ALTEA impulsa la formación sobre alimentación y autismo en el Espacio Alma
El objetivo ha sido profundizar en la relación entre la nutrición y los trastornos del espectro autista (TEA)

ALTEA impulsa la formación sobre alimentación y autismo en el Espacio Alma.
El Espacio Alma acogió este pasado sábado el curso 'Alimentación y autismo', una acción formativa organizada por la asociación ALTEA con el objetivo de profundizar en la relación entre la nutrición y los trastornos del espectro autista (TEA), así como de ofrecer herramientas prácticas a familias y profesionales.
La formación fue impartida por Patricia Esteban Figerola, doctora especializada en alimentación en los trastornos del neurodesarrollo, y contó con la presentación institucional de Juan José López Obispo, gerente de ALTEA, acompañado por Joaquín Pérez de la Blanca Pradas, concejal delegado del área de Turismo, Comunicaciones y Promoción de la Ciudad, quien destacó la importancia de apoyar iniciativas que fomenten la inclusión y el bienestar de las personas con TEA.
A lo largo del curso se abordaron cuestiones clave relacionadas con la alimentación en el autismo, entre ellas las causas de los desórdenes alimentarios en personas con TEA, las razones por las que muchos niños presentan dificultades para comer, así como las dietas más recomendadas y la suplementación alimentaria en función de cada caso. Asimismo, se analizaron los problemas de conducta más comunes asociados a la alimentación, los trastornos gastrointestinales y las alteraciones de la microbiota intestinal, aspectos que influyen de manera significativa en la calidad de vida de las personas con TEA.
Desde ALTEA se subrayó el valor de este tipo de acciones formativas, que permiten actualizar conocimientos, compartir experiencias y avanzar hacia una atención más integral y personalizada. Asimismo, la asociación quiso agradecer la ayuda y colaboración del Ayuntamiento, especialmente por la cesión de los espacios municipales, que han hecho posible no solo la realización de esta formación, sino también el desarrollo, de forma paralela, de actividades de ocio dirigidas a menores y adolescentes, hijos e hijas de las personas asistentes. Estas actividades han servido como respiro familiar, facilitando que todas las familias interesadas hayan podido acudir a la formación.
Tanto la acción formativa como el servicio de respiro familiar han sido posibles gracias a la aportación del 0,7 % del IRPF, que permite impulsar proyectos sociales dirigidos a mejorar la calidad de vida de las personas con trastornos del espectro autista y sus familias.