La deshidratación y los golpes de calor, los principales riesgos para los niños con el calor
Francisco Giménez cuenta cómo afecta a los menores las altas temperaturas

EUROPA PRESS - Archivo
Durante los primeros días de este mes de junio, se están registrando en la Península temperaturas auténticamente veraniegas. Almería no está siendo ajena a esta situación. Con las clases aún en marcha preocupa cómo se afronta el calor durante la jornada lectiva.
Pequealmería
Más de 32 grados en las aulas, dolores de cabeza y vómitos: Fapace denuncia la situación en los colegios con este calor
Mª Ángeles Arellano
LA VOZ habla con Francisco Giménez Sánchez, profesor de la Universidad de Almería (UAL) y miembro del Servicio de Pediatría del Hospital Vithas Almería, quién nos da unas claves sobre cuáles son los principales riesgos, cómo les afectan a los menores y cómo prevenirlo.
Lo primero que advierte este sanitario es que los niños menores de cuatro años son más vulnerables a las temperaturas por la composición de su cuerpo, sobre todo, los de un año. "A partir de esa edad la temperatura se regula mejor y el riesgo es muy parecido al de los adultos sanos", destaca Giménez.
"Los principales problemas que puede existir con las altas temperaturas es la deshidratación por la falta de ingesta de líquidos y lo más grave y peligroso el golpe de calor. Este último tiene lugar cuando se expone a una persona a temperaturas extremas durante un tiempo sin una protección adecuada y sin hidratación", afirma.
Gimenez destaca que la prevención es esencial para evitar este tipo de episodios, menos frecuentes entre los niños. Para prevenir es esencial evitar la exposición a temperaturas altas, intentando que no exista esta exposición a la radiación solar de forma directa y prolongada y que se mantenga una adecuada hidratación. Buscar lugares frescos y con aire acondicionado, siempre que se pueda, es importante. Limitar el ejercicio físico de intensidad en horas extremas y con temperatura extremas y llevar ropa adecuada, otras de las recomendaciones.
Francisco Giménez también ha destacado que el calor también puede generar en los menores decaimiento general o irritabilidad.
Saber identificar lo que pasa
Saber reconocer los síntomas ante un posible golpe de calor es fundamental, según explica Francisco Giménez. Entre estos, cita los mareos, vómitos, fiebre alta, dolor de cabeza e, incluso, las pérdida de consciencia y, en algunos casos, desmayos.
"Si está inconsciente, obviamente, se tiene que activar el sistema de emergencias, que los colegios lo conocen perfectamente. Si el niño está consciente pero decaído hay que colocarlo boca arriba, aflojarle la ropa, colocarle compresas de agua fría en la cabeza y cara", explica. Nada de alcohol ni sumergirlos en agua helada.