La Voz de Almeria

Sucesos

Un refugio tras el infierno del maltrato y el matrimonio forzado: las dos menores sirias encuentran protección junto con sus tres hermanos en Almería

La Junta de Andalucía se ha hecho cargo de la protección de las dos denunciantes mientras el proceso judicial sigue su cruso

Las dos adolescentes sirias y sus tres hermanos menores se encuentran protegidos por la Junta de Andalucía.

Las dos adolescentes sirias y sus tres hermanos menores se encuentran protegidos por la Junta de Andalucía.La Voz

Miguel Antonio Rodríguez Cárdenas
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De vivir bajo la amenaza diaria de la violencia y con el miedo a que llegara la hora de viajar a Siria para casarse con dos hombre a los que ni conocían a encontrar refugio en un centro de protección de menores de la Junta de Andalucía. 

Las dos hermanas sirias de 16 y 17 años que huyeron de su casa en Roquetas de Mar durante el pasado puente del Pilar han encontrado amparo institucional junto a sus otros tres hermanos menores. En total, cinco menores, de edades comprendidas entre los 7 y los 17 años, permanecen acogidos en un centro de protección de Almería después de que las dos adolescentes mayores decidieran escapar de su entorno familiar y pedir ayuda.

La situación de los cinco hermanos, todos ellos menores de edad, supone un nuevo capítulo en una historia sacada a la luz por La Voz de Almería después de tener conocimiento de la situación de las dos menores residentes en la localidad roquetera, quienes tras armarse de valor decidieron escapar de casa y acudiar a Cruz Roja para denunciar la situación que tenían en su vivienda familiar, donde convivían a diario con la violencia ejercida por su padre y otros hermanos varones y en alerta porque estaba programado un viaje a Siria, país de origen de la familia, para casarlas a la fuerza con dos varones a los que ni conocían.

Protección de la Junta de Andalucía

Ahora, semanas después de aquella huida, los cinco menores permanecen bajo el amparo de los servicios de protección de la Junta de Andalucía, alejados del entorno familiar en el que presuntamente se produjeron los hechos denunciados. Mientras tanto, la investigación judicial continúa abierta para esclarecer lo ocurrido y determinar las posibles responsabilidades penales.

En este sentido se ha pronunciado tras la información adelantada por este periódico el delegado territorial de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía en Almería, Francisco Bellido, quien ha confirmado la intervención de los servicios autonómicos para la protección de las dos denunciantes y de sus tres hermanos menores de edad. "Ahora se encuentran protegidas por el Servicio de Protección de Menores de Almería", señala Bellido.

Una actuación, la de los servicios de la Junta de Andalucía, que se produjo después de la denuncia presentada ante la Guardia Civil y la posterior detención de la madre de los menores, aunque, como adelantó LA VOZ, el padre no pudo ser detenido ya que en el momento de la denuncia se encontraba en Siria. 

"Siguen sucediendo"

Así las cosas, explica Bellido, en estos momentos la Administración autonómica trabaja con la Guardia Civil y la autoridad judicial para esclarecer lo ocurrido en el seno de esta familia de origen sirio y que ha sacado a la luz unos hechos "desagradables" que pudieran parecer ajenos a la sociedad actual almeriense pero que, aunque no son "habituales, siguen sucediendo".

El origen de este caso destapado por LA VOZ se remonta al pasado mes de octubre, durante el puente del Pilar, cuando las dos hermanas mayores, de 16 y 17 años, decidieron abandonar el domicilio familiar en el que residían en Roquetas de Mar para denunciar, primero en Cruz Roja y después ante la Guardia Civil, que venían sufriendo de manera habitual malos tratos físicos y que sus padres las iban a enviar a Siria para contraer matrimonio con dos hombres elegidos por la familia.

Las adolescentes aseguraron que aquellos enlaces ya habían sido concertados y que no estaban dispuestas a aceptarlos y ante el temor de ser trasladadas fuera de España para casarse contra su voluntad, decidieron escapar de su domicilio y acudir a Cruz Roja en busca de ayuda. Desde la organización fueron acompañadas a dependencias de la Guardia Civil, donde presentaron la correspondiente denuncia y a partir de ese momento, los agentes iniciaron las actuaciones para esclarecer los hechos y garantizar la protección de las menores.

Investigación judicial abierta

Así las cosas, la intervención policial permitió activar los mecanismos de protección de la Junta de Andalucía, que finalmente se han extendido a los cinco hermanos menores de edad, de entre 7 y 17 años.

Ahora, la investigación judicial continúa abierta en los juzgados de Roquetas de Mar, donde el caso se encuentra en fase de instrucción, y los investigadores deberán esclarecer tanto los presuntos malos tratos denunciados por las dos adolescentes como la supuesta intención de obligarlas a contraer matrimonio en Siria.

Pero, por el momento, son varios los interrogantes que permanecen abiertos, como la situación procesal de la madre después de su detención, así como las posibles responsabilidades del padre, que se encontraba en Siria cuando se produjo la intervención policial, y de los hermanos varones señalados en la denuncia. De este modo, será la investigación judicial la que determine si los hechos denunciados constituyen delito y qué responsabilidades penales pueden derivarse de ellos.

¿Qué pasará con los cinco menores?

Pero más allá de la investigación penal, otra de las grandes incógnitas es qué ocurrirá con los cinco hermanos a partir de ahora. Su futuro dependerá de las valoraciones de los servicios de protección de la Junta de Andalucía y de las medidas que se adopten para garantizar su seguridad. Así, entre las posibilidades previstas por la legislación se encuentran la continuidad del acogimiento residencial, la búsqueda de alternativas de acogida familiar o una eventual reunificación con familiares, únicamente si se acredita que existen condiciones adecuadas y seguras. 

Lo que está claro es que en estos momentos, la prioridad es que los cinco menores permanezcan protegidos mientras la Justicia trata de esclarecer lo sucedido en su entorno familiar. La decisión de las dos adolescentes de huir de casa y pedir ayuda no solo permitió denunciar los presuntos malos tratos y matrimonios forzados que sufrían, sino que también dio lugar a la intervención de los servicios públicos de protección sobre sus otros tres hermanos. Una nueva situación para los cinco menores, que ahora permanecen bajo el amparo de la Junta de Andalucía mientras su futuro familiar y judicial sigue pendiente de resolverse.

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