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El fenómeno 'La Bruta': el santuario del vino y los ibéricos que ya es institución en Aguadulce

Carolina y Viorela convierten sus más de 20 años en la hostelería en una fórmula gourmet ganadora

Tablas de ibéricos, quesos y paté en La Bruta de Aguadulce.

Tablas de ibéricos, quesos y paté en La Bruta de Aguadulce.La Voz

Marina Ginés
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En el corazón de Aguadulce, hay un pequeño local que ha conseguido algo poco habitual en apenas un año: convertirse en punto de encuentro imprescindible para los amantes del vino, la cerveza selecta y el mejor producto ibérico. Su nombre no deja indiferente: La Bruta.

Detrás están Carolina Montaña y Viorela Tanislav, dos mujeres jóvenes, emprendedoras y con más de veinte años de experiencia en el sector. Tras una vida entera trabajando para otros, decidieron dar el paso más arriesgado —y más gratificante— de sus carreras: montar su propio negocio.

Carolina y Viorela las socias y dueñas de La Bruta.

Carolina y Viorela las socias y dueñas de La Bruta.Marina Ginés

“El nombre tenía que tener fuerza, tenía que definirnos”, explican entre risas. “Es que nosotras somos así: brutas, como el nombre, llevamos toda la vida trabajando como brutas. Queríamos algo con carácter, algo brutal… y así se quedó: La Bruta. Un nombre malote, fuerte, duro”.

Emprender en un mundo de hombres

El camino, reconocen, no ha sido sencillo. “La hostelería sigue siendo un mundo muy masculino”, apuntan. Y no solo por el ritmo exigente del trabajo, sino también por los prejuicios.

“No somos pareja, somos socias”, han tenido que aclarar en más de una ocasión. “A dos socios hombres nadie les hace esa pregunta. Parece que dos hombres montando un negocio es lo normal, pero que dos mujeres lo hagan todavía sorprende”.

Lejos de amedrentarse, Carolina y Viorela han convertido cada obstáculo en impulso. “Anécdotas tenemos para aburrir después de dos décadas en la hostelería”, dicen. Pero la más simbólica ocurrió el mismo día de la inauguración de La Bruta.

A escasas horas de abrir, con todo listo para recibir a la gente, se rompió una tubería y se inundó el local entero”. Lo que podía haber sido un desastre definitivo se convirtió en una declaración de intenciones. “Mi marido, nuestros amigos… todo el mundo vino corriendo a ayudarnos. Se pusieron a arreglarlo todo y conseguimos abrir ese mismo día, a la hora prevista. Fue increíble”. Una metáfora perfecta de cómo trabajan: rapidez, resolución y equipo.

Un concepto diferente en tierra de tapas

Tras cinco años al frente de la cafetería La Brújula en Aguadulce, donde ya habían consolidado una clientela fiel, sabían que querían algo distinto. “Al principio pensamos en abrir otra cafetería, pero llevábamos 20 años en cafeterías batalleras y queríamos otro nivel. Algo más gourmet, más nuestro, más personal”.

Carolina y Viorela las socias y dueñas de La Bruta.

Carolina y Viorela las socias y dueñas de La Bruta.La Voz

La idea terminó de encajar en una feria gastronómica. “Probamos vinos de toda España, jamones, embutidos, encurtidos gourmet… y nos miramos y dijimos: ‘Esto es lo que queremos’”.

Así nació un modelo poco habitual en la provincia: un espacio especializado en aperitivo gourmet en frío. Sin cocina caliente, sin copas nocturnas, sin formato pub. “Queríamos un sitio elegante, tranquilo, donde la gente venga a desconectar, a darse un capricho, con precios ajustados y realistas”.

En una provincia como Almería, donde la cultura de la tapa está profundamente arraigada, la apuesta parecía arriesgada. Sin embargo, ha funcionado. La gente en Almería no se imagina una cerveza o un vino sin aperitivo caliente o de plancha, sin embargo "el rollo gourmet en frío ha calado perfectamente. El servicio es más rápido, el ambiente no se carga con olores y el cliente disfruta con calma”.

Jamón 5 Jotas, pan de Félix y café de alta gama

La estrella es el producto. Jamón 5 Jotas, embutidos de Serón, quesos de El Pericho en Roquetas, referencias de Asturias, León, Cádiz o Cataluña, morcón de bellota, sardinas y anchoas de primera calidad. “Nuestra cocina es en frío, elaboramos algunos platos, pero el ibérico es el protagonista”.

Tostas de pueblo en La Bruta.

Tostas de pueblo en La Bruta.La Voz

Las tostas calientes con pan de pueblo de Félix son uno de los éxitos de la carta. Y los desayunos —su seña de identidad— eran irrenunciables. “No podíamos no dar desayunos, nuestros clientes no nos lo habrían perdonado”, comentan entre carcajadas.

En bebidas, la propuesta es igualmente cuidada: vinos de toda España, cervezas nacionales e internacionales y un café de gama alta, Candela, considerado entre los mejores del mercado.

Abren desde las 12 del mediodía hasta la medianoche, todos los días excepto el domingo. A las cuatro de la tarde, después del trabajo, o a las seis, aprovechando los últimos rayos de sol en la terraza, La Bruta se llena de conversaciones pausadas y botellas compartidas. “La gente se pide una botella de vino y se pasa aquí toda la noche charlando. Si entra hambre, disfruta de una tabla gourmet”.

Catas con lista de espera y un boca a boca imparable

Otro de los pilares del éxito son las catas mensuales de vino. “Somos las únicas en esta zona que organizamos este tipo de eventos”, explican. El local, pequeño e intimista, acoge grupos reducidos de 20 o 25 personas. “Tenemos lista de espera”.

Tabla de quesos.

Tabla de quesos.La Voz

Han participado en la Ruta del Desayuno de Roquetas de Mar y, aunque valoran las redes sociales, lo tienen claro: “A nosotras lo que nos funciona es el boca a boca. La gente viene recomendada”.

El público mayoritario ronda los 40 años, aunque el perfil es diverso: roqueteros, almerienses y turistas extranjeros, que descubren el local casi por casualidad y repiten.

De local intimista a marca nacional

Apenas un año después de la apertura, Carolina y Viorela ya miran más allá. “Queremos que La Bruta no sea solo un pequeño local en Aguadulce, sino una marca”.

Su objetivo es replicar la fórmula: mismo nombre, misma decoración, mismo método de trabajo y misma filosofía centrada en el producto y el trato cercano. “Nos gustaría abrir otro en Almería, por Roquetas de Mar, y fuera de la provincia. Estamos dispuestas a escuchar ofertas”.

Lo tienen claro: “Es un negocio fácil y rentable si tratas bien el producto y sabes venderlo. Y lo bueno es que ya tenemos la fama”.

En una provincia donde la hostelería forma parte del ADN social, La Bruta ha demostrado que aún hay espacio para innovar sin perder la esencia. Dos mujeres, un nombre con carácter y una idea clara han convertido un pequeño rincón de Aguadulce en referencia. Y todo apunta a que lo “brutal” no ha hecho más que empezar.

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