El Señor X y encuentros en coches patrulla: el papel de los policías locales en la trama de prostitución de menores
La joven intermediaria señala la vinculación de los policías locales con las menores

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La joven acusada de prostituir en Almería a una hermana y varias amigas menores de edad ha reconocido su papel a la hora de contactar con clientes entre 2018 y 2020 a través de una página web y chats abiertos, donde respondía a anuncios y creaba otros para comunicarse con interesados en prácticas sexuales de tipo fetichista.
Tras detallar las solicitudes de los clientes, tanto hacia ella como hacia las demás jóvenes, la acusada explicó cómo se involucraron en la trama dos policías locales, uno de Adra y otro de Almería, también procesados.
Respecto al policía de Adra, la acusada explicó que solo una de las menores tuvo contacto con él, en un encuentro que ella misma coordinó.
Encuentro en un coche patrulla
Según su versión, el contacto se realizó a través de la página web o del chat de la plataforma, y el cliente indicó que residía en Adra. “No estoy de servicio, pero podemos quedar”, habría dicho, aunque la fiscal insistió en si estaba efectivamente de servicio, a lo que la joven respondió que el hombre llegó con un coche patrulla, después de guardar silencio durante unos segundos.
Según la declaración de la acusada, el policía preguntó por teléfono quién asistiría al encuentro. “Le explicamos que iba a ir una chica menor. Nosotros no le íbamos a mentir, y menos a un policía”. La joven prosiguió en su testimonio, y apostilló que, al agente abderitano “parecía no importarle” cuando se le informó que la chica que acudiría al encuentro era menor de edad. “Incluso ofreció más dinero para gastos de desplazamiento”.
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Hasta Adra acudieron la joven con la que se había concertado la cita, la acusada, en calidad de conductora y todas las demás jóvenes que participaban en los anuncios de servicios fetichistas. El lugar fue de encuentro descrito como una carretera oscura, donde el policía estaba esperando con las luces del vehículo oficial encendidas. Me escribió por teléfono diciéndome: “Estoy aquí, con las luces puestas. Me vas a ver””.
Un ayuntamiento viejo
De acuerdo con las declaraciones en sede judicial, la joven comisionada para el servicio, subió al coche “contenta por estar con un policía”, señalaba la acusada y fue conducida hasta un edificio descrito como “un ayuntamiento viejo”, al rededor de la media noche. Al cabo de un tiempo, la menor regresó de forma entusiasmada, explicaba la acusada. “Me dijo que le había ensañado las esposas, y la porra. Que estaba muy chulo".
Investigaciones de la Guardia Civil
Las investigaciones policiales sobre la trama iniciaron cuando la madre de una de las menores denunció en el puesto de la Guardia Civil de Roquetas que su hija, menor de edad estaba siendo presuntamente prostituida por una amiga.
Así lo explicaba uno de los agentes de la Guardia Civil que se hizo cargo de la investigación y que acudió a la Audiencia propuesto como prueba testifical. Tras identificar a todas las chicas y detener a la acusada, explica el oficial del Instituto Armado, se investigaron los teléfonos móviles de las jóvenes. Gracias a esta colaboración y al análisis de los dispositivos, los investigadores pudieron identificar a todos los procesados de Almería, y llevó a los agentes hasta a Adra.
En el municipio abderitano, los agentes trazaron por geolocalización el teléfono de la chica que se encontró con el Policía Local, así como otro dispositivo de una de las chicas que la acompañaron en el viaje, así pudieron determinar que la chica solicitada había estado en la Biblioteca de Puente del Río, coincidiendo con la descripción que ésta había dado a sus amigas.
Según explicó a la Sala el Guardia Civil, esto le sirvió para delimitar una hora precisa, para empezar a investigar, ya que los vuelcos de los teléfonos no fueron del todo satisfactorios. Con una baliza horaria establecida, los agentes se pusieron en contacto con la Jefatura de la Policía Local de Adra y solicitaron la relación de policías que estaban de servicio la noche del 9 de enero a partir de media noche. Cuatro fueron los nombres que salieron a la luz: el agente que se encontraba en sala y 3 policías de patrulla.
Un teléfono, dos titulares
Las pesquisas policiales establecieron un nombre y una titularidad del teléfono que se puso en contacto con las chicas. El sospechoso fue detenido, negándose a hablar en presencia de los guardias civiles. No obstante, según explicaba el Guardia Civil que testificaba en la Audiencia, las investigaciones también llevaron hacia otro de los policías locales. “En cuanto se le preguntó por el agente detenido y por el teléfono, nos dijo que quería declarar”.
Así, el policía local abderitano explicaba que él tenía un teléfono con el número que buscan los agentes del Instituto Armado para gestionar quedadas con otras mujeres, pero que, mediante un acuerdo, tenía la línea a nombre de su compañero, “para cubrirlo”, testificaba el Guardia Civil. El Policía Local fue detenido y su compañero, al que se arrestó previamente, fue puesto en libertad.
El Señor X
Las declaraciones de la acusada también relataron cómo llegaron a contactar al otro policía local procesado en la causa, al que las jóvenes se referían por su alias en Skype: ‘Señor X’.
Esta conexión, según relataba la joven se produjo en una fecha muy señalada. La fiscal preguntó “¿que ocurrió el 20 de abril de 2020? a lo que la procesada respondió “El confinamiento”. Esto llevó su testimonio a hablar otro cliente conocido como ‘Pies’ quien habría contactado con una de las menores a través del chat y con la que presuntamente se había encontrando en alguna ocasión.
De acuerdo con el testimonio de la joven acusada, el 20 de abril del 2020, en uno de estos encuentros la chica fue sancionada por la Guardia Civil por saltarse las medidas de confinamiento. “Es una niña que no quiere problemas, si llegar una multa a su casa...Así pues me pasó el contacto de una persona que me dijo que policía o guardia Civil o algo. Me dijo “escríbele que me quite la multa”.
Esa persona era ‘Señor X’, identificado como un agente de la Policía Local de Almería. La acusada explicó que “no había visto” a Señor X.y que accedió a ponerse en contacto con él para ayudar a la otra chica con la multa. “El contacto me lo pasó ella,. Estaba muy asustada” (con el tema de la multa).
En sala, la fiscal le mostró una conversación a la acusada en donde se leía el mensaje de Señor X a la menor: “lo que te preocupa, ya está arreglado”. La acusada explicó que se hizo pasar por su compañera mientras hablaba con Señor X para ayudarla. La fiscal quiso saber como Señor X había contactado con las chicas. La acusada respondió que la otras chicas también buscaba hombres en el chat.
El seguimiento de la multa
La investigación policial señaló que el contacto se produjo al día siguiente de los hechos, cuando se intermedió para retirar la multa a un intendente de la Policía Local de Almería. Según los agentes, este habría contactado con uno de los responsables de la Guardia Civil para interesarse por la sanción.
Los agentes han señalado que llegaron a tal identidad a raíz de la cadena de contactos que se estableció entre los agentes que interpusieron la sanción y los mandos que contactaron para interesarse por el acta de infracción. Asimismo, constaría una llamada del acusado a la coacusada en la que le habría informado de que dicha multa se había retirado. En el escrito de acusación consultado por LA VOZ consta que el ‘Señor X’ habría presuntamente “mantenido varios encuentros en su coche” con dos de las menores.