En Almería hay una escuela de circo, y ahora afronta su más difícil todavía: así puedes ayudarles
La asociación Funámbola, obligada a cambiarse a una nave que han de arreglar y cuyo alquiler cuesta el doble

Columnas a medio pintar en la que será la nueva sede de Funámbola.
Los artistas de circo están acostumbrados a la máxima del ‘más difícil todavía’, una frase que esconde toda una filosofía de vida. Y como si estuvieran bajo una carpa multicolor y en la pista central, la asociación almeriense Funámbola se enfrenta estos días a un reto de altura: trasladarse a una nueva sede, que han comenzado a arreglar casi desde cero, y soportando un alquiler que se ha duplicado en el último año. Una aventura para la que, al igual que sucede con el mayor espectáculo del mundo, necesitan del aliento del público.
En funcionamiento desde octubre de 2017, Funámbola, que se define como un “laboratorio escénico”, acerca el arte del circo a niños y adultos a través de cursos y talleres sobre disciplinas que van desde la danza aérea y el malabarismo hasta el clown. También han albergado distintos montajes en su sede de la calle Montenegro, un espacio que ahora tienen que abandonar.
Según explican, los dueños de la nave han decidido ponerla en venta, lo que ha obligado a Funámbola a buscar otro destino para continuar con su proyecto. Lo han encontrado en la calle Belén, detrás del Hospital Universitario Torrecárdenas, ya en el término municipal de Huércal de Almería.
A su favor: se trata de un espacio de 600 metros cuadrados, el doble del anterior, en el que quieren seguir creciendo ampliando su oferta formativa. En contra: la nave está en unas condiciones complicadas (ahí se guardaba un barco que ardió, por lo que la encontraron llena de hollín) y el alquiler casi duplica el que pagaban hace un año.
“Somos comunidad”
Para adecentar la nueva sede, Funámbola está contando con el trabajo de decenas de voluntarios en labores de pintura, montaje y adecuación.
Para buscar apoyos, invitan a cualquier persona que quiera ayudarles a escribirles a través de su página web: . “Hay que pintar, trasladar, montar estanterías, limpiar… escribe y te decimos cuándo estamos allí. Cada hora cuenta. Pon un mensaje para coordinarnos”, señalan.
Asimismo, buscan apoyos que les permitan cubrir el alquiler. Algunos socios se han comprometido a asumir derramas extraordinarias si es necesario, pero insisten en que no pueden hacerlo solos. Por eso, invitan a unirse a la asociación bien de forma permanente (hay cuotas individuales de 30 euros al mes y planes familiares por 40 euros) o de manera eventual.
“Funámbola es una asociación cultural sin ánimo de lucro, de verdad. Todo el esfuerzo económico y humano sale de socias, socios y colaboradores. No somos una empresa disfrazada de asociación, somos comunidad”, destacan ante el que es el “mayor reto” de su historia. Un doble salto mortal sin red del que, seguro, saldrán airosos.
“Un espacio abierto, vivo y dinámico”
Funámbola se presenta como un “espacio abierto, vivo y dinámico” y, sin duda, único: un proyecto que apuesta por el aprendizaje y la práctica del circo, pero también por la creación y la celebración de espectáculos.
En su nuevo espacio, buscan ampliar su oferta y consolidar “un lugar único para el arte y la cultura circense en la provincia”. Por ejemplo, este curso ofrecerán clases de circo desde los 6 a los 15 años de edad, circomotricidad para niños de 3 a 5 años de edad, sesiones de telas aéreas para adultos, acrobacias y danza africana.
“Nuestro futuro está en juego. Si alguna vez disfrutaste de una gala, un taller o simplemente crees que Almería necesita un espacio así, este es el momento de apoyarnos”, concluyen.