Equinac deja de atender varamientos marinos en Almería tras casi 30 años de actividad
La atención volverá a realizarse desde otras provincias, motivo por el que surgió este colectivo

Tortuga devuelta al mar tras la haber recibido asistencia y cuidado de la mano de Equinac.
Hacía tiempo que se habían visto obligados a dar un cierto paso al lado pero ahora ya es definitivo. Tras casi tres décadas de trabajo ininterrumpido, la asociación conservacionista Equinac ha anunciado que deja de atender los varamientos de mamíferos marinos y tortugas marinas en la provincia de Almería, lo que supone ponerle fin a una etapa en los que la entidad cubrió el 100% de los avisos registrados, tanto de animales vivos como fallecidos, convirtiéndose en un referente autonómico y nacional en rescate y recuperación de fauna marina.
La decisión ha sido producto de varios factores como el hecho de que, desde hace más de un año, la gestión de los avisos, que anteriormente llegaban directamente a la asociación a través del 112 Andalucía, pasó a estar centralizada por la administración autonómica y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Y es que esto, según denuncian desde Equinac, ya había supuesto un retroceso en la inmediatez y eficacia de la atención.
“Está claro que, después de tantísimos años, no era lo que nos hubiera gustado que pasase, pero las circunstancias han hecho que sea necesario. Nuestra capacidad ha estado sobrepasada en gran medida y ahora ya no podemos más”, ha explicado la coordinadora de la entidad, Eva Morón, en el programa ‘Hoy por Hoy Poniente’ de Cadena SER.
Morón ha subrayado, además, que la atención a estos animales requiere instalaciones adecuadas y personal estable, circunstancias que no son factibles: “Hemos funcionado con voluntariado durante muchísimos años, pero la recuperación de tortugas marinas exige un equipo dedicado. Todo tiene un límite”, ha evidenciado.
El cambio de concesión en el Puerto de Almerimar ha sido clave
Durante años, la asociación ha estado sosteniendo este servicio con fondos propios y con el apoyo de entidades privadas, entre ellas, la concesionaria del Puerto Deportivo de Almerimar, Almerimar S.A., quien había cedido un espacio para crear el primer centro de recuperación de fauna marina de la provincia.
Sin embargo, la no renovación por parte de la Junta de Andalucía de la concesión a Almerimar S.A., caducada hace dos años, ha dejado en suspenso la inversión prevista para consolidar estas necesarias instalaciones. “Solo Almerimar S.A. tenía contemplada una inversión para un aula del mar y para atender la recuperación de tortugas marinas. Era una apuesta ambiental que no les reportaba beneficio económico”, ha destacado Morón. Apuesta que no ha recibido el respaldo institucional y que, por tanto, deja a Equinac sin posibilidad de contar con instalaciones, otro factor clave para esta decisión final.

Atención a un varamiento por parte de Equinac.
De este modo se le pone el broche a una historia cuyo inicio se remonta a 1998, cuando nació como hospital veterinario para caballos. De hecho, su nombre procede de esa actividad inicial. Sin embargo, un episodio marcó su rumbo: la espera de más de once horas con un delfín vivo en brazos hasta que acudiera un equipo desde otra provincia. “Nos preguntamos cómo era posible que un animal protegido tuviera que esperar tanto tiempo”, ha recordado Morón. Y a partir de ahí, comenzó una larga travesía administrativa y técnica para poder intervenir legalmente en los rescates.
"Un cetáceo no vara de lunes a viernes de 9.00 a 14.00 horas"
Actualmente, no existe en Almería un centro de recuperación operativo ni un equipo permanente especializado en la atención y recuperación de especies marinas, por lo que la atención vuelve a depender, como ocurría décadas atrás, de desplazamientos desde otras provincias. Y ante esta circunstancia, la coordinadora de Equinac pone de relieve que los varamientos no entienden de horarios: “Un cetáceo no vara de lunes a viernes de 9.00 a 14.00 horas. No pueden esperar cuatro o cinco horas a que venga un equipo desde 400 kilómetros”, lamenta.
Sin embargo, esa va a ser la situación que va a volver a darse ante el nuevo escenario que se dibuja ante la imposibilidad por parte de este colectivo conservacionista de prestar esta atención y de contar con las instalaciones necesarias.
No obstante, pese al cierre de esta etapa, la asociación ha insistido en que no abandona su compromiso. Y, además, ha anunciado que continuará trabajando por la conservación marina desde otra perspectiva y en colaboración con organizaciones, fundaciones y empresas comprometidas. “No vamos a dejarles tirados”, han asegurado.
Y es que tras cientos de tortugas devueltas al mar y de cetáceos asistidos durante casi 30 años, Equinac se despide de la atención directa a los varamientos, pero no de la defensa del mar. Por eso, ahora, más que nunca, reclaman apoyo ciudadano para garantizar que la protección de estas especies, amparada por la legislación nacional y europea, se cumpla de forma efectiva en la costa almeriense.
Gran colaboración y reconocimientos
A lo largo de estos años, Equinac ha recibido reconocimientos de instituciones públicas, entidades científicas y cuerpos de seguridad por su labor, incluyendo su aportación a estudios sobre la muerte de zifios vinculada a maniobras militares. Pero el peso económico y humano ha terminado siendo inasumible. “No puede recaer todo sobre mí ni sobre el veterinario Emilio Guil. Si nos hubieran tocado la Lotería lo haríamos, pero no podemos mantener esto en el tiempo”, ha afirmado Morón.
En este sentido, la coordinadora de la entidad ha querido destacar, en cualquier caso, que "el proyecto ha sido posible también gracias a la Fundación Beátrice y a la implicación de empresas como Grúas Cantón, Monsterphone o Cooperación 2005, además de la colaboración constante de Guardia Civil, Salvamento Marítimo, Protección Civil y numerosos ayuntamientos.
Sin duda, lo cierto es que a lo largo de todo este tiempo se había logrado tejer una importante red de colaboración que ha permitido ayudar, cuidar y devolver en perfecto estado a su hábitat a innumerables animales marinos. Criaturas que también echarán de menos la labor de Equinac.