“En Ballet Duende Flamenco fusionamos fitness, flamenco y danza del vientre”
Marisa Cid es una mujer polifacética: bailarina, coreógrafa, profesora, empresaria y guarda de seguridad

Marisa Cid junto al autor de la entrevista, el periodista Antonio Hermosa.
Marisa López Cid tiene 48 años. Se crió en el barrio de Nueva Andalucía de la ciudad de Almería. Estudió primaria en el colegio Azcona, y secundaria en el Instituto Nicolás Salmerón. Desde los ocho años compaginó sus estudios con los de baile clásico en la Escuela de Arte Dramático y Danza de Almería, donde permaneció durante doce años. “He aprendido varias disciplinas, ballet clásico, danza española, ballet flamenco, danza contemporánea, danza del vientre, y me especialicé en bailes de salón”. Desde muy pequeña mostró una gran atracción hacia el mundo artístico. Desde los cuatro años recibió masterclass y clases con grandes maestros de la danza como Mariquilla, Cristina Hoyos, Víctor Ullate, Nacho Duato, Rafael Amargo y María Carrasco.
Conocida artísticamente como Marisa Cid, llama la atención su versatilidad artística y profesional, porque Marisa es bailarina, coreógrafa, empresaria y también guarda de seguridad. “Todo eso encaja porque hay que comer. El baile no te da suficiente dinero para poder vivir. Hay que trabajar en otros sectores para poder mantenerse”.
Es hija del especialista de cine, actor de reparto y director Francisco López Barrilado. “Soy madre soltera. Tengo un hijo de 24 años que se llama Alejandro Sánchez, que está estudiando la carrera de piloto en airBaltic. Gracias a mi padre, que me ha ayudado con su educación y al apoyo de mi madre, que ha hecho las funciones de madre cuando yo no he estado, hemos salido adelante. He viajado mucho por todas partes del mundo y he necesitado ayuda, y la he encontrado en mis padres”. Con 18 años sufrió un grave accidente de automóvil que la llevó a reorganizar su futuro profesional.
Esta mujer cuenta también con una sólida preparación deportiva con certificados que la acreditan como preparador en fisioculturismo. Siendo adolescente comenzó en exhibiciones de fitness en el Teatro Cervantes. Practicó esta disciplina hasta el año 2009. “He sido promotora de fitness a nivel mundial, lo que me llevó a hacer una composición de modelaje con fitness, ballet y culturismo. Me retiré en el campeonato de euroélite de fisicoculturismo”. Se especializó en flamenco trabajando en Madrid con el grupo de María Carrasco. ”Hice un casting para la obra de Carmen de Bizet para el ballet de María Carrasco, pero no me sentía muy recompensada económicamente y rechacé ir a Nueva York y a Japón con ella”. Tras esa etapa, crea su propio grupo de flamenco, con el que viaja a la ciudad marroquí de Marrakech. “Nos fuimos para una Navidad y estuvimos allí casi tres años, trabajando para la cadena de hoteles Sheraton, en el Hyatt Regensing y en el Farah. Entre los años 2002 y 2004, además de Marrakech, también trabajamos en Casablanca y Agadir”. Después se va a Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos. “Me ofrecieron trabajo en el tablado flamenco de “La Lola” y allí estuve una temporada”.
A su regreso a España participa en una empresa de producción dedicada al modelaje junto a José Antonio Moya González. “Nos dedicábamos a organizar concursos de belleza. Llevábamos los modelos de Miss Almería, Mister Almería, Miss Granada y Mister Granada, además de los de Miss España. También organizábamos conciertos por toda la provincia. Por ejemplo con David de María, Antonio Orozco, María de Chambao, Niña Pastori o Medina Azahara”.
Luego decidió trasladarse a Madrid a dar clases de baile. En esa época le ofrecieron ser burbuja de Freixenet. “No me fui porque no me compaginaba bien con el trabajo y con los estudios. Todavía me estaba formando”. De regreso a España monta su propio ballet. “En vez de irme a bailar como solista, decido montar un ballet y moverlo por toda España”. Como es una mujer muy activa y tiene que mantener a su familia compagina el baile con el trabajo como vigilante de seguridad. Con la llegada de la pandemia regresa a Almería y se pone a dar clases de baile en una academia. “He consolidado otra vez el Ballet Duende Flamenco, el que perdí cuando volví de Marrakesh. Empiezo ahora de nuevo. Retomo la aventura que comencé en 2009”.
López Cid se muestra muy ilusionada con su nuevo proyecto. “En Ballet Duende Flamenco fusionamos una coreografía, con violín y caballo, que se llama el principio del fin, que se va a hacer antes de empezar en la entrada del auditorio. Porque en vez de terminar dentro del escenario del auditorio con ese espectáculo, lo vamos a hacer al revés y empezar desde el final e ir hacia el principio”.
El espectáculo lo quiere llevar a otros escenarios. “También subirlo a la Alcazaba de Almería para primavera. Me han pedido presupuesto para hacerlo en La Maestranza de Sevilla y en la Alhambra de Granada. Donde ya he bailado antes”. Marisa Cid quiere mostrar este montaje por otros lugares de España. Se siente optimista porque ha visto un incremento del deseo de los espectadores en asistir a este tipo de eventos. “Con la llegada del coronavirus tuvimos un parón bastante considerable, pero después del coronavirus la gente ha tomado la decisión de no querer perder el tiempo y acude más a obras de teatro, a otros espectáculos, y está más integrada en la cultura. Ahora los teatros se llenan, cuando antes no iba la gente. El público quiere cosas que tener que hacer y ver. Antes no había tanto espectáculo cultural como hay hoy”.
Marisa reconoce que a pesar de todo continúan las dificultades para conseguir apoyo económico. “Ya sabes tú lo que pasa con el dinero, la gente no está por la labor de poner dinero, como publicidad o como patrocinadores, pero el ayuntamiento y la Diputación se están volcando con nosotros a un nivel que yo no esperaba, y estoy muy agradecida con ellos, porque no me han puesto ninguna traba”.
Para relanzar su espectáculo cuenta con el apoyo de varios sponsors. “Tenemos a Nicolás de La Gruta, al asador de pollos Sáez, al abogado Jaime Avelino. También el apoyo de Teresa de la Parra con Almería Televisión, la revista Like y la ganadería El Indalo Almería. El ganadero José Huete, que es nuestro caballista. Faralá y la modista Loli Bernal, con un vestuario especial que se ha hecho con los colores de Almería”. En el ballet que se subirá al escenario del Auditorio el día 10 hay mucha presencia de artistas de Almería y de Granada. “Presentamos una obra muy especial que no se ha hecho nunca bailada, que es la canción del Maestro Padilla que grabó en 2010 David Bisbal y que se titula Almería Tierra Noble, que la va a cantar un grupo del Albaicín fusionándola con una zambra por tientos“.
Más que bailaora o empresaria, Marisa Cid se considera una transformer. “Me implico en todo. Lo hago desde la flor o los pendientes que lleva una bailarina, hasta el último sponsor que se une a nuestro proyecto”.
En la actualidad da clases en la academia Dreams Factory, en la calle Ferrocarril. “Doy clases de baile de salón. Ahí se hacen masterclass de flamenco y de danza del vientre. Nosotros hicimos un casting en la escuela de música en donde se seleccionó a las personas para hacer el espectáculo. Sobre todo buscábamos personas que pusieran corazón. No quiero gente que solo baile, quiero gente que sienta, que ponga ganas y corazón”.