“Hemos logrado que los regadíos tradicionales sean declarados Patrimonio Inmaterial”
Junto a Francisco Checa, Juan Antonio Muñoz elaboró el informe consultivo para otorgar esa declaración a través del Laboratorio de Antropología Sociocultural de Almería

Juan Antonio Muñoz Muñoz junto a Antonio Hermosa, autor de la entrevista.
El almeriense Juan Antonio Muñoz Muñoz, nació hace 70 años en Lubrín. Padre de dos hijos, se ha jubilado tras permanecer ligado al mundo de la enseñanza toda su vida. “Me acabo de jubilar hace poco tiempo y sigo trabajando en lo que me gusta: el patrimonio cultural”.
Su infancia y adolescencia las pasó en su pueblo, pero después se trasladó a la capital donde ha vivido el resto del tiempo. Comenzó dando clases en localidades cercanas a Cabo de Gata: Carboneras y Campohermoso, para después trasladarse a Almería al Centro de Profesores. Ahora sigue trabajando como investigador en la universidad, “En el Laboratorio de Antropología Sociocultural de Almería y, por encargo del Ministerio de Cultura, acabamos de conseguir que se vaya a declarar como patrimonio inmaterial en España los sistemas históricos y tradicionales de regadío”. Lograr esa declaración ha supuesto llevar a cabo un proceso, con informes técnicos y consultivos en el que ha participado junto a otros investigadores de Almería y Granada. “Una vez que estaba hecho el informe técnico, tenía que haber alguien que lo validara mediante un informe consultivo”. Cabe destacar que el Laboratorio de Antropología Sociocultural de Almería haya sido el encargado de redactar ese informe consultivo, firmado por dos de sus 17 miembros: Juan Antonio Muñoz y Francisco Checa. a pesar de haber muchas universidades en España, ha sido la de Almería la encargada, junto a la de Granada, a través del Laboratorio de Arqueología Biocultural, que redacto el informe técnico, de llevar a cabo este trabajo. Un encargo puntual que ha tenido en cuenta la preparación sobre los usos del agua que tienen nuestros investigadores.
Aunque reconoce que llevan muchos años trabajando sobre este tema, incluso antes de que se pensar declarar patrimonio inmaterial de la humanidad, por lo que han sido un elemento importantísimo para lograr esa catalogación. “El agua es esencial para el ser humano. Si es importante en Castilla, pues imagínate en un sitio donde no la hay, donde la insolación es muy potente y donde la prosperidad y la demografía, la cantidad de gente que puede vivir en un sitio y su calidad de vida, dependen de la cantidad de agua que consigan”.
Muñoz Muñoz enfoca la relación que tiene el agua y su rentabilidad económica. “El agua es la esencia de la vida. Te fijas en distintos paisajes que tenemos en Almería, y donde no hay agua se considera un paisaje yermo, muerto, sin vida y, por el contrario, donde hay agua, se valora como un paisaje feraz”. Pero en el momento actual no existe ese tipo de análisis porque vivimos en una sociedad donde el agua depende de hacer girar un grifo o mover una manivela. “Pero cuando para conseguir el agua tienes que esperar a que llueva. Tener medios y fórmulas para guardarla, para que no se ponga mala, entonces descubres que es un tesoro”. Juan Antonio nos plantea el dilema de ir 10 días al desierto con tres botellas de agua. “La optimización, y la consecución de ella a través de recursos es fundamental, y para eso sirven una serie de sistemas para capturarla, transportarla, almacenarla, o defenderse de ella, porque a veces el agua llega con muy mala sombra, y si no estás preparado, el agua también te puede llevar a ti”. Su trabajo está basado en una buena gestión de un territorio de zona árida, directamente vinculado a la consecución de vida, es decir, a la obtención de agua.
Últimamente, Juan Antonio ha estado centrado en el análisis de la arquitectura tradicional desde el punto de vista de la estructura de piedra. “Hemos hecho un trabajo de campo muy extenso, nos ha llevado dos años en los que hemos estado pateando toda la provincia. Tenemos muchísimo material y hemos sacado los resultados en publicaciones y revistas científicas, y hemos montado un documental que se llama Almería de Piedra, con una exposición itinerante”. Gracias al acuerdo suscrito con el Instituto de Estudios Almerienses han contado con el apoyo económico de la Diputación de Almería. “La construcción más básica y la más elemental, la que siempre se ha hecho era coger piedras y ordenarlas de tal manera que te permitiera levantar un habitáculo”. En 2018 la UNESCO también declaró la técnica de la piedra seca patrimonio inmaterial de la humanidad.
Este profesor ha estudiado en profundidad la estructura de las construcciones de piedra, “tú piensas en un ribazo, en un balate, como lo llamamos aquí. Un paisaje armaba y dividido con piedra, que es el recurso más económico, y que más presencia tiene. Lo que tienes que hacer es reordenar con paciencia, y con sabiduría. Tiene todo un proceso de ingeniería popular y, sobre todo, de sabiduría. Y así podríamos estar hablando hasta 100 tipologías constructivas diferentes de la piedra”.
Y uno se pregunta si el ciudadanos actual está mentalizado para conservar ese tipo de patrimonio, ese tipo de espacios. “He estado muchos años inculcando que tenemos una singularidad en Almería muy montañosa. Cuatro barreras de más de dos kilómetros de alto y muchísimas más de menor altura. Entonces, si tú quieres cultivar, si tú quieres habilitar ese espacio, tienes que hacerlo a través de terrazas, lo que llamamos balates, y tienes que traer la tierra”. Juan Antonio quiere puntualizar que la aplicación de la técnica de la piedra seca ha permitido cultivar este territorio, realizar ribazos, acequias, los sistemas de defensa de la bajada del agua en el que interviene el uso de la piedra. “Ahora llega una máquina y hace el trabajo. Pero la construcción tradicional del paisaje habitado se remonta a miles de años. Este es un momento puntual y posiblemente efímero, y si queremos interpretar el territorio, tenemos que ver cómo nos hemos adecuado a sobrevivir en un medio hostil”.
Pero la sociedad se ha vuelto excesivamente economicista y nos olvidamos de nuestro pasado. “La esencia de la construcción tradicional es que se debe hacer con el mínimo esfuerzo posible y con los materiales inmediatos. Ahora los traes de donde sea, pero las construcciones tradicionales, las construcciones de piedra, emanan directamente del territorio”. Es una construcción que entra en simbiosis con el entorno, emana de no rompen el territorio, “son construcciones que no necesitan ni arquitectos, ni planificación. No hay una administración que te diga lo que tienes que hacer. Hay una necesidad que tienes que cubrir y la vas a cubrir con los recursos inmediatos que tienes y el mejor de los recursos es la inteligencia”.