El riesgo de tsunami en Almería, de Balerma a Cabo de Gata: olas de 6 metros y muy pocos minutos para reaccionar
El 112 difunde consejos de autoprotección con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis, mientras los estudios científicos identifican zonas vulnerables del litoral almeriense

Mapa del estudio en el que se simula el impacto del tsunami en la costa almeriense.
Cuando se habla de tsunamis, lo habitual es pensar en grandes olas arrasando las costas de Japón, Indonesia o algún otro país situado a miles de kilómetros de España. Sin embargo, el Mediterráneo tampoco está libre de esta amenaza y la provincia de Almería es uno de los territorios donde los científicos han estudiado las posibles consecuencias de un fenómeno de estas características.
Tanto es así que algunas simulaciones contemplan olas de hasta seis metros de altura que podrían alcanzar el litoral almeriense en apenas 21 minutos. Un escenario que, aunque hipotético, pone de manifiesto la importancia de saber cómo reaccionar ante estos posibles desastres naturales.
Precisamente este jueves, 5 de noviembre, se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis, una jornada en la que Emergencias 112 Andalucía recuerda las principales medidas de autoprotección a través de una guía didáctica elaborada con la colaboración de especialistas de la Universidad de Granada. El documento advierte de que un maremoto podría alcanzar el litoral mediterráneo andaluz en un plazo de entre 10 y 30 minutos, un tiempo especialmente reducido si se compara con los entre 45 y 60 minutos que contemplan determinados escenarios para la costa atlántica.
Y es que aunque el riesgo de sufrir un tsunami es generalmente menor en el Mediterráneo que en el Atlántico andaluz, la cercanía de las fallas submarinas a la costa puede dejar muy poco margen para ponerse a salvo.
Balerma, uno de los puntos señalados
De este modo, no de los estudios más reveladores sobre esta amenaza fue publicado en agosto de 2021 en la revista científica Scientific Reports. La investigación, en la que participaron especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), analizó el potencial de la falla de Averroes, situada en el mar de Alborán, para generar un tsunami que alcanzase las costas del sur de la Península.
Los investigadores estudiaron un escenario asociado a un terremoto de magnitud 7 y a un desplazamiento vertical del fondo marino de hasta 5,4 metros. Y los resultados mostraron que las olas podrían propagarse hacia distintos puntos del litoral, entre ellos el Poniente almeriense.
En concreto, Balerma, en el la localidad de El Ejido, aparece entre las zonas más expuestas en la simulación, que contempla elevaciones del nivel del mar de hasta seis metros y tiempos de llegada de alrededor de 21 minutos. Otras áreas del litoral del Poniente, como el entorno de Adra y Almerimar, también se encuentran dentro del ámbito analizado por los investigadores.
Pero la principal preocupación de los científicos no es la altura que podrían alcanzar las olas, sino la rapidez con la que llegarían a tierra y el poder real de las instituciones y de la población para protegerse. Y es que en un escenario de origen cercano, los sistemas de alerta podrían disponer de un margen muy limitado, tan solo unos pocos minutos, para avisar a la población antes de que el agua alcanzase la costa.
La falla de Carboneras podría generar tsunamis
Pero el peligro no se limita al Poniente almeriense, ya que la actividad sísmica del mar de Alborán y del sureste peninsular también ha centrado otras investigaciones sobre la posibilidad de que se produzcan tsunamis.
Es el caso de la falla de Carboneras, una importante estructura geológica activa que se extiende por el entorno del Cabo de Gata y el mar de Alborán. Un estudio publicado en junio de 2023 en la revista Natural Hazards and Earth System Sciences, firmado por José A. Álvarez Gómez, Paula Herrero Barbero y José J. Martínez Díaz, examinó su capacidad para generar terremotos y maremotos.
Mediante modelos físicos, los investigadores analizaron numerosos escenarios sísmicos y seleccionaron aquellos con capacidad para producir alteraciones apreciables en el mar. Entre ellos figuraban terremotos de magnitudes comprendidas entre 6,71 y 7,62. De este modo, las conclusiones apuntan a que la falla de Carboneras tiene capacidad para generar tsunamis localmente dañinos, aunque su amenaza a escala regional es más limitada.
Asimismo, la investigación también estima intervalos generalmente comprendidos entre 2.000 y 6.000 años entre los terremotos de mayor magnitud en sus simulaciones. Son cálculos geológicos a largo plazo que no permiten anticipar la fecha de un nuevo seísmo.
Almería ya sufrió tsunamis en el pasado
Y es que aunque puedan parecer fenómenos lejanos, los tsunamis también forman parte de la historia de la provincia. Así lo recoge el Instituto Geográfico Nacional (IGN) en su catálogo, donde reúne diferentes episodios relacionados con movimientos sísmicos que provocaron alteraciones del nivel del mar en las costas almerienses.
Uno de los más antiguos está asociado al devastador terremoto del 22 de septiembre de 1522, que causó graves daños en Almería. Los registros históricos mencionan un posible tsunami relacionado con aquel seísmo, aunque las fuentes documentales presentan incertidumbres.
Del mismo modo, otro episodio tuvo lugar el 9 de octubre de 1790, cuando un terremoto registrado en el norte de Argelia provocó un tsunami del que existen referencias en Almería, Cartagena y Orán.
Por su parte, el 13 de enero de 1804 se documentaron alteraciones del mar relacionadas con un terremoto en el entorno del mar de Alborán. Entre los testimonios históricos figura una retirada de las aguas observada en el litoral de Granada o Almería.
Trece municipios de Almería
Y el riesgo ahora tampoco es baladí, ya que la posibilidad de que se produzca un maremoto también está contemplada en la planificación de Protección Civil. Así lo demuestra que Andalucía dispone desde 2023 de un Plan de Emergencia ante el Riesgo de Maremotos, que establece los procedimientos de coordinación y respuesta ante un episodio de estas características.
En la provincia de Almería, el documento identifica 13 municipios que deben contar con planificación local frente a este riesgo: Adra, Almería, Balanegra, Carboneras, Cuevas del Almanzora, El Ejido, Enix, Garrucha, Mojácar, Níjar, Pulpí, Roquetas de Mar y Vera.
El objetivo de este documento es disponer de procedimientos de actuación, zonas de seguridad, vías de evacuación y mecanismos de comunicación que permitan reducir las consecuencias de una posible emergencia.
¿Cómo actuar si se produce un tsunami en Almería?
Y con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre Tsunamis, la guía didáctica de Emergencias 112 Andalucía incide especialmente en la importancia de reconocer las señales que pueden advertir de la llegada de un tsunami. Y es que, en determinados escenarios, el tiempo disponible para ponerse a salvo podría ser inferior al necesario para que los sistemas de alerta informen a toda la población.
Una de las señales más importantes es sentir un terremoto fuerte o prolongado cuando se está cerca del litoral. También debe generar una reacción inmediata una retirada repentina y anormal del mar, que deje al descubierto zonas del fondo marino habitualmente cubiertas por el agua. No obstante, los tsunamis no siempre comienzan con esa retirada.
Sociedad
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M. R. Cárdenas
Ante cualquiera de estas situaciones, la recomendación es alejarse inmediatamente de las playas, paseos marítimos, puertos y zonas bajas y dirigirse hacia terrenos elevados o hacia el interior, siguiendo las rutas de evacuación establecidas. El 112 recuerda asimismo que hay que evitar las ramblas, los ríos y otros cauces, ya que el agua puede penetrar tierra adentro a través de ellos. Tampoco se debe acudir a la costa para observar el fenómeno ni perder tiempo recogiendo pertenencias.
Otra de las advertencias fundamentales es que un tsunami no consiste necesariamente en una única ola. Pueden llegar varias durante horas y la primera no tiene por qué ser la más intensa. Por ello, no se debe regresar a la zona afectada hasta que las autoridades comuniquen que ha desaparecido el peligro.
Además, Emergencias también aconseja conocer con antelación las posibles vías de evacuación, establecer puntos de encuentro familiares, preparar un pequeño equipo de emergencia y mantenerse informado a través de canales oficiales.