Las ollas de barro volarán esta semana en Sorbas: ¿cuál es el origen de esta tradición única en el mundo?
El Barrio de las Alfarerías será escenario desde este miércoles de diferentes actividades en torno a la leyenda de un joven enamorado

Día de las Ollas de Sorbas.
Hay tradiciones milenarias, con vínculos religiosos o de origen pagano. También las hay más 'jóvenes', citas ineludibles surgidas de lo cotidiano que han ido echando raíces año tras año hasta convertirse en una seña de identidad de un pueblo concreto. Y las hay únicas por su peculiaridad, como es el caso del Día de las Ollas del municipio almeriense de Sorbas.
Esta semana las ollas de barro volarán, literalmente, por las calles de este hermoso pueblo de ADN alfarero. Aunque las actividades estaban previstas para el pasado fin de semana, las condiciones climatológicas han hecho que toda la programación de esta edición de 2026 quedara aplazada para los días 21 y 22 de febrero, aunque ya desde este Miércoles de Ceniza el Barrio de las Alfarerías será escenario del desfile del Entierro de la Sardina, de la lectura del pregón de la Sardina y de la esperada tirada de ollas.
Una competición única en el mundo
A partir de 2024 esta fiesta empezó a ganar fama a nivel internacional, desde que el Ayuntamiento de Sorbas apostara por organizar el Campeonato Mundial de Lanzamiento de Olla, que este año se celebrará desde el sábado a las 10:00 horas en el conocido como Ollódromo Zona El Salitre, siempre en el histórico barrio alfarero. El objetivo, superar el récord mundial que actualmente está en manos de Eliezer Fernández, con 33,60 metros.
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Rocío Sánchez
Sin duda, se trata de una competición única en el mundo que hace honor a una tradición muy arraigada al pueblo y que se ha convertido en un reclamo turístico importante que aporta visitantes y actividad al municipio durante los días en los que se tienen lugar todas las actividades relacionadas con el Día de las Ollas: demostración de bolillo, de alferería, animación musical, mercadillo gastro-artesano, comidas tradicionales...
La leyenda de un joven enamorado
¿Pero de dónde viene la tradición por tirar ollas en Sorbas? Durante la presentación oficial de esta edición, el alcalde de Sorbas, Juan Francisco González, recordaba que "un joven quiso agasajar a su pretendida con un perol lleno de caramelos un Miércoles de Ceniza, pero el padre, disconforme con el pretendiente, lo rompió en la puerta de la casa".

Imagen de archivo de Sorbas.
Supuestamente a partir de ahí surgió la costumbre de lanzar ollas de barro en señal de sentimientos y emociones en el pueblo. Esta tradición ha ido evolucionando hasta convertirse en un orgullo para la identidad cultural del municipio de Sorbas, aunque este festejo también llegó a generar cierta controversia durante una época.
Las piezas descartadas por los alfareros del pueblo
Y es que más allá de la leyenda del joven enamorado, durante décadas los jóvenes sorbeños, aprovechando los utensilios de barro descartados por los alfareros, por tener algún desperfecto, y que se acumulaban a montones en algunas calles del pueblo, los cogían y los lanzaban cerca de las puertas de algunos vecinos y vecinas.

Día de las Ollas de Sorbas.
"Siempre se solían tirar en las puertas de los vecinos que sabías que se enfadaban, pero no se hacía de una forma dañina. Nosotros salíamos corriendo, éramos chavales. Pero es verdad que durante algún tiempo algunas personas aprovechaban para generar algún destrozo, llegando a tirar incluso ladrillos, y se tuvo que poner límite", recuerda un vecino de Sorbas, que se alegra que esta tradición volviera a recuperarse de una forma "sana y controlada".
Sea como sea, hay una cosa clara: Sorbas cuenta con una tradición única, que marca la diferencia, que pone en valor sus raíces alfareras y que ha ido pasando de generación en generación para mantenerse viva como uno de los reclamos turísticos principales de este municipio conocido como 'la Cuenca almeriense' por sus famosas 'casas colgantes' junto al barranco que originaron que a los habitantes de este pueblo se les conozca también como 'chorreones'.