El golpe de Estado deja a 60 almerienses atrapados en aeropuertos de Turquía
Un grupo está en Estambul y el otro en Antalya, donde el cierre del espacio aéreo les ha dejado en una terminal "fantasma" al sur del país

28 almerienses están atrapados en el aeropuerto de Antalya al sur de Turquía
60 almerienses se encuentran a estas horas del sábado atrapados en dos aeropuertos turcos. 35 de ellos en el de Estambul, dónde llegaron ayer a las 18:00 horas en un viaje con destino a Japón y otros 28 haciendo el trayecto contrario. Tras coger el vuelo desde Osaka a esa ciudad turca el intento de golpe de Estado les pilló en pleno vuelo y su avión fue desviado a la cidad en Antalya, al sur del país.
Regresaban desde Osaka
Era el final de sus vacaciones, pero el intento de golpe de Estado en Turquía les sorprendió en pleno vuelo regresando desde Osaka, en Japón, a Estambul, lugar en el que debían hacer escala antes de tomar el vuelo que les conduciría hasta Málaga hoy sábado. Pero con la restricción del espacio aéreo turco tras la intentona golpista de ayer viernes el vuelo fue destinado a la ciudad de Antalya, al sur del país.
Allí llegaron a las cuatro de la madrugada de este sábado, “sin saber por qué” y durante cuánto tiempo deben permanecer en la terminal “en un ala del aeropuerto, casi fantasma, donde no había nada”. Es el testimonio de una de las personas que componen parte de esta expedición de almerienses que ha contado sus sensaciones a LA VOZ “parece que la cosa sigue estando regular en el país y desde la Embajada de España lo único que nos han dicho es que estemos tranquilos y que en el aeropuerto estamos seguros”, aunque la experiencia se está tornando en “algo horrible” por la incertidumbre y porque están viviendo una situación en la que nada depende de ellos.
Sin poder salir
Desde que llegaron a esta terminal en el aeródromo de Antalya “que estaba cerrada y que han habilitado después de que nos condujeran hasta aquí”, han escuchado “el ruido de helicópteros que están sobrevolando el aeropuerto” casi de manera constante y deben permanecer dentro de las instalaciones “porque no podemos salir de aquí”.
Esa petición de “tranquilidad” que han recibido desde la Embajada española también les ha sido recomendada desde la compañía aérea con la que vuelan, Turkish Airlines, con quien tenían contratado el vuelo Osaka-Estambul-Málaga. “De momento no sabemos cuando saldremos de aquí. Llegamos a las cuatro de la madrugada a este aeropuerto y aquí seguimos ocho horas después”. Entre los viajeros almerienses se encuentra un niño de apenas dos años y en el propio aeropuerto les están dando “unos bocadillos y agua, aunque para ello tienes que esperar y hacer una cola hasta que te toque”.
Estas 28 personas son socios y cooperativistas de Vicasol que una vez al año organizan un viaje al que se inscriben los cooperativistas y familiares. Salieron de Almería el pasado 8 de julio para iniciar sus vacaciones con destino a Japón y su regreso estaba previsto para hoy sábado al aeropuerto de Málaga tras esa escala en Turquía.
Otro grupo que iniciaba sus vacaciones
El otro grupo de almerienses a los que ha sorprendido en Turquía el fallido golpe de Estado hacían el viaje a la inversa. Es decir, habían salido de Málaga ayer con direción a Osaka y también hacían escala en Estambul. En su caso llegaron a las 18:00 horas a la espera de poder embarcar rumbo al país nipón pero el avión que debía llevarlos allí no llegó a Estambul, se trata del vuelo del primer grupo de almerienses.
Según han contado a LA VOZ han pasado muy mala noche y han podido oir claramente disparos y helicópteros sobrevolando el aeropuerto. Afirman que desde la Embajada no han recibido ninguna solución y que desconocen hasta cuándo deberán estar en el aeropuerto otomano hasta poder seguir su viaje a Japón o regresar a España, algo que a esta hora desconocen.
Por su parte, el marido de una de las integrantes de ese grupo ha contado a este periódico que "están desatendidos y nadie les dice nada", no ha podido volver a hablar con su mujer por teléfono "porque se le ha acabdo la batería del móvil" con lo que la incertidumbre es aún mayor.
En este caso se trata de un viaje organizado en el que van trabajadores de Unicaja "y otras personas que no son de la caja y se agregaron al viaje". Son 44 personas, de ellas 35 almerienses.