Piden más autobuses entre San Isidro y Almería: “Mi hijo se quedó en tierra siete veces en septiembre”
Vecinos advierten de largas esperas, incidentes, peleas y del aumento de los taxis piratas

Estudiantes de San Isidro en Almería que no pudieron coger el autobús de vuelta esta semana.
Vecinos de la comarca de Níjar, especialmente de San Isidro, llevan años protestando por la falta de autobuses con destino a Almería, sobre todo durante el curso escolar, puesto que en esta época son muchos los estudiantes que se desplazan a diario a la Universidad o a otros institutos de la capital.
A pesar de que recientemente se ha reforzado el servicio con un vehículo más en los horarios de mayor demanda, lo cierto es que, según denuncian los residentes en el barrio, todavía son muchas las personas que se quedan en tierra cada día. “Solo el mes pasado, mi hijo no pudo coger el autobús siete días para ir al instituto de Los Molinos”, afirma L., una vecina de San Isidro.
“Aunque se ha puesto un autobús más en uno de los servicios de la mañana, el de las seis y veinticinco, y en el de vuelta de Almería, sigue siendo insuficiente”, protesta María José Torres, presidenta de la Asociación de Vecinos Las Berlingas.
El problema, explica L., es que “los autobuses salen de Campohermoso y, cuando llegan a San Isidro, muchas veces ya están completos y ni siquiera paran, dejando tirado a todo el que esté esperando”. En su caso, la solución pasa a menudo por que su marido pida permiso en la empresa para llevar a su hijo en coche a Almería. “Esta semana incluso he tenido que llamar a mi hermano, porque mi marido está en Madrid”, continúa.
Pero no solo se trata de la falta de autobuses, sino también de los problemas que genera. “Cuando solo hay unas pocas plazas, se producen peleas y enfrentamientos entre los propios estudiantes o viajeros”, añade. Esta situación ha llevado incluso a que se haya solicitado la presencia policial.
Firmas
La Asociación de Vecinos Las Berlingas llegó a reunir cientos de firmas para reclamar más autobuses y, de momento, gracias también a la ayuda del Ayuntamiento, ha conseguido “los dos autobuses de refuerzo”. “Pero no son suficientes y, de hecho, ahora mismo son muchos los padres que llevan a sus hijos estudiantes a la parada de Campohermoso o directamente a Almería”, dice María José Torres.
Los vecinos aseguran haberse dirigido al Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Almería, a Alsa y al Ayuntamiento para que se dé una solución definitiva al problema.
La mayor parte de los afectados son personas que acuden a la capital para ir al médico, trabajar o estudiar. En la actualidad, antes de las nueve de la mañana, la franja horaria más demandada para viajar a Almería, hay tres servicios, y "en todos hay problemas", dicen los vecinos consultados.
La asociación vecinal ha planteado también una posible solución: que un autobús parta desde San Isidro, en lugar de hacerlo desde Campohermoso, para garantizar que los vecinos del barrio dispongan de un vehículo con plazas libres, en vez de depender de que el que pase todavía tenga sitio. “Pero, al parecer, esta posibilidad no la contemplan, no sabemos por qué”, dice María José.
La presidenta también pone sobre la mesa que estos problemas están siendo aprovechados por un grupo de taxis piratas, “normalmente conducidos por extranjeros” que viven en la comarca. Según explica, cobran 20 euros por el viaje a Almería si se va solo, mientras que, si se ocupan las cuatro plazas, cada persona paga cinco euros.
Aunque pueda ser una alternativa para algunos, a los estudiantes el viaje a Almería les cuesta apenas 64 céntimos con su tarjeta de transporte. “Lo hemos denunciado en todas partes, pero tampoco nos hacen caso”, se quejan desde la asociación vecinal.
Problemas a la vuelta
Además, el problema no se limita a la ida, sino también al regreso. Según las mismas fuentes vecinales, tampoco son extraños los casos de estudiantes o vecinos que “se han quedado en tierra en Almería, en el autobús que sobre las tres y cuarto de la tarde pasa por la parada cercana a Carrefour, porque también van llenos”.
Ocurre, explican, que algunos de estos autobuses tienen un gran número de plazas reservadas para universitarios, lo que hace que a veces no queden asientos libres para el resto de los viajeros. “Entonces te puedes quedar en la parada hasta las seis y media de la tarde, que es cuando pasa el siguiente autobús”, concluye María José Torres.
Por último, los vecinos también reclaman más autobuses durante los fines de semana, cuando el servicio se reduce considerablemente, a pesar de que, como señalan, son muchas las personas que quieren desplazarse a la capital los sábados y domingos por distintos motivos y no disponen de coche propio.