Arrecife de libertad
Es curioso cómo, unos diminutos animales, los corales marinos utilizan su forma calcárea ramificada con pólipos para colonizar nuestras costas. Una colonización que ayuda a proteger nuestro litoral de la erosión y los embates de las olas, constituyendo una maravillosa riqueza visual.
Hoy nuestra comunidad autónoma corre el riesgo de ser colonizada por otros invasores, por los que dicen pretender liberarnos de todos los males ocasionados por los sucesivos gobiernos socialistas (muchos han olvidado que el PSOE de Andalucía nos ha protegido de los embates de las políticas austericidas mientras en otras comunidades les inundaban las olas de políticas derechonas)
Como el coral, las derechas crecen radialmente desde el centro, no hay más que ver quienes han marcado las negociaciones del pacto en Andalucía, sus líderes centrales, y es que los andaluces contamos poco porque, al parecer, aquí no sabemos de nada o de casi nada.
Así como los corales, anémonas y medusas tienen en común que carecen de cabeza y órganos, contando con una abertura rodeada de tentáculos que sirve tanto de boca como de ano, las dos derechas y la ultraderecha tienen en común su afán por desalojar al PSOE del gobierno para poder hacer lo que han hecho siempre, someternos a su pensamiento único, recortando derechos y libertades y promoviendo una sociedad más individualista e insolidaria entre personas y territorios para que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres, cada vez más pobres. Y es que, al igual que las picaduras de medusa dejan marcas terribles, los postulados de la extrema derecha pueden dañar seriamente nuestra democracia.
Debemos estar vigilantes y exigir que no retrocedamos ni un milímetro en derechos ni libertades porque, como dijo Luther King, “La libertad nunca es dada voluntariamente por el opresor, debe ser demandada por el oprimido”, hagamos uso de la libertad para construir nuestro propio arrecife de protección.