La ruta gastronómica imprescindible por Almería, según los chefs del restaurante japonés del momento
Héctoer y David, de Katsu Izakaya, comparten sus lugares favoritos para desayunar, comer y brindar en la provincia

Héctor García y David Hernández
En Almería, los días también se miden por lo que se come. Un café temprano que sabe a calma, un vermú frente al mar, una comida que se alarga entre risas o una cena sin prisas, cuando la ciudad se enfría y las luces se encienden. Aquí, el tiempo se detiene entre plato y plato, y cada rincón tiene su propio sabor: desde una tostada con pan casero hasta un cóctel bien hecho al caer la noche. Hay algo en la forma de disfrutar la mesa —ese ritmo tranquilo, casi de verano eterno— que invita a quedarse un rato más. Y nada mejor que dejarse guiar por quienes entienden la vida entre fogones.
Al frente del restaurante Katsu Izakaya, en la calle Javier Sanz número 4, los chefs Héctor García y David Papis han convertido su propuesta japonesa en una de las más celebradas de la ciudad. Entre servicio y servicio, también encuentran tiempo para disfrutar de la cocina local y, por eso, hoy comparten su particular mapa del sabor: los sitios donde desayunan, brindan y se inspiran.
¿Dónde desayunar?
Para comenzar el día, los dos lo tienen claro: la Pastelería Bako Pastry, en Huércal de Almería. Héctor lo define como “el mejor sitio para desayunar hoy en Almería”. El local, regentado por Inma y Adriana, apuesta por un 'brunch' artesano con todo hecho a mano: panes, bollería y tostadas tipo brioche. Entre sus imprescindibles, los huevos benedictos con bacon y el pastrami. David coincide: “Es el auténtico brunch de Almería. Nadie debería perdérselo”.
¿Dónde tomar el aperitivo?
Para el aperitivo, Héctor propone poner rumbo al Parque Natural de Cabo de Gata, con parada en el novedoso Ajoblanco, en Agua Amarga. “Es perfecto para el aperitivo. Buenas gildas, un concepto muy chulo y un entorno que lo hace aún mejor”.
David, en cambio, se queda en La Cañada con una opción más de barra clásica: El Rincón de Manolo. “Manolo es un gran conocedor de vinos, siempre tiene algo interesante para acompañar el vermú o las tapas del día”.
¿Dónde comer?
Para ellos, el comer bien está en Agua Amarga. Héctor elige La Villa: “Es un sitio único ahora mismo en Almería —dice Héctor—. La cocina de Emilio y Curro, con el toque de Martín Soler, es un acierto siempre”. David coincide, aunque también suma otra parada en la zona: La Chumbera, un asador donde Silvain madura sus propias carnes y pescados. “Te aconseja lo que tiene en cámara y lo borda. Un sitio para disfrutar sin mirar el reloj. Los mejillones a la brasa son un espectáculo”.
¿Dónde tomar un café y un dulce?
Después del mediodía, toca un descanso dulce con un buen café. Héctor y David recomiendan CREAM Coffee & Cocktail, en la capital: “Es ideal para un buen café de especialidad con unas galletas caseras brutales”.
¿Dónde tomar unas copas?
Una vez más, ambos no dudan al elegir el lugar para tomar unas copas: CREAM Coffee & Cocktail de nuevo. “Es una de las mejores coctelerías del país. Pasas del café al cóctel sin moverte, con música suave y buen ambiente”. Un plan redondo para dejar que la tarde se alargue.
¿Dónde cenar?
Para la cena, dos estilos diferentes. Héctor elige Salitre, un bar de vinos con mucho encanto en el centro de Almería. “Tiene una bodega divertida, llena de referencias y una cocina de platillos que mezcla lo tabernero con lo divertido”. David, fiel al litoral, vuelve a La Villa: “Cada temporada se superan. Cocina de brasas, producto local y un toque de vanguardia que engancha”. Aunque también mencionan a El Terrao, al Restaurante Ginés Peregrín o Rustir, en Olula del Río.
La Foodineta
Ni Jijona ni Alicante: el mejor turrón tradicional está en un pueblo de 200 habitantes en Almería
Tito Sánchez Núñez
Un producto que comprar en el mercado
Sin dudarlo, los dos coinciden en un mismo producto almeriense para comprar en el mercado: el blanquillo de Serón. “Es un embutido mágico —dice Héctor—, me recuerda al blanquet valenciano de mi tierra”. David asiente: “Los embutidos de Serón son una joya. Siempre hay que llevarse alguno”.
Un 'souvenir' gastronómico
Antes de marcharse, los dos chefs del momento también recalcan cuál sería su 'souvenir' gastronómico. Héctor lo tiene claro: “Hay que probar la berza y el trigo, dos platos que resumen la cocina almeriense de verdad”. También se queda con los roscos de anís de la Pastelería Virgen del Mar. David, más dulce, se decanta por un clásico familiar como son los rosquillos naranja de la Pastelería Guada, en La Cañada: “Guada lleva toda la vida en esto y no deja indiferente a nadie”.