Falta de personal y oficinas cerradas: SiPcte denuncia el colapso de Correos en Almería
Vecinos de la provincia y trabajadores se ven afectados por un servicio deficiente

Oficina de Correos.
El deterioro del servicio postal empieza a hacerse visible en Almería, y es que la oficina auxiliar de Correos de San Agustín permanece cerrada desde el pasado lunes. La baja médica de la única trabajadora encargada de atender el servicio ha dejado a todo el núcleo sin atención postal presencial y, según denuncia el sindicato SiPcte, la empresa no ha cubierto la vacante ni ha ofrecido alternativas estables a los vecinos.
Durante estos días, la única comunicación visible ha sido un cartel en la puerta. Mientras tanto, decenas de personas continúan llamando para intentar recoger notificaciones y paquetes que permanecen almacenados dentro de la oficina. Familias, autónomos y personas mayores se encuentran sin acceso a envíos que, en muchos casos, son urgentes.
“El problema no es una incidencia puntual, es una decisión de no contratar”, explica Francisco Sabio, responsable de SiPcte en la provincia. “No puede ser que porque dos vecinos llamen por teléfono, el jefe coja el coche y les lleve las cartas”.
Según el sindicato, la situación se agrava por la falta de personal en la unidad de reparto de El Ejido, de la que depende San Agustín. En la actualidad, aseguran que existen más de quince ausencias entre bajas, jubilaciones o permisos que no se están cubriendo.
En zonas como Almerimar denuncian que de tres repartidores habituales solo queda uno operativo: “Es imposible que un solo cartero cubra toda la población. Las notificaciones se acumulan en los casilleros porque no hay manos para sacarlas a reparto”, señala Sabio. Además, critican que la prioridad empresarial se esté centrando en la paquetería de empresas como Amazon frente al correo ordinario y certificado.
Contraste con un contrato millonario
El cierre de la oficina coincide con la reciente adjudicación por parte de la Junta de Andalucía de un contrato de más de 32 millones de euros a la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos para la gestión de servicios de paquetería, valijas y distribución editorial. Para el sindicato, el contraste es evidente. “No se puede presumir de modernización y contratos millonarios mientras se deja a pueblos enteros sin servicio postal”, afirma Sabio. “Si la Junta confía millones de dinero público a Correos, también debe exigir que ese dinero se traduzca en oficinas abiertas y plantillas suficientes”.
La organización sostiene que el modelo de “Operativa de la Última Milla”, implantado en 17 unidades andaluzas —entre ellas El Ejido—, no está mejorando la atención, sino incrementando la presión sobre los trabajadores. “Más carga, menos personal y peor servicio”, resume Sabio.
Cierres puntuales y más problemas en la provincia
La oficina de Las Norias de Daza también ha registrado cierres temporales esta semana, dejando a la ciudadanía con pocas alternativas. En Almería capital y otras carterías del Poniente, SIPCTE habla de “recortes bestiales” y de la práctica habitual de no sustituir jubilaciones, repartiendo las zonas entre el personal restante.
A esto suman otras críticas, como la obligación de ofrecer productos de seguros o tareas comerciales ajenas al reparto postal con amenazas de sanción en caso de no cumplir objetivos o la falta de refuerzos en campañas de alta carga de trabajo como Navidad.
Incluso durante el reciente temporal, el sindicato asegura que se obligó a salir a reparto con alertas meteorológicas activas: “Se puso en riesgo la seguridad de los trabajadores para sacar paquetería. El sentido común brilla por su ausencia”, lamentan.
Desde SiPcte exigen la reapertura inmediata de la oficina de San Agustín con personal estable, la cobertura efectiva de todas las bajas en la zona de El Ejido y una planificación que garantice el reparto diario de correspondencia, tal y como establece el servicio postal público.
“Los trabajadores están haciendo verdaderos milagros, pero no se puede sostener un servicio esencial a base de sobrecarga y precariedad”, concluye Sabio. “San Agustín no puede quedarse sin Correos”.
Y así, entre cartas acumuladas y persianas bajadas, el correo público espera soluciones que todavía no llegan y provoca un deterioro, cada vez mayor, de un servicio público y vital.