Ya lo decía Don Pelayo: Primero del Adra y luego del Rayo
De la gloria en Tercera a la capital: cómo el Adra CF celebró su histórico campeonato de 1958/59 entre homenajes, partidos amistosos y encuentros nacionales

Comunicación periodística del encuentro en Vallecas / Colección, Pepe Cazorla.
Con motivo de la conquista del Campeonato liguero en Tercera División, temporada 1958/59 del Adra Club de Fútbol, la Directiva presidida por Francisco Dolz obsequió a toda la plantilla con un viaje a la Capital de España.
Las relaciones y acercamiento del mandatario abderitano con el presidente del Real Madrid, Santiago Bernabéu le había llevado hasta en poder ver la posibilidad de realizar algún partidillo de futbol con el equipo blanco y que el Adra Club de Futbol sirviera de sparring al conjunto madrileño.
Finalmente, el encuentro no se realizaría ya que el Real Madrid se encontraba en esa semana en tres frentes; Liga, Copa del Generalísimo contra el Extremadura y la Copa de Europa frente a su vecino Atlético de Madrid. Definitivamente sería el Rayo Vallecano quien si accediese el compromiso a disputar el 26 de abril de 1959.
Cronología de un campeonato
Los héroes de aquella primera hazaña futbolística en Adra fueron objeto de deseo, de aquellos aficionados, que un día, vieron a su equipo ser campeón de Tercera División.
Ocurrió el 12 de abril de 1959 en Algeciras. El equipo que entrenaba el granadino Antonio Carmona, el Adra Club de Fútbol, heredero del Trafalgar, aún no había celebrado tan siquiera el primer aniversario de su nueva denominación. Se aseguró el campeonato pese a perder ante el conjunto algecireño por uno a cero.
Perdió sobrado de juego, porque sabía que era campeón con el empate del Linares, su inmediato perseguidor, frente al Recreativo. Granada en “Linarejos”. Fue un Adra campeón, respetado en el concierto futbolístico provincial, autonómico e incluso valorado en el panorama nacional por encima de su entorno.
Un líder solvente, a cuyo paso el resto de los rivales giraba el cuello con admiración y en el que nadie les regaló nada, se lo ganó a pulso desde el primer partido de liga. Eran agrandadas tardes de veloces aventuras por la banda con el ala mortal Antón-Lopera. El mejor volante de la categoría, Quesada, los goles de Joaquín, los porteros Bermúdez y Manolo; Ortiz, Zuázua, Jorge, Barranco, Paquito, Ovi, Valiente, García Vida, Martín…
Delantera demoledora: Antón, Lopera, Joaquín, Barranco y Valiente
El escudo, la camiseta, la imagen, la dignidad, el orgullo, la honradez, el amor propio, el carácter, la afición, la historia…Con un máximo porcentaje de estos valores, toda la plantilla del Adra CF, cumplieron obligatoriamente el guion. La euforia fue compartida.
No había fórmula mágica, la clave fue la unión del vestuario. Así lo significó el recordado presidente del club, Francisco Dolz, en aquella jornada venturosa, que en su alocución sobre la gesta hizo hincapié en que “el triunfo que vivimos ha sido logrado con la cooperación de todos.”. Sin embargo, el ascenso tuvo dos nombres propios incontestables.
Joaquín Vázquez y Antonio Carmona
Por un lado, Joaquín Vázquez, presidente saliente la temporada anterior. Un notable empresario de la ciudad. Consiguió que el equipo del Trafalgar CF, una vez federado, hiciera historia e inyectó ilusión a los aficionados. Atrajo hacia el fútbol la mirada del tejido empresarial de la ciudad para ayudar al relanzamiento del equipo, con una campaña de captación de masa social que bautizó “Operación 5.000 socios”. Fue un éxito sobrepasado.
Por otro lado, Antonio Carmona, un técnico que llegó a Adra procedente del Rcvo. De Granada y que puso su rúbrica al campeonato por su adelanto en los banquillos.
Antonio Carmona Ros fue el primer entrenador que clasificó al C. D. Málaga en séptima posición en Primera División tras abandonar el Adra Club de Fútbol. Volvía a Málaga para dirigir al Malagueño y convertir al filial en una factoría de jugadores para el primer equipo. Fue un descubridor de talentos en el Málaga y forjó una docena de jugadores.
Nacido en Granada, criado futbolísticamente en Málaga y profeta en Adra. Anotó su nombre en ser el primer entrenador del C. D. Málaga que venció en el Nou Camp al F. C. Barcelona sustituyendo a Marcel Domingo en la temporada 1974/75 y eso que nunca fue entrenador titular en la casa malaguista. Tenía un gran olfato y lo puso de manifiesto con la aparición de jugadores forjados por él, entre ellos, “Boquerón” Esteban, Santi Aragón o “Tarzán Migueli”.
Miramar: Compacta muchedumbre
Conseguido matemáticamente el campeonato, la afición futbolística de Adra, vivía la satisfacción propia del triunfo clamoroso de su equipo. La expansión del equipo es constante y crece de forma vertiginosa. Los seguidores se disponen a rendir el correspondiente y afectuoso homenaje a los jugadores ante el último partido de liga a disputar en Miramar frente al Puente Genil CF, dejándolo pequeño.
El estadio presentaba una de las mejores entradas de su historia con un lleno a rebosar de aficionados procedentes de Almería capital, coches de línea y particulares “mosquitos” desde toda la provincia. Gran júbilo por que el Adra Club de Fútbol, entraría en el sorteo de Fase de Ascenso a Segunda División, fase de campeones y en el que le enfrentaría al Albacete Balompié.
De Málaga, Granada, Jaén y Murcia llegan numerosas peticiones de localidades a la secretaria del club abderitano. Los diarios, “Ideal” “Hoja del lunes” y “Marca” piden acreditaciones para cubrir el encuentro. Golea al Puente Genil CF, por cuatro a uno. Fue un partido electrizante y sin pausas, en dónde los aficionados, no llegaban a ver la camiseta de los contrarios. Porque el Adra jugaba en Tercera, pero tenía un equipo de Segunda, y de los buenos.
Casi sobró la primera vuelta. Sólo un punto voló de “Miramar” en todo el campeonato. La minigira en Madrid tenía doble premio. Primero, asistirían al encuentro correspondiente a la cuarta edición de la Copa de Europa que enfrentaban en el Santiago Bernabéu al Real Madrid y Atlético de Madrid el 23 de abril.
El segundo, sería un partido amistoso en Vallecas frente a la A. D. Rayo Vallecano. Ambos acontecimientos estaban programados antes del doble enfrentamiento frente al Albacete Balompié en Promoción de Ascenso a la Segunda División Española. Era la segunda fase que disputarían los abderitanos en tres temporadas.