El presidente de un país europeo, de visita privada en Almería: de rutas en moto a cafés en Aguadulce
El dirigente habría elegido la provincia para pasar unos días disfrutando de su afición por la fotografía o el motociclismo

El presidente de República Checa, Petr Pavel, de ruta por la provincia de Almería.
La provincia de Almería es un destino turístico atractivo para muchos, incluso en invierno. Visitantes de toda España y Europa aprovechan la diferencia térmica entre sus lugares habituales de residencia y Almería para escapar de las bajas temperaturas. Una ventaja climática que recientemente habría atraído incluso a un presidente europeo, quien ha elegido la luz y el clima almeriense para una visita privada.
Se trata de Petr Pavel, el jefe de Estado de República Checa, quien entre los últimos días de enero y los primeros de febrero habría pasado una corta -pero intensa- estancia en Almería. Así lo aseguran varios usuarios en redes sociales, que en los últimos días han visto al presidente disfrutar de su afición al motociclismo por las carreteras almerienses.
De El Tonel en Aguadulce a Cabo de Gata
Tanto es así, que incluso medios checos como el 'Prague Morning' afirman que el presidente del país ha estado de visita en Almería para probar varios modelos de motos, como una BMW y una Honda. Entre los rumores, en el país europeo se habría comentado que el presidente ha pasado su estancia en Almería en un lujoso resort, algo que, de inmediato, ha desmentido el propio Pavel, compartiendo en sus redes sociales algunas imágenes de esta visita por Almería.
En ellas, se puede observar algunos de los lugares que habría visitado el checo, como una habitación de hotel bastante humilde para un jefe de Estado, la cafetería El Tonel en el Paseo Marítimo de Aguadulce, así como números enclaves desde la provincia; desde las mejores playas de Cabo de Gata hasta la sierra.
En estas imágenes se puede observar la provechosa visita del dirigente a la provincia, acompañado de un grupo de amigos, en la que ha aprovechado para disfrutar de su afición por la fotografía y el motociclismo.
Más allá de los rumores y la curiosidad que ha despertado su presencia, la visita de Petr Pavel vuelve a situar a Almería como un refugio privilegiado, capaz de atraer no solo a miles de turistas anónimos, sino también a dirigentes internacionales que encuentran en la provincia discreción, buen clima y paisajes únicos.