Una película maldita, un genio del cine y sus huellas en un lugar único
Juliane Lorenz, directora de la Fundación que lleva el nombre del cineasta alemán, conversa con LA VOZ

La montadora alemana Juliane Lorenz, en la Casa del Cine de Almería.
La filmografía de Rainer Werner Fassbinder, uno de los grandes creadores del cine alemán, tiene, como la de tantos otros directores, una película maldita. Un largometraje llamado ‘Whity’ que nunca se estrenó en los circuitos comerciales y con el que el autor de títulos como ‘Las amargas lágrimas de Petra von Kant’ y ‘Querelle’ se introdujo —a su estilo— en el género wéstern. Una producción que le trajo hasta Almería y que rodó a lo largo de 20 días de abril de 1970 en los interiores y jardines del Cortijo Romero (hoy, Casa del Cine), cuatro años después del paso de John Lennon por la misma vivienda, con algunas incursiones en el poblado de Tabernas que ahora es Oasys MiniHollywood.
“Fue su primer rodaje en el extranjero. Vino a Almería porque admiraba a Leone, había una relación de respeto total. Y además quería conocer la zona y disfrutar del buen tiempo del sur”, cuenta la alemana Juliane Lorenz, su montadora en 14 películas y directora de la Fundación con el nombre del cineasta.
Lorenz charla con LA VOZ mientras el sol de octubre se cuela por la estancia. Estamos en la Casa del Cine más de medio siglo después de ‘Whity’. Junto a ella, como traductora, su paisana y amiga Margaret Von Schiller, afincada en Almería tras haber trabajado durante 16 años en la sección Panorama de la Berlinale, y Carlos J. Vives, de LaOficina, asociación que dinamiza el espacio cultural y que ha programado un ciclo sobre Fassbinder que incluye la proyección del filme en el lugar en el que se rodó.
Imágenes sugerentes
“La película contiene imágenes muy sugerentes. Fue su primer trabajo con el director de fotografía Michael Ballhaus”, explica Lorenz acerca del inicio de una relación profesional que se materializaría en 15 obras.
‘Whity’, no obstante, no estaba entre los trabajos predilectos de Fassbinder. “Él aseguraba que estaba todo mal, aunque decía eso de sus primeras películas”. El rodaje fue complicado, por las relaciones entre el equipo y los problemas de financiación. “El productor decía que lo tenía todo controlado, pero al llegar aquí no tenían ni un duro”, asegura.
Esclavitud, homosexualidad, travestismo, masoquismo y ninfomanía se dan la mano en ‘Whity’, más un perverso drama familiar que un wéstern al uso. Presenta algunas constantes del cine de Fassbinder, como las relaciones basadas en la opresión y la sumisión al poder. “Él tenía un carácter fuerte, pero también miedos, y esos miedos se expresaban con fiereza. Entraba a una sala y todos callaban. Con el paso del tiempo, aprendió a disciplinarse”, recuerda Lorenz.
Gran influencia en el cine de Almodóvar
La obra de Rainer Werner Fassbinder ha sido recuperada y restaurada gracias al trabajo de la Fundación que dirige Juliane Lorenz. “2005 fue un año clave para todo el proceso, recibimos una gran inyección de dinero del Estado”, detalla. Hasta ese momento, dice, en Alemania no existía esa “conciencia” sobre la importancia de mantener este legado cultural. En la actualidad, la mayoría de sus 44 trabajos para cine y televisión ya están digitalizados.
Vivir
“Queríamos contar con la bendición de ese territorio icónico que es Tabernas”
Evaristo Martínez
El cine de Fassbinder ha influido en directores como Pedro Almodóvar. “Siempre ha dicho que para él es un dios”. Su huella está también presente en las escuelas de cine, “sobre todo en Estados Unidos y en Francia”, destaca su colaboradora.