Cabo de Gata protesta a golpe de cacerola por los cortes de luz: llevan semanas incomunicados
Los vecinos denuncian cortes de luz de más de 24 horas, fallos en la telefonía, variaciones de tensión que dañan electrodomésticos y la falta de información

Cacerolada en Rodalquilar por los cortes de luz.
Como si una manada de cincuenta cabezas de ganado surcara cada núcleo de población del Cabo de Gata al sonido de sus cencerros, los pueblos de Rodalquilar, La Isleta del Moro, Las Negras, Agua Amarga, Fernán Pérez, San José y Las Presillas tronaban al unísono el medio día de este domingo 8 de febrero. Cada golpe, cada choque de metal contra metal, era un mensaje claro: el descontento de una población castigada por los cortes de luz y telefonía cada vez que sopla el viento.
Los vecinos golpeaban con fuerza ollas, cacerolas, sartenes o tapaderas de cualquier utensilio que produjera ruido. Cada sonido era parte de una melodía infernal de protesta, que sobrepasaba la indignación y se convertía en la banda sonora de un invierno marcado por apagones que dejan a las familias incomunicadas y a los negocios al borde del desastre.
Juan, portavoz de la Asociación de Vecinos El Playazo de Rodalquilar, resumía la situación con indignación: "El último corte fue el jueves y estuvimos 24 horas sin luz. No hay suministro eléctrico, no hay telefonía, estamos totalmente incomunicados. Intenté llamar al 112 y no tenía datos; llamé al 062 y tampoco. Tenemos que trasladarnos en coche para enterarnos de qué está pasando, porque nadie viene a informarte."
Vecinos y negocios al límite
La falta de electricidad afecta tanto a hogares como a negocios locales. Juan explica que pese a que la mayoría de bares, restaurantes y comercios abren solo en temporada de verano, algunos han comenzado ya a abrir y han sufrido las consecuencias, por ejemplo "el restaurante 340 abrió hace dos días y tuvo que tirar todo el pescado porque estuvimos un día entero sin electricidad".
En La Isleta del Moro, otro vecino subraya que los problemas son estructurales y recurrentes. "No hace falta un gran temporal; con viento o lluvia los cortes de luz y los cambios de tensión son constantes. Hay cables deteriorados, cortocircuitos… y cuando perdemos la luz también perdemos la línea telefónica, así que no se pueden dar partes de incidencias. Para avisar tienes que desplazarte en coche, y en plena noche de tormenta, ¿quién se va a mover?"
Los daños se extienden a datáfonos, cámaras frigoríficas y electrodomésticos, que se estropean por las subidas y bajadas de tensión. "En casa, los electrodomésticos también se rompen; a mí se me ha estropeado el módem tres veces. Llegas a tu piso de fin de semana y todo está podrido", explican los vecinos afectados.
Infraestructuras obsoletas y abandono
Los vecinos responsabilizan a las compañías suministradoras de este abandono. Juan explica que en esta zona de Cabo de Gata "parte del suministro lo lleva Endesa, otra Rodaled y otra Electroferrer de Carboneras, pero las infraestructuras son de hace 30 o 40 años. Así no podemos estar", afirma.
Las caceroladas buscan visibilizar décadas de abandono y exigir reuniones reales entre empresas, Ayuntamiento y residentes para planificar mejoras concretas en las redes eléctricas y telefónicas.
La posición del Ayuntamiento de Níjar
El Ayuntamiento de Níjar también ha mostrado preocupación por la situación. En un comunicado reciente, el alcalde José Francisco Garrido afirmó que los problemas en núcleos como Agua Amarga “son una constante tanto en invierno como en verano” y que generan un grave perjuicio a vecinos, negocios y servicios públicos.
El Consistorio ha remitido un escrito a la distribuidora E-Distribución Redes Digitales SLU para solicitar información detallada sobre las causas de los cortes y sobre el estado de ejecución de las mejoras comprometidas. Fuentes de Endesa han indicado que se prevé una reunión la próxima semana con el alcalde y su equipo, en la que se darán detalles sobre los programas de reforma y refuerzo de la red, muchos de los cuales ya están en trámite.
Garrido subraya que "los vecinos necesitan respuestas claras y soluciones reales. No podemos normalizar cortes continuos en un municipio que tiene una fuerte dependencia del sector turístico y de los servicios. Desde el Ayuntamiento exigimos que el servicio se reponga con la mayor celeridad posible y que se informe de manera transparente sobre las actuaciones previstas y su calendario de ejecución."
Riesgo para la seguridad y la atención sanitaria
Más allá de los negocios y electrodomésticos, los vecinos alertan sobre el riesgo para la seguridad y la salud "Parece mentira que vivamos en el primer mundo y estemos en una situación tercermundista, como en el medievo, con velas y lámparas de aceite. ¿Qué tiene que pasar, una catástrofe? Si una persona mayor o dependiente tiene una emergencia sanitaria, no podemos llamar."
Las caceroladas de este domingo buscan visibilizar décadas de abandono en una zona considerada turística y “privilegiada”. Los vecinos exigen un suministro eléctrico estable, la mejora de la telefonía, planes de actuación ante los cortes y un compromiso real de inversión en infraestructuras.