La huelga sanitaria en Almería roza el 50% pese al 28% oficial: "La Junta no ha dado las cifras reales"
Salud calculó el seguimiento de la huelga en Almería incluyendo a personal que no podía ejercer el paro

Manifestación sanitaria contra el nuevo Estatuto Marco, el pasado jueves 11 de diciembre, en el marco de la huelga médica del 9 al 12 de diciembre.
Los médicos de toda España han vuelto a la huelga, una convocatoria que también secundan los profesionales de Almería. El motivo es inequívoco: no están dispuestos a claudicar. Según fuentes del sector, la gravedad de su situación ha llevado a establecer un calendario de paros de una semana al mes hasta el próximo mes de junio, que se mantendrán mientras el Ministerio de Sanidad y la Junta de Andalucía no atiendan sus reivindicaciones.
En esta línea, este lunes 16 de febrero, primer día de huelga del mes, el seguimiento real en Almería alcanzó el 50%, logrando así bloquear el 80% de la actividad hospitalaria ordinaria. Se trata de una cifra que contrasta abiertamente con los números de la Junta de Andalucía, que habla 'solo' de un 28%. Desde el Sindicato Médico de Almería (SiMeAl) subrayan que se trata de "una manipulación estadística".

Manifestación sanitaria contra el nuevo Estatuto Marco, el pasado jueves 11 de diciembre, en el marco de la huelga médica del 9 al 12 de diciembre.
La diferencia entre las cifras de la Junta y el Sindicato
Si bien los datos oficiales ofrecidos por la Consejería de Salud descienden a un 28,59% de seguimiento, la realidad es que la huelga ha dejado tras de sí una imagen incontestable: quirófanos cerrados, consultas suspendidas y pruebas diagnósticas aplazadas de forma masiva; un parón en centros como Torrecárdenas o el Hospital de Poniente que, desde SiMeAl, aseguran que contesta a cerca del 80% de su actividad.
La diferencia entre ambas cifras no es una cuestión de percepción, sino de matemáticas. La Administración ha calculado el porcentaje de seguimiento tomando como referencia a toda la plantilla del sistema sanitario en la provincia, un total de 1.930 trabajadores.
En dicho número se incluyen dos colectivos que, en la práctica, no pueden hacer huelga: 313 profesionales en servicios mínimos (obligados por ley a trabajar) y 390 personas que se encuentran fuera de turno (de baja, de vacaciones, de libranza o salientes de guardia). Al añadirlos al número total, la Junta los cuenta como si esos trabajadores que no pueden hacer huelga hubieran decidido por sí mismos "no secundar el paro".

La concentración de los médicos de servicios médicos del Hospital Universitario Poniente.
El cálculo real
Si se eliminan de la cuenta esos dos grupos, la cifra de trabajadores que sí podían elegir entre ir o no al trabajo se reduce a 1.227 personas. Es sobre ese grupo (el único que puede ejercer el derecho a huelga) sobre el que debe medirse el seguimiento. Con dicho criterio, el número de trabajadores que secundaron la huelga eleva el porcentaje al 44,74%, es decir, casi uno de cada dos profesionales disponibles.
Más allá de las cifras, desde el sindicato señalan que la prueba más clara está en la actividad asistencial. "Un seguimiento del 28% no podría haber provocado, técnicamente, la paralización de ocho de cada diez actos médicos ordinarios. La suspensión masiva de urgencias, consultas y pruebas solo es posible cuando la mayoría del personal no sujeto a servicios mínimos decide parar".
Dos cifras, una misma realidad
Como se ha mencionado, la Junta ha optado por una lectura estadística que diluye el impacto de la huelga al incluir en el cálculo a quienes no podían ejercerla. Los sindicatos, por el contrario, han contado a quienes tenían la capacidad real de parar.
El resultado explica la paradoja vista este lunes en Almería: mientras la Administración habla de un seguimiento limitado, los hospitales han vivido una de las mayores paralizaciones asistenciales de los últimos años. Así lo gritan desde el colectivo médico: "No está siendo un parón pequeño".