La Voz de Almeria

Roquetas de Mar

Dos hermanas sirias menores de edad huyen de su casa en Roquetas para evitar que sus padres las casaran a la fuerza

La Guardia Civil ha detenido a la madre de las dos jóvenes, de 16 y 17 años, quienes denunciaron ante la Guardia Civil un maltrato continuado por parte de su progenitor y de sus hermanos varones

Un vehículo de la Guardia Civil a las puertas de los Juzgados de Roquetas de Mar.

Un vehículo de la Guardia Civil a las puertas de los Juzgados de Roquetas de Mar.La Voz

Miguel Antonio Rodríguez Cárdenas
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Malos tratos, matrimonios a la fuerza y una huida desesperada. A esta situación se han enfrentado dos hermanas, menores de edad y residentes en la localidad de Roquetas de Mar, quienes, hartas de la situación que vivían en su domicilio familiar y temerosas por el futuro que intentaban imponerle, decidieron escapar de casa en busca de ayuda.

Fue durante el pasado mes de octubre, en pleno puente del Pilar, cuando las dos hermanas, de 16 y 17 años de edad, dijeron basta. La situación se había vuelto insostenible para ellas después de que, como denunciaron ante la Guardia Civil, fueran sometidas de manera habitual a maltrato físico por parte de su progenitor y de sus hermanos varones.

Pero a los presuntos malos tratos que venían sufriendo se sumaba ahora una imposición que las adolescentes no estaban dispuestas a aceptar. Según relataron a los investigadores, sus progenitores pretendían obligarlas a viajar a Siria, su país de origen, para contraer matrimonio a la fuerza con dos hombres elegidos por la familia. Unos enlaces que, de acuerdo con su denuncia, ya habían sido concertados y de los que las dos menores querían escapar a toda costa.

La madre, detenida

Y así lo hicieron durante el puente del 12 de octubre, cuando lograron abandonar el domicilio familiar y acudieron a Cruz Roja en busca de ayuda. Allí, tras escuchar su relato, fueron acompañadas a dependencias de la Guardia Civil para presentar la correspondiente denuncia, lo que dio lugar a la intervención de los agentes de la Benemérita.

Tal y como ha podido saber LA VOZ por fuentes cercanas al caso, las dos menores señalaron a su padre y a sus hermanos varones como los responsables de los malos tratos físicos que, según denunciaron, sufrían de manera continuada. Sin embargo, cuando los guardias civiles acudieron al domicilio familiar, el progenitor no se encontraba en España, sino en Siria.

Quien sí se encontraba en el domicilio era la madre, que, según relatan las mismas fuentes, fue detenida a raíz de la denuncia presentada por sus dos hijas. Las adolescentes, por su parte, fueron trasladadas a un centro de protección de menores, donde permanecen acogidas.

El caso se encuentra actualmente en fase de instrucción en los juzgados de Roquetas de Mar, mientras continúan las diligencias para esclarecer los hechos denunciados y determinar las posibles responsabilidades penales en el seno de esta familia de origen sirio.

El Código Penal

Y es que, en España, obligar a una persona a contraer matrimonio contra su voluntad constituye un delito expresamente recogido en el Código Penal. En concreto, el artículo 172 bis contempla penas de entre seis meses y tres años y medio de prisión, o multas de doce a veinticuatro meses, para quienes, mediante violencia o intimidación grave, fuercen a otra persona a casarse. Unas penas que se agravan cuando las víctimas son menores de edad, como ocurre en el caso de las dos hermanas de Roquetas de Mar que denunciaron que iban a ser casadas sin su consentimniento.

Asimismo, la legislación española también contempla expresamente aquellos casos en los que se pretende trasladar a una persona fuera del territorio nacional para obligarla a contraer matrimonio. De este modo, el mismo artículo establece las mismas penas para quienes recurran a la violencia, la intimidación grave o el engaño para forzar a alguien a abandonar España o impedirle regresar con la finalidad de someterlo a un matrimonio forzado.

Más allá de las consecuencias penales, el ordenamiento jurídico español establece que el consentimiento de los contrayentes es un requisito imprescindible para celebrar un matrimonio válido. De hecho, el Código Civil señala en su artículo 45 que no puede existir matrimonio sin consentimiento, mientras que el artículo 46 prohíbe contraerlo a los menores de edad que no estén emancipados.

El matrimonio forzado está reconocido, además, como una forma de violencia sexual en la Ley Orgánica 10/2022, de garantía integral de la libertad sexual. Esta normativa contempla expresamente esta práctica entre las conductas que atentan contra la libertad de las personas para decidir sobre su propia vida sexual y afectiva.

Una práctica denunciada por la ONU en Siria

Pero, tal y como denunciaron las dos menores de 16 y 17 años, su matrimonio concertado iba a consumarse en el país de origen de sus progenitores, Siria. Un país en el que Naciones Unidas ha alertado en numerosas ocasiones sobre esta práctica, documentando incluso el aumento de los matrimonios infantiles y forzados como "consecuencia de la guerra, los desplazamientos de población y la precariedad económica".

De hecho, un informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria de Naciones Unidas, publicado en 2023, advertía de que el 84 % de los menores del país vivía en zonas donde el matrimonio infantil constituía un problema para las niñas de entre 15 y 17 años. El documento señalaba también la existencia de matrimonios con niñas de apenas 12 años y advertía de que estas uniones se utilizaban, en ocasiones, para aliviar las dificultades económicas de las familias o preservar el denominado honor familiar.

Del mismo modo, recientemente el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) volvió a alertar de esta situación en su informe Voices from Syria 2025, publicado en octubre de 2025. En él se documentan casos de niñas obligadas a contraer matrimonio sin su consentimiento, con decisiones adoptadas por familiares varones, así como las presiones sociales y familiares a las que se enfrentan aquellas que se niegan a aceptar estas uniones.

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