El CSIC digitaliza una obra sobre agricultura medieval almeriense
El CSIC digitaliza una obra sobre agricultura medieval almeriense
Bajo el título ‘Libro del principio de la belleza y fin de la sabiduría que trata los fundamentos del arte de la agricultura’ el almeriense Ibn Luyun recogía en la primera mitad del siglo XIV todo el conocimiento que entonces se tenía sobre esta materia. Un conocimiento motivado por la necesidad de ahondar en el cuidado de las plantas autóctonas de la zona así como de aquellas especies que llegaban desde otros rincones de Al-Andalus, siempre preocupada por encontrar nuevas propiedades medicinales. Aunque Luyun, más que centrarse en sus posibilidades médicas trata, según explica él mismo en el prólogo, sobre “lo más aceptable y que generalmente se practica en el país de Al-Andalus, a fin de que quien se interese en su estudio aprenda de una sola vez todo lo que un labrador puede llegar a saber al cabo de su vida”. De este modo, divide su obra en cuatro pilares que suponen “toda la armazón que sustenta a este Arte”. Estos cuatro pilares de los que habla son la tierra, el agua, el abono y las labores. En los 1.365 versos que componen la obra se recogen consejos prácticos para el agricultor. Así, por ejemplo, explica la forma de conocer la proximidad del agua a la superficie según las plantas que crecen de forma natural o la dureza de ésta dependiendo del tiempo que tarde una tela en secar. Sobre la tierra, aconseja la rojiza como la de más calidad y explica, entre otras medidas, cómo temperar la tierra “alterada por el calor o el frío” o las diferentes formas de nivelarla para “que corra el agua”. También distingue diferentes formas de labrar según se trate de “árboles frutales o de plantas” o sobre cómo “una abundante labor de arado ahorra estiércol”. Reconocía Luyun allá por el siglo XIV “la inteligencia y sensaciones de los vegetales” sobre lo que recomienda conocer lo que llama “simpatía y antipatía entre las plantas” que hacen que el nogal tenga que estar aislado de otras plantas que tienden a morir bajo su sombra “excepto la vid y la higuera, a las que no ocasiona ningún daño”. Así, hasta más de 150 consejos son los que explicaba Ibn Luyun sobre el cultivo de higueras, olivos, naranjos, viñas o nísperos, entre otras doscientas plantas aunque no se encuentra información, por tratarse de una obra anterior a la llegada de Colón a América, sobre los cultivos que ahora suponen la base económica de la provincia. La traducción de este tratado existe desde la década de los setenta cuando, desde el Patronato de la Alhambra, encargaron a la granadina Joaquina Eguaras una traducción del texto original.