Las alumnas de baile de Chelo Ruiz deleitan con su arte
Hasta cincuenta jóvenes entre los 8 y 24 años subieron al escenario para hacer disfrutar al público

Fin de fiesta con Chelo Ruiz, la cantaora Anabel Castillo, el guitarrista Gabriel Pérez y las alumna
Apoteósica velada flamenca la que se vivió en la cueva de la Peña El Morato, con motivo de las actuaciones que llevaron a cabo las alumnas de la Escuela de Baile Chelo Ruiz, que estaba a rebosar, tanto el interior, como el acceso, ya que desde casi una hora antes de comenzar las actuaciones, era imposible acceder al interior de la cueva.
Además de los socios y amigos habituales de El Morato, acudieron padres y familiares de las chicas, por lo que Chelo Ruiz tuvo que pedir en el descanso, que se dejara lugar a los padres de las chicas que bailarían en la segunda parte, para que pudieran verlas.
A pesar de su juventud, Chelo Ruiz, está considerada como una de las bailaoras andaluzas de mayor prestigio, creando escuela, por lo que cuenta con 150 alumnas, en edades comprendidas entre los 3 y 50 años, a las que trasmite a diario su arte singular.
Con las alumnas mayores, algunas de ellas ya convertidas en profesoras, ha formado una maravillosa compañía que baila, por ejemplo, por malagueñas, y que han conseguido recientemente el segundo premio en La Línea de la Concepción, representando a la provincia de Almería, en el que participaron las ocho provincias de la Comunidad andaluza.
Las chicas de este grupo se han presentado en Granada para examinarse con Mariquilla, en la Cátedra de Flamencología, con muy buenos resultados.
Bailaron las alumnas por edades y en dos grupos en dos partes diferentes. Los niños y niñas desde los ocho a los diez años fueron los encargados de abrir la actuación, tanto en la primera parte como en la segunda, bailando por soleá. A continuación lo hicieron por tangos de Granada las niñas de 10 a 12 años.
Luego, las de 12 a 15 años, lo harían por soleá y las de 18 a 20 años por farruca. Las mayores bailaron por malagueñas.