o para comer a la carta, la Taberna Entrefinos no se queda atrás en su cuidada selección de croquetas. Desde sus suculentas croquetas artesanas de bacalao hasta las croquetas albardadas de jamón de bellotas y piñones (que se vende por unidad), el establecimiento se posiciona como una muy buena opción, según los vecinos del barrio, para saciar las ganas de este manjar en su día predilecto.
El Jurelico

Croqueta de caballa de El Jurelico.
Para los amantes del pescado, una muy buena opción son las croquetas de caballa de El Jurelico, una especialidad de la casa que ha sido alabada por todo aquel que pasa por el local. En pleno centro de Almería, el establecimiento ofrece, además de este manjar empanado, una amplia gama de platos y arroces para saciar el apetito.
Restaurante Los Finos

Las croquetas de rape del Restaurante Los Finos.
Ganador del premio Torre de Adra, el Restaurante Los Finos apuesta desde la ciudad abderitana por la comida de calidad y por mantener la línea de un negocio familiar que se remonta a 1989. Entre sus entrantes, destacan por encima del resto sus espectaculares croquetas de rape. Con una cremosidad impactante y un crujiente muy fino, los almerienses aseguran que "te puedes comer hasta cien, si te descuidas".
La Tasquilla

Las croquetas caseras de La Tasquilla.
Las croquetas de la casa con jamón ibérico y guarnición encabezan la lista de "platos compartidos que unen" de la carta de La Tasquilla; aunque hay quien diría que más que unir, dividen, puesto que en esta receta nunca sobra "la croqueta de la vergüenza", sino al revés. Siempre se quiere más.
Il Capo Mangia
En Il Capio Mangia a la cocinera le gusta experimentar, y de vez en cuando sale a la luz una nueva receta de croquetas que hace que todo el comedor se relama, como sus croquetas de sobrasada rellenas de queso. Pero más allá de la novedad, en su carta hay sabores para todos los gustos: croquetas de jamón serrano, de bacalao al pil-pil, de rulo de cabra y mermelada de tomate o de pulpo con parmesano.
Toita Café

Las croquetas del Toita.
Las croquetas del Toita, en Vícar, son un manjar que no se puede degustar todos los días. Al estar fuera de carta, se necesita llamar al bar para pedirlas con anterioridad, un esfuerzo que merecerá la pena. El sabor varía depende del día: desde cocido hasta pollo asado y otros platos estrella, este delicioso entrante deleita a los comensales con su intenso y grato sabor.
Asador El Secreto

Croquetas caseras del Asador El Secreto.
El Asador El Secreto, en Las Alhóndigas (Vícar), tiene como mejor carta de presentador sus croquetas caseras de la vieja escuela. Unas bolitas esféricas que se despachan a decenas en este popular restaurante del Poniente.