La almeriense que ha creado la primera marca española de ropa a medida para "personas de talla baja"
Trini Marín, con una enfermedad rara, impulsa 'A Tu Altura', un proyecto pionero nacido entre telas, empeño y la necesidad real de vestir sin barreras

Desfile en el que participó 'A tu altura': Jaqueline, Alicia, Trini Marín (creadora de la marca y de la ropa), Nacho, Sole y José. Todos con ropa hecha a medida
Hay historias que nacen entre puntadas discretas y tardes de costura en casa, historias que se tejen sin prisa, con paciencia y con la certeza silenciosa de que algún día encontrarán su lugar. A veces basta con mirar atrás, a la niñez, para descubrir que las raíces de un sueño llevan tiempo creciendo sin que nadie lo advierta. Así comenzó la historia de Trini Marín, que hoy mide 1,20 metros pero cuya vida ha ido a la medida de su propio empeño, entre telas, patrones improvisados y el cariño de una familia que siempre cosió unida.
Nacida en Almería hace 50 años, Trini creció sin que nadie imaginara que padecía una enfermedad congénita que afecta a huesos y cartílagos. No fue hasta los dos años y medio cuando los médicos detectaron su displasia osteocondro-muscular, una patología poco frecuente que le ha acompañado desde entonces. Con esa naturalidad con la que afronta todo, estudió estética, aprendió a coser desde niña y, décadas después, convirtió esa habilidad en un proyecto pionero: ‘A Tu Altura’, la primera marca española dedicada exclusivamente a confeccionar ropa a medida para personas de talla baja.

Trini Marín
Entre médicos y costuras
La infancia de Trini quedó dividida entre las consultas de especialistas y las tardes en casa rodeada de hilos y máquinas de coser. Cuando los médicos empezaron a sospechar que algo pasaba con su crecimiento la enviaron a hospitales de Sevilla y Madrid para estudiar una alteración ósea que todavía hoy sigue sin un diagnóstico completamente definido. Los especialistas apuntaron a una displasia osteocondro-muscular, un tipo de osteocondrodisplasia: un grupo de enfermedades congénitas que afectan al desarrollo de huesos y cartílagos.
Estas patologías provocan cambios en la forma, tamaño o resistencia de los huesos —sobre todo en las extremidades y la columna— y se manifiestan con frecuencia en forma de talla baja o enanismo. Existen más de 300 variedades descritas y muchas aparecen de manera esporádica por mutaciones nuevas, sin antecedentes familiares, según la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud. La de Trini es una de esas formas poco frecuentes, con afectación en músculos y articulaciones y hasta implicación cardíaca, que los médicos han seguido de cerca desde que era una niña.
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Trinidad Rodríguez
Mientras esas revisiones marcaban el ritmo de los primeros años, en el refugio del hogar la costura era un lenguaje cotidiano. En su casa siempre se cosió: prendas para tiendas, encargos para el mercado, trajes de bebé y ropa para ocasiones especiales. Con apenas doce años ya ayudaba, observando, cortando y siguiendo patrones que a veces ni estaban dibujados. Aquellas noches llenas de telas, puntadas rápidas y risas familiares fueron, sin saberlo, las primeras lecciones de una vocación que con el tiempo tomaría forma propia. Entre agujas y diagnósticos, Trini fue construyendo una identidad hecha de resiliencia, creatividad y una sorprendente tranquilidad frente a su propia condición.
El amor que la llevó a Valencia
Años después, cuando su vida parecía marcada por la rutina y el trabajo, el destino se abrió camino en la pantalla de un móvil. Trini conoció a José a través de Facebook, casi por casualidad, y lo que empezó como una conversación tímida pronto se convirtió en un intercambio diario que fue estrechando la confianza entre ambos. Se conocieron en persona un fin de semana y la conexión fue inmediata. Durante meses mantuvieron una relación a distancia, viéndose cada mes o mes y medio, compartiendo apenas unos días que siempre parecían quedarse cortos. “Un día me dijo: ‘Quédate aquí conmigo’”, recuerda. Y ella, fiel a su intuición y a su corazón, aceptó. En 2015 hizo las maletas y se mudó a Valencia. Desde entonces llevan una década juntos.
Ese cambio de ciudad no solo marcó una nueva etapa personal, sino también una transformación profunda en su vida profesional. Valencia le ofreció un entorno distinto, más estable, donde poco a poco comenzó a reencontrarse con la costura. José, sin saberlo, fue clave en ese proceso: ajustarle pantalones, chaquetas y camisas se convirtió en un gesto cotidiano que abriría la puerta a algo mucho mayor. Cada bajo cortado y cada manga acortada era un recordatorio silencioso de una realidad compartida por miles de personas de talla baja: la ropa estándar rara vez se adapta a sus cuerpos. Allí, en el salón de su casa, entre arreglos y charlas, empezó a gestarse la idea que años después daría nombre a una marca pionera.

Trini y Jose
Una marca necesaria
La pandemia fue, para muchos, una pausa inesperada; para Trini, un punto de inflexión. Aquel tiempo en casa, casi como una revelación cotidiana, pensó: “En vez de arreglarla, ¿por qué no hacer la ropa directamente a medida?”. La idea, sencilla y al mismo tiempo revolucionaria, abrió una puerta que llevaba mucho tiempo esperando ser empujada. Empezó confeccionando prendas para ambos y enseguida comprendió que allí había algo más profundo que un pasatiempo.
Con una máquina y telas, Trini convirtió una habitación de su casa en un pequeño taller. Empezó a diseñar una tabla específica de medidas para personas de talla baja, revisando patrones una y otra vez para que cada prenda encajara a la perfección. Quería crear ropa que no hubiera que “apañar”, sino ropa hecha desde el inicio pensando en esos cuerpos que la industria había ignorado. Buscó modelos en su propio colectivo —una madre y una hija con acondroplasia— que se convirtieron en las primeras embajadoras de la marca. Así nació ‘A Tu Altura’, un proyecto pequeño en recursos pero enorme en propósito: demostrar que la moda también puede y debe ser inclusiva.
Convencer a una comunidad
El siguiente reto no fue coser, sino convencer. La mayoría de personas de talla baja en España lleva toda la vida adaptándose a la moda tal y como viene: comprar en tiendas convencionales y llevar después cada prenda a arreglar. Es una costumbre práctica, arraigada y económica, pero que no soluciona un problema de base: la ropa no está diseñada para sus proporciones. “Lo más difícil fue llegar a la gente”, admite Trini. “La mayoría piensa que es más barato comprar un pantalón y cortarlo, pero no entienden que el ancho, la cintura o el tiro tampoco están pensados para nuestros cuerpos”. Su labor fue casi pedagógica, explicando una y otra vez la diferencia entre una prenda remendada y una confeccionada para encajar sin esfuerzo.
Aun así, poco a poco, las historias fueron llegando y dándole fuerza. Una de las más especiales fue la de Encarna, modelo y clienta a la que Trini le hizo un pantalón y una chaqueta completamente a medida. “Su marido dijo que nunca la había visto tan bien”, cuenta emocionada. Ese tipo de reacciones, sinceras y profundas, son las que han ido consolidando la marca. En 2023, en un congreso anual de asociaciones de talla baja, Trini presentó un desfile con varias modelos luciendo sus diseños. Aquella pasarela se convirtió en la demostración más clara de que cuando una prenda está hecha con precisión y respeto por el cuerpo al que va destinada, el resultado se nota. Y se celebra.

Trini y Jose
Un sueño que se cose
Hoy, ‘A Tu Altura’ continúa adelante desde el pequeño taller que Trini ha instalado en su pueblo de Granada. Allí, entre patrones cuidadosamente revisados y una mesa siempre llena de telas nuevas, sigue trabajando con la calma y la dedicación que le han acompañado desde la infancia. Aunque su enfermedad existe, ha aprendido a escucharse, a avanzar a su ritmo y a poner en valor cada paso logrado. “No es un proyecto para vivir de él; es un proyecto para hacernos visibles”, resume. Y en esas palabras late su verdadera esencia: la convicción de que la moda también puede ser un espacio de dignidad y representación.
A quienes sienten que sus circunstancias les impiden cumplir un sueño, Trini les habla desde su propia experiencia: la de una mujer que ha tardado años en ver despegar su idea, que ha tropezado, se ha adaptado y ha mantenido la fe. “El ‘no’ ya lo tienes. Hay que intentarlo”, dice siempre. Y ella es la prueba. Siguió adelante cuando apenas la conocían, cuando el proyecto parecía pequeño y frágil, cuando le dijeron que sería difícil. Hoy, su marca es más que ropa a medida: es un gesto de inclusión y una declaración de intenciones. Puntada a puntada, Trini cose no solo prendas, sino una forma de estar en el mundo hecha, como siempre, a su altura.