David Abarca, coach: “Estamos sacrificando demasiada salud por los resultados”
El ingeniero crea una app para que las carencias sean oportunidades de aprendizaje

David Abarca, coach.
Ingeniero de formación y coach por vocación, David Abarca encontró en el desarrollo humano, coaching, un territorio donde confluyen sus dos trayectorias profesionales. Después de trabajar durante años en la arquitectura tecnológica de grandes compañías como Orange, ha creado Brújula, una herramienta que busca ayudar a las empresas a conocerse mejor, detectar sus conflictos y desarrollar el potencial de sus equipos.
¿Hubo algún momento que te hiciera replantearte tu vida?
Tuve dos accidentes que me hicieron reflexionar. El primero fue en 2008, cuando sufrí un accidente de coche en el puerto de Somosierra. No fue el momento en el que cambié de profesión, pero sí empecé a plantearme que quería hacer otras cosas y vivir de otra manera.
Después, en 2015, sufrí una embolia pulmonar y una trombosis venosa profunda. Fue una situación muy grave. Al principio no relacioné los síntomas con el accidente de moto que había tenido, hasta que finalmente acabé ingresado en un hospital de Madrid. Cuando estás en una situación así, empiezas a preguntarte muchas cosas.
¿Has cerrado definitivamente la puerta a la ingeniería?
Lo que he descubierto es que no quiero volver a una determinada cultura de trabajo: la rapidez constante, las reuniones, los correos, la sensación de que todo es urgente. No es la tecnología lo que rechazo, sino una manera de trabajar que no encaja con mis valores.
¿Y dónde encuentras Almería en todo esto?
Hace años vine a Aguadulce de vacaciones, me pareció precioso, también tengo una amiga aquí. Así que hace un año encontré el momento oportuno para dejar Madrid e instalarme en Almería.
Tu experiencia en las empresas parece estar muy presente en Brújula, tu proyecto actual.
Completamente, he trabajado como coach para PYMES con menos de 100 empleados y para empresas como Rochas que tiene todo un departamento de Recursos humanos. Conozco cómo se vive dentro de una empresa, cómo se relacionan las personas y qué dificultades aparecen en los equipos. Brújula nace de esa experiencia y de todo lo que he aprendido trabajando en desarrollo humano. En realidad, recoge alrededor de diez años de experiencia y conocimiento que he ido trasladando a una aplicación informática. La intención es que después de utilizar esta app la empresa no la necesite, se gestione sola.
¿Qué problema pretende resolver Brújula?
Quiere ayudar a las personas y a los equipos a entender qué les está pasando. Muchas empresas hacen encuestas, pero los empleados no siempre participan porque no confían en que sus respuestas sean privadas. Si una persona siente que está siendo observada o que su jefe va a conocer lo que ha dicho, difícilmente va a expresarse con libertad.
Por eso, una de las claves de Brújula es la confidencialidad. El responsable de la empresa no recibe las respuestas individuales de cada empleado. La información pertenece a la persona que solicita el feedback. Si queremos que alguien se muestre tal como es, tenemos que ofrecerle un espacio seguro.
¿Cuánto tiempo te ha llevado desarrollar la aplicación?
La idea empezó hace unos seis años, la lancé de tres formas diferentes, pero no tomaba forma. Hasta que este año con el mayor desarrollo de la la inteligencia artificial he podido programar a la app para que hable como yo, he tardado cuatro meses. Y ahora por fin he podido desarrollar este modelo que ya están probando varias empresas.
¿Cómo funciona?
A través de un cuestionario la herramienta compara cómo se percibe uno mismo y cómo lo perciben los demás. Cuando aparecen diferencias, se abre una oportunidad de aprendizaje. No se trata de señalar quién tiene razón, sino de entender qué está ocurriendo.
¿Puede una aplicación sustituir a un coach?
La idea no es que la tecnología resuelva mágicamente los problemas. Hace falta formar a personas dentro de la organización, explicarles para qué sirve la herramienta y enseñarles a interpretar los resultados. Después, esas personas pueden transmitir el conocimiento a otras. Lo importante es generar una cultura en la que podamos hablar de lo que sucede sin buscar culpables.
¿Qué te gustaría conseguir con Brújula?
Que las empresas tengan un clima laboral más sano. No puedo hacer que todo el mundo abandone su trabajo y monte un negocio propio, pero sí puedo intentar que el entorno en el que trabaja sea mejor. Creo que estamos sacrificando demasiada salud por los resultados, los objetivos y la economía.
Me gustaría contribuir a otra manera de entender las organizaciones. Una en la que las personas puedan expresarse, sentirse parte de un equipo y desarrollar su potencial. Al final, si cada persona puede crecer, si cada equipo desarrolla sus capacidades y todos trabajan en esa dirección, la empresa también puede alcanzar su potencial.