“Yo veía que no era mi madre”: Joaquina recupera la alegría tras dos tumores cerebrales
La vecina de Macael lleva más de un mes ingresada, y ha sorprendido a su familia al escribir una carta a La Voz para agradecer la atención recibida en Torrecárdenas

Joaquina Sánchez permanece ingresada en el Hospital Torrecárdenas tras ser intervenida de dos tumores.
“Yo veía que no era mi madre. Es una mujer alegre, fiestera, la que siempre anima el cotarro, como ella dice; y se había transformado de repente en una persona apagada, triste, que te veía pero no te miraba”.
Emi Garrido cuenta cómo, al final de este verano, la familia de Joaquina Sánchez, de 67 años, comenzó a percibir un comportamiento extraño en ella, por lo que decidió llevarla al médico.
El duro diagnóstico, dos tumores cerebrales, llegó el pasado 3 de septiembre a través de un TAC realizado en el Hospital La Inmaculada de Huércal-Overa, después de que Joaquina revelara, casi de forma casual, a su médico de familia de Macael, Dennis Pérez Leal, que se había dado un golpe en la cabeza. "Él ha sido también fundamental", dice Emi.
Ni ella ni sus familiares tuvieron tiempo de asimilar la noticia, ya que ese mismo día fue derivada de urgencia al Hospital Universitario Torrecárdenas.
Menos de un mes después, el pasado 2 de octubre, era intervenida quirúrgicamente por los cirujanos Juan Pablo Mengide y Celia Pastor Álvarez, en una operación “muy complicada”, según su hija, que se prolongó durante más de seis horas y media, desde las ocho de la mañana hasta pasadas las dos y media de la tarde.
Optimismo
“Le extirparon los dos tumores, y ahora hay que esperar el resultado de la biopsia para ver qué tratamiento podría recibir”, explica Emi, que se muestra optimista después de las primeras impresiones transmitidas por los doctores.
Desde el primer momento tras la operación, Joaquina ha vuelto a ser ella, a transmitir la misma alegría de siempre a otros pacientes y al personal sanitario que la atiende. Ni siquiera un edema cerebral que obligó a devolverla durante dos días a Reanimación, por precaución, le ha impedido seguir contando chistes y animando a quienes están a su alrededor. Su propia hija insiste en que es “increíble” verla de nuevo así después de lo ocurrido en las últimas semanas, tras más de un mes hospitalizada.
“No estoy bien; estoy mucho mejor todavía, con un estado de ánimo fabuloso, y todo gracias a este gran hospital y a todo su personal”, dice la propia Joaquina a este periódico desde su habitación en Torrecárdenas.
Apenas unos días después de la operación, una vez recuperado el ánimo, tuvo la necesidad de expresar su agradecimiento al hospital y a todos los profesionales que la han atendido, desde cirujanos y enfermeras hasta celadores, limpiadoras y los equipos de UCI y Reanimación. Y lo quiso hacer escribiendo. Este es otro cambio que ha sorprendido a la familia: “Ella nunca ha escrito; es una mujer habilidosa para las manualidades, pero ahora le ha dado por escribir”, cuenta su hija, asombrada.
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Y una de sus ideas fue dar las gracias a través de una carta que dirigió a La Voz de Almería.
Una carta que comienza así: “Me llamo Joaquina Sánchez Sáez y soy de Macael, donde está el mortero más grande del mundo, el cual figura en el libro Guinness de los récords.
Yo era una abuela llena de alegría, que todos los días, muy orgullosa, llevaba a mi nieta al colegio. De pronto y sin avisar, de un día para otro, me encuentro que tengo dos tumores en el cerebro. Mi vida, como os podéis imaginar, da un cambio radical, pero entonces empiezo a compartirla con un equipo maravilloso de profesionales del Hospital Universitario Torrecárdenas. ¡Un equipo de récord Guinness!”.
Detrás de la paciente hay una mujer acostumbrada a estar rodeada de gente y a contagiar entusiasmo. Joaquina y José Luis Garrido, su marido, tienen dos nietos: Hugo, de 17 años, hijo de Emi y de su marido, Agustín Castellón, y Aroa, de 9 años, hija de su hijo José Luis Garrido y de Alicia Pérez. Precisamente su papel de abuela y el día a día con su familia forman parte de esa vida que se vio interrumpida de golpe el pasado 3 de septiembre.
Un apoyo fundamental durante estas semanas también ha llegado de sus compañeras de la piscina de Macael. Joaquina aprendió a nadar a los 65 años -”antes era un plomo”, bromea- y desde entonces acude durante todo el año a la piscina climatizada del municipio. De ellas ha recibido mensajes y muestras de apoyo durante su ingreso, hasta el punto de que sus compañeras dedicaron a ella su primer baño de la temporada y se lo grabaron en vídeo.
“Siempre he intentado dar mucho cariño, pero ahora me ha tocado recibirlo”, resume Joaquina cuando habla del afecto que ha encontrado durante estas semanas, tanto en su pueblo como en el hospital. “Me he sentido flotar por el apoyo que he recibido del pueblo entero, ese impulso jamás lo había sentido antes”, reconoce tras las muestras de cariño de sus paisanos.
Su carta termina con el mismo espíritu con el que ha afrontado este mes:
“Es triste darse cuenta de lo que tenemos cuando tienes un problema. Yo, que llevo más de un mes aquí, veo lo que esta gente hace por los demás y creo que deberíamos reflexionar todos sobre lo que podemos aportar para que ellos también se sientan queridos y respaldados por los ciudadanos. Siempre estaré eternamente agradecida a todo el personal del Hospital Universitario de Torrecárdenas. ¡¡Sois los mejores!!”.