Los mejores lugares de Agua Amarga para comer este verano
Marraná de pulpo, paella y las mejores brasas te esperan en un entorno privilegiado, en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar

La espectacular nueva ubicación del asador La Chumbera en Agua Amarga.
Casitas blancas con encanto, aguas turquesas en las que refrescarse y un pueblo pesquero tan instagrameable por sus paisajes de estampa como por la gastronomía que ofrece a sus visitantes: Agua Amarga, uno de los lugares con más belleza del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, se llena en verano de turistas que buscan una mesa en la que sentarse tras un envidiable día de playa.
Desde pescado fresco hasta arroces con infinitas combinaciones servidos en terrazas que huelen a mar, el municipio cuenta con algunos de los mejores lugares donde comer este verano y disfrutar del auténtico sabor almeriense. Desde LA VOZ os presentamos algunos.
El Descorche

Para tomar un picoteo con un buen vino, El Descorche se corona como un bar que, además de contar con una decoración y un ambiente agradable, funciona como punto de encuentro en Agua Amarga. A ello contribuye su excelente ubicación, en pleno centro del pueblo y el buen trato de los camareros.
La vinoteca destaca, además de por sus variadas copas de jugo de uva, por sus salazones, su pulpo y, especialmente, por sus deliciosas tablas de quesos, que, si bien no son los platos típicos del lugar nijareño, ofrecen una alternativa para todo aquel que busque algo distinto en Agua Amarga.
El Oleaje

En plena plaza central de Agua Amarga y rodeado de pintorescos negocios de estilo marinero se encuentra El Oleaje, un restaurante que se diferencia por la calidad de su producto, siempre fresco y cocinado de manera casera, con recetas de toda la vida: "Las croquetas, los postres... todo es artesanal y hecho con mucho amor. Hay mucha elaboración detrás de cada plato, nada está congelado", destaca la cocinera del local.
Desde que se traspasase al actual dueño el año pasado, la carta ha dado un cambio de imagen con una visión que, aunque refrescante, mantiene la esencia y los orígenes del anterior. Desde el establecimiento destacan como sus platos estrella, sobre todo, la paella: "El arroz caldoso de bogavante es espectacular. También nos caracterizan los fideos aparte, que es un plato muy marinero. Consiste en hacer un caldo elaborado con pescado de roca con sofrito y servirlo en dividido: un plato con caldo de patatas muy espesito y el segundo con los fideos mareaos".
La Villa

Fachada del restaurante La Villa, en Agua Amarga.
El cuidado y respeto por el producto, la utilización de ingredientes de kilómetro cero y la elaboración de los platos con técnicas vanguardistas son los tres rasgos definitorios del restaurante La Villa, un acogedor rincón de Agua Amarga que comparte ubicación con el famoso Hotel Mikasa y que, a diferencia de sus vecinos gastronómicos, se centra más en la hortaliza que en el pescado.
Se trata de un restaurante que desde 2021 ofrece un gran servicio muy personalizado y con platos estrella como la cebolleta a la brasa con crema de anchoas o la berenjena -también a la brasa- con mojo de remolacha. "Apostamos siempre por las verduras de la huerta almeriense", confirma Martín, su dueño.
Los Tarahis

El chiringuito Los Tarahis, en Agua Amarga.
Si bien su oferta gastronómica deleita cualquier paladar que la prueba, su rasgo diferenciador es sin duda el entorno en el que se encuentra: en primera línea de playa, a modo de chiringuito, Los Tarahis se encuentra rodeado de naturaleza: "Un paso más y pisas la arena", confirma María, orgullosa dueña del local.
Se trata de una elección perfecta para todo aquel al que le apetezca un arroz a banda o un arroz de bogavante. Tampoco se olvidan de uno de sus platos más reclamados y alabados por los clientes: la lubina salvaje, fresca y de kilómetro cero.
Alma

Restaurante Alma, en Agua Amarga.
Abiertos desde este 2025, Alma no solo hace referencia al nombre del restaurante, sino también al alma de alguien cuya esencia vive en cada rincón de este mágico y cuidado lugar. Alejado un poco del núcleo urbano de Agua Amarga, el local se diferencia por su cocina de autor, por su encanto absoluto de la ubicación, su sencilla pero cuidada decoración y por su esmerado servicio. "Todo ello tan exquisitamente entrelazado que consigue una atmósfera que hace que no solo quieras volver por lo que comes sino por lo que sientes", describe Pedro Segura, el propietario.
Si bien les es difícil escoger un plato estrella -todos tienen un toque especial y diferente a lo ya conocido-, la ostra marinada en salsa ponzu y granizado de cava, las mollejas de ternera lechal glaseadas, la terrena de cordero, el salmonete relleno de vieira, el bacalao confitado o su postre de avellanas y frambuesas en diferentes texturas son verdaderos manjares.
La Chumbera

La Chumbera en Agua Amarga
La chumbera es un restaurante de toda la vida que ha comenzado su nuevo capítulo en Agua Amarga, en primera línea de playa y con unas vistas inmejorables. Este emblemático bar transforma la típica oferta de un pueblo costero de pescadores en algo que no se puede encontrar en ningún otro local del caserío: "Carne a la brasa, de la mejor calidad, ese es nuestro plato estrella. Queremos huir del típico bar que ofrece solo paellas", reconoce Sylvain, su dueño.
Así, el hostelero traslada la propuesta de su anterior ubicación a este nuevo y paradisiaco enclave, potenciando su carta sin perder la identidad: "Vamos a meter más pescado en el menú, pero la brasa siempre seguirá siendo la protagonista".
Aljibe 19

Marraná de pulpo, plato estrella de Aljibe 19.
Aljibe 19 ha comenzado este año solo abriendo en el turno de comidas, pero no por eso tiene menos clientela. Se trata de un bar de toda la vida que ofrece a sus clientes platos caseros basados en recetas tradicionales, hechas como "si fuera para la propia familia". Así lo cuentan desde el local, en el que también señalan el producto de calidad como una de sus máximas gastronómicas.
En cuanto a los platos que nadie se puede ir sin probar, señalan la marraná de pulpo: "Es un pulpo en salsa reducido, con vino blanco, tomate y laurel, típico de pescadores". Cuentan que el primer dueño del establecimiento se dedicaba a ser patrón de barco, por lo que la receta es, sin cambiar ni una coma, la auténtica, la de los marineros. "El tartar de atún y la melva canutera casera son también una maravilla".