La Voz de Almeria

Provincia

24 horas en un sillón esperando una cama: la desesperación de Cristina en el Hospital de Poniente

La paciente denuncia saturación y falta de coordinación en el hospital, mientras espera ser ingresada con síntomas graves y múltiples patologías en estudio

Cristina Guzmán Gómez durante su espera.

Cristina Guzmán Gómez durante su espera.La Voz

Marina Ginés
Publicado por

Creado:

Actualizado:

“Ingresé ayer a las dos y media de la tarde y llevo 24 horas en un sillón”, comienza relatando Cristina Guzmán Gómez, visiblemente agotada, desde la sala de espera del Hospital de Poniente. La situación que describe es, según asegura, “desesperada” y un reflejo de los problemas estructurales que el centro viene arrastrando desde hace tiempo.

Cristina recuerda con detalle cómo está trascurriendo su ingreso. “Después de una hora y media en la sala de espera, me miró la doctora de la consulta número 5. Le tuve que decir yo básicamente lo que tenía que hacer, porque ella me quería dar el alta. Luego me pasaron al área de cuidados porque no había sillones libres. Cuando hubo sillones, finalmente me metieron. Me vino a ver el de medicina interna ayer a las ocho de la tarde y me dijo que me dejaban ingresada. Desde entonces, hasta hoy a la una, no ha venido ningún otro médico salvo el digestivo”, lamenta Cristina que no entiende esta situación tan "precaria" en el Hospital de Poniente.

A pesar de la indicación de ingreso, la paciente continúa “esperando a que me den una cama en planta, porque dicen que todas las camas están llenas. Hay un montón de gente aquí en sillones esperando camas. Por lo que he escuchado, hay trece o dieciséis ingresos pendientes para subirlos y no hay camas”.

Síntomas graves y cuidados insuficientes

Mientras espera, Cristina sufre intensos malestares: “Estoy con diarrea, con vómitos, con la tripa muy hinchada, con suero porque tampoco me dejan beber nada. El digestivo me dijo que sí podía tomar dieta líquida y aquí los enfermeros me dicen que no. Soy una persona que tiene también fibromialgia, entonces el estar en un sillón tantas horas me está afectando el doble. Es realmente desesperante”.

La paciente quiere dejar claro que no culpa a los médicos: “Que yo con el médico de medicina interna y con la doctora de digestivo ningún problema. Son los tiempos, la saturación y la falta de camas lo que genera esta situación”.

Síntomas graves y cuidados insuficientes

Cristina relata un historial complejo que se remonta a 2023.  “Cuando me hacen analíticas específicas, me salen alteradas y me van pasando de un especialista a otro. Medicina interna, nefrólogo, hematólogo, reumatólogo, neurocirujano, digestivo… He pasado prácticamente por todas las especialidades”.

Entre sus diagnósticos en estudio se encuentran la fibromialgia, proteinuria intermitente y una posible enfermedad de Crohn. “Llevo un año esperando la cita en la unidad del dolor, y cada seis meses me ponen hierro por hematología porque se me baja. Estuve ingresada en octubre por lo mismo que ahora: diarrea, vómitos, tripa hinchada”, explica.

Además, señala la falta de coordinación en las citas: “El otro día tenía cita con el nefrólogo y una hora antes me llaman para decir que la anulaban porque el médico no había venido. Luego, me llaman diciendo que sí tenía cita y me dan los resultados por teléfono. Esto viene ocurriendo desde 2023, y genera una sensación de abandono absoluto”.

La saturación del hospital: un problema recurrente

Según nos cuentan desde la plataforma ADP Almería por la Defensa del Paciente, la situación de Cristina no es aislada: “Te dejan días en los sillones hasta que hay una cama libre. "No paramos de recibir llamadas de problemas similares, o listas de espera interminables para los especialistas".

El testimonio de Cristina Guzmán Gómez pone de manifiesto no solo la sobrecarga del Hospital de Poniente, sino también los efectos humanos de la saturación hospitalaria: pacientes con múltiples patologías que permanecen largas horas en condiciones incómodas, entre incertidumbre y malestar físico.

“Es una vergüenza que situaciones así se repitan”, concluye Cristina, mientras sigue esperando una cama que le permita recibir la atención que su estado requiere.

tracking