Los políticos y sus coches oficiales
Los políticos y sus coches oficiales
Los políticos le están viendo las orejas al lobo. Hora era. Llevan más de tres años sin querer enterarse de lo que estaba pasando en el país. La culpa no era de ellos, tampoco de sus excesivos gastos suntuarios, de sus increíbles prebendas o de tantos familiares, amigos y compañeros de partido a los que habían colocado en empresas públicas, universidades y administraciones mil. Ahora nos dicen que van a limitar el número de coches oficiales en la Junta. Pues me parece muy bien. Pero si eso lo hubieran hecho hace unos años, lo mismo mi “prima” de riesgo no estaría embarazada en los seiscientos. Les cuento una historia que ha venido ocurriendo en estos pasados años. Una paisana, natural de Níjar, tenía un alto cargo en la consejería de agricultura de la Junta. Un coche oficial salía todos los viernes por la mañana desde Almería para recoger a la política en cuestión y traerla a Níjar para que disfrutara del fin de semana con la familia y amigos. Pasado el sábado y el domingo, el lunes se presentaba el coche y su conductor en el domicilio nijareño de la juntera para llevarla a su puesto de trabajo en Sevilla. ¡Viva la buena vida! ¡Viva la política! Y así semana tras semana, mes tras mes, año tras año. Si investigamos un poco, veremos que no es la única en Andalucía que ha tenido un privilegio parecido. ¡Menuda bicoca, eh!. Un coche siempre en la puerta de casa o del trabajo para llevarte con la familia o con el duro papeleo del trabajo. Supongo que estos viajecitos con el dinero de todos los ciudadanos desaparecerán, no señores de la Junta. Se entiende que los jóvenes almerienses quieran ser políticos o funcionarios.