Costaleras de la Coronación denuncian que la Policía Local les pidió la documentación en la procesión
"Humillante e innecesario": las costaleras protestan porque la Policía Local las apartó para identificarlas

Lágrimas en la salida de la Coronación desde La Salle.
Sucedió en varios puntos del recorrido de la Hermandad de la Coronación en la tarde del Martes Santo: el paso, escoltado por la Policía Local; a su alrededor, mujeres costaleras de la Coronación que han salido de la cuadrilla tras la polémica de la pasada Cuaresma; gritos reivindicativos y momentos de tensión.
El Contador Cofrade
Gritos reivindicativos a favor de las costaleras de Coronación en mitad de la procesión
Álvaro Hernández
El Martes Santo se contagió de la situación vivida en los últimos meses de forma inevitable. El capataz decidía a final de 2025 que la cuadrilla, que venía siendo exclusivamente de mujeres, también tendría hombres costaleros. La mayoría de costaleras no aceptó esta decisión y dejaron la cuadrilla de forma temporal.
Así, durante la procesión algunas de estas costaleras estaban en el recorrido, con familiares y amigos, acompañando al Señor de Humildad y Paciencia. Lo que denuncian ahora estas costaleras es que, en varios puntos del recorrido, agentes de la Policía Local de Almería les pidieron que se identificaran. "Como si fuéramos delincuentes", comentan.
Uno de los momentos más tensos se vivió, precisamente, al final de la procesión, cuando se dedicó una última levantá por los costaleros que habían sacado el paso de Humildad y Paciencia, generando la respuesta por parte del público, reivindicando el papel de las mujeres costaleras de la Coronación. "La gente saltó y gritó, porque esa no es su cuadrilla", explica alguien que presenció los hechos.
Una procesión a toda velocidad
En lo puramente cofrade, Coronación cumplió con los horarios previstos, e incluso los mejoró: llegó a la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, en Los Molinos, media hora antes de lo previsto.
Sin embargo, hay quienes hacen una lectura negativa de esta situación. Algunas voces próximas a la hermandad hablan de "un ritmo excesivo" en el cortejo, en algo poco habitual para la cofradía del Martes Santo: apenas se hicieron se hicieron cambios en los pasos, cambiando su tradicional estilo.
"Llegaron, a costa de que llamaron a muchas hermandades para que les ayudaran", plantea una costalera.
Todo ello, sumado al malestar generado por la actuación policial, que iba escoltando el misterio y llegando incluso a apartar a costaleras para pedirles la documentación, algo que ellas consideran "innecesario y humillante una vez más".