Jándula, el Macondo andaluz, se hermana con Almería: “Me apetece mucho conocerla”
David Uclés presenta y firma su aplaudida ‘La península de las casas vacías’ este sábado en la Feria del Libro

El escritor ubetense David Uclés.
Jándula es un pueblo de la provincia de Jaén que se encuentra “a tres horas a caballo” del Desierto de Tabernas. Una localidad cuyos vecinos, sin ser conscientes de ello, cohabitan con el asombro y convierten lo extraordinario en lo cotidiano.
Jándula, en realidad, no existe. O mejor dicho, late y fascina en las 700 páginas de ‘La península de las casas vacías’ (Siruela), la novela del año que ha erigido a David Uclés (Úbeda, 1990) en el escritor del momento.
Una revolución literaria que este viernes conquistaba su decimosexta edición y hoy sábado 5 de abril desembarca en la Feria del Libro de Almería con dos citas: el autor presentará su obra a las 19:30 horas en el Salón de Actos de la Delegación de Gobierno y la firmará, una hora después, en la caseta de El Faro de Recóndito.
Cultura
El escritor del momento lo reivindica: “Almería necesita mejores conexiones”
Evaristo Martínez
‘La península de las casas vacías’, o la historia (y las historias) de la Guerra Civil en clave de realismo mágico, es un auténtico fenómeno en las letras españolas.
Aunque Uclés matiza el adjetivo. “Hace poco me entrevistó Gabilondo y decía, refiriéndose al libro, que no era un fenómeno editorial, sino un fenómeno literario en el sentido de que aporta cosas nuevas al lector. Muchas veces pensamos en fenómeno editorial y ponemos la mente en un ‘bestseller’, una novela para leer en la playa, que también cumple su función. Pero sí, lo de fenómeno es curioso, está gracioso”, cuenta en una entrevista en ‘Hoy por Hoy’ de SER Almería.
15 años de su vida
Uclés ha invertido quince años en dar forma a la novela, una mirada a lo sucedido entre 1936 y 1939 a través de los 40 miembros de la familia Ardolento. “Quería contar todos los hitos de la Guerra Civil y en toda la península. Pero no como un ensayo, sino a través de la ficción. Esa era mi idea y el punto ambicioso. Por eso tardé tantos años”.
Y lo ha hecho a través del realismo mágico, “un estilo que se ha frecuentado en las letras hispánicas, pero no en las de la península”, detalla. “Quince años, en letra, suena como algo pequeño. Pero es toda mi vida, desde los 19 a los 35. Y el cambio es brutal: a nivel corporal, de pensamiento y de escritura. Por eso, las metáforas bonitas, las ricas anécdotas que me han contado en los distintos lugares de la península a los que he viajado para investigar, las he ido guardando para el libro”, señala en referencia al catálogo de pequeñas maravillas que se despliegan en Jándula.
Un realismo mágico que se funde con el surrealismo costumbrista de ‘Amanece, que no es poco’, la película de culto de José Luis Cuerda. “Tiene una capa muy ‘amanecista’, sí. Ese humor absurdo es muy manchego, y al final los jienenses somos tan manchegos como andaluces, si no más”, reconoce.
Por eso, tantos lectores han encontrado en Jándula una suerte de Macondo andaluz. “Depende de la edad del lector y de su sensibilidad”, cuenta acerca de lo que genera ‘La península de las casas vacías’. “Algunos se centran en el realismo mágico y me dan las gracias porque desde García Márquez no habían encontrado algo tan alocado y exagerado. Otros me dicen que echaban en falta el último episodio de Almudena Grandes, y que en Jándula lo han encontrado”.
Hay otras reacciones “más sentimentales”: gente que “con lágrimas en los ojos” le asegura que gracias a la novela ha logrado entender mejor “qué le ocurrió a un antepasado”. Asimismo, muchos jóvenes han podido “por fin saber qué ocurrió durante la guerra”. “Más ahora, cuando otros de su generación hablan bien de Franco y resucitan proclamas ya enterradas”. Y añade: “En este país, se enseña regular tanto la guerra como la posguerra. Y no somos solo algunas voces díscolas las que lo decimos: en el extranjero ya se hacen eco de esta carencia educativa”.
La de hoy será la primera visita “con ojos de adulto” de David Uclés a Almería, presente en la novela con esa cita a Tabernas y en el capítulo que revive ‘la Desbandá’. “Quise visitar los Refugios de la Guerra Civil, pero no pude por temas de agenda. Ahora me voy a desquitar, me apetece mucho conocer Almería. Además, es provincia andaluza y una tierra hermanada con la mía”, concluye.