Un hito histórico de verdad de la buena: empiezan a clavar las primeras vía de nuestro AVE
Vías de ancho internacional, traviesas y balasto ya esperan a la catenaria electrificada que empieza a levantarse desde Murcia camino de Almería

Las primera vías del AVE ya se pueden apreciar en la imagen recién colocadas de Murcia hacia Almería..
A 221 kilómetros del Cañillo de la Puerta Purchena se produjo el lunes un hito histórico para esta provincia. Histórico de verdad: por primera vez, después de siglo y medio de ferrocarril en el Sureste ibérico, se inicia de verdad la cuenta atrás para que las ciudades de Almería y Murcia queden hermanadas por tren. Si lo que es visible es lo que cuenta de verdad, el lunes 16 de marzo de 2026 será una fecha para enmarcarla: comenzó el montaje de la vía que unirá ambas ciudades a través de un tren veloz que circulará hasta los 300 kilómetros por hora. Con este jalón, crucial de verdad, quedan atrás sinsabores de décadas, frustraciones de años, desengaños de nuestros abuelos y bisabuelos, ríos de tinta en periódicos como El Ferrocarrilico de Cuevas, El Eco de Levante de Garrucha o La Crónica Meridional o el Heraldo de Almería; reveses y más reveses que impidieron la salida de los almerienses desde la capital hacia el Levante, consiguiéndolo solo parcialmente a través del tren del Almanzora, con la denostada línea Guadix-Almendricos.
Ayer lo anunciaba -más satisfecho que un valenciano mañana- el ministro Oscar Puente en las redes sociales: "Comenzamos con el montaje del tramo de alta velocidad entre Murcia y Almería. Seguimos". Estas primeras vías de ancho internacional con sus traviesas y balasto correspondiente, a la espera de la alta catenaria electrificada, ya se pueden divisar en esta fotografía a la salida de Murcia Cargas a Alcantarilla, dirección a Almería; esas vías por las que viajarán miles y miles de almerienses camino de Madrid o de otros destinos por primera vez a una velocidad moderna; esas vías que tanto han costado: no debe haber en Europa ninguna provincia como la almeriense, a lo largo de su cronología que haya llorado tanto por una vía, que lo sacara de su condición de Insula Barataria como la definió el ingeniero Echegaray hace ya tantos años que da miedo datarlo; esas vías que hablan por sí misma y que susurran que ya no hay vuelta atrás: que tardará un mes más o un mes menos, pero que ya no hay vuelta atrás, quizá en 2028, quizá en 2029, pero el Corredor correrá por el Levante almeriense desde la nueva Estación a la que ya le vemos el caparazón frente al Preventorio también en obras; con la Estación de Vera también con el proyecto finalizado a la espera de ser adjudicadas las obras en la Media Legua; con los túneles tapiados prestos a ser abiertos de nuevo en canal para recibir a las primeras máquinas tractoras, quizá de la marca Siemens, y los primeros vagones de pasajeros. Más aún quedará para el Puerto Seco de Níjar y para la Estación de Contenedores de Pulpí y más aún para que Francia resuelva el paso del Corredor Mediterráneo por la frontera. El mismo problema que tendrán el Corredor Central desde Algeciras y el Atlántico desde Galicia.
Es por tanto un hito de verdad, esa primera vía ferrea que obreros de verde esperanza están clavando, como se plantan olivos, camino de Pulpí, de Vera, de Sorbas, de Gafarillos, del Andarax para ser recibida algún día próximo bajo el sol casi africano de la capital, en un acto que quizá recuerde al de aquella primera locomotora que llegó de Linares pitando y echando un penacho de humo desde Los Molinos en un lejano 1898. Por eso, cada hito que se va cubriendo, como si fuera la carrera de Maratón, es para descorchar champán o para gritarlo a los cuatro vientos de Instagram como hace el ministro Puente.