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Ramón Martínez, un hincha de 103 años en la final de la Libertadores

A su edad demostró el amor por los colores de Nacional

Toda una vida de buen fútbol para Ramón.

Toda una vida de buen fútbol para Ramón.

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Ramón Martínez es paraguayo, y a sus 103 años de vida dijo que no se quería perder por nada del mundo la final de la Copa Libertadores de América entre «su» Nacional y San Lorenzo de Argentina. Hincha fanático de la Academia guaraní, concurrió al estadio Defensores del Chaco y su historia fue captada por la Conmebol en su página web.

La historia de Don Ramón también se apoya en sus familiares, aquellos que lo notaron algo inquieto en los días previos a la final. Obviamente, el sueño del veterano era concurrir al histórico partido. Su pasión por el equipo tricolor de barrio Obrero de Asunción nace hace muchas décadas atrás, casi un siglo antes, cuando militó en las divisiones formativas del club.

Precisamente en las etapas juveniles del fútbol guaraní fue que Ramón Martínez compartió campo y vestuario con el más grande jugador paraguayo de todos los tiempos, Arsenio Erico. Antes de la 1ª División de Nacional, previo a su paso brillante por Independiente de Avellaneda, Ramón y Arsenio fueron compañeros de fútbol.

Según el cronista de Conmebol, Robert Singer, la familia se propuso llevar a Ramón Martínez y sus 103 años de edad al campo de juego, para lo cual juega a favor el excelente estado de salud física y mental del protagonista de la historia. «Papá estaba como un chico que va a ir por primera vez a la cancha», explicó su hija Amelia. Otro de sus hijos, Cecilio –también futbolista (militó en Nacional, Guaraní, San Pablo y Boca), apostaba porque su padre subiría las graderías trotando.

Luego de vibrar con su equipo y festejar el gol del empate en la hora misma de finalización de la primera final de la Copa Libertadores, Ramón retornó al hogar. En compañía de su esposa de 94 años, dicen que dijo «lo vi a Nacional en la final de la Libertadores, ¿qué más puedo pedir? Ahora puedo morir feliz».


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