Los jugadores del Betis se quedaron en el campo a aguantar el chaparrón de la grada
El Betis se consolida último de la fila
Los jugadores del Real Betis, con su entrenador Juan Carlos Garrido entre ellos, aguantaron varios minutos en el centro del campo del Benito Villamarín una vez finalizado el partido ante el Almería y que se saldó con victoria del equipo visitante por 0-1. Los futbolistas, cariacontecidos y algunos con lágrimas en los ojos, aguantaron la bronca de la afición después de sumar la décima jornada liguera sin ganar.
En los días anteriores al choque, tanto los jugadores como técnicos y dirigentes reconocieron las razones para que los seguidores verdiblancos estuviesen descontentos, pero solicitaron el apoyo incondicional en este partido al enfrentarse a un rival directo en la lucha por salir de los puestos de descenso.
Tras señalar el árbitro, el valenciano Juan Martínez Munuera, el 0-1 final, arreció la bronca de los espectadores, pero los futbolistas, en vez de retirarse a los vestuarios, se concentraron en el centro del terreno junto a su técnico y aguantaron los reproches a la vez que agradecieron con aplausos el apoyo recibido durante el encuentro.
Más que sobre el propio plantel verdiblanco, la afición centró todas sus críticas en la directiva del club y pidió durante el encuentro y a la conclusión del mismo la dimisión de Vlada Stosic