Varapalo para la promotora del Algarrobico: el TSJA ordena continuar con la revisión de licencia
La justicia da la razón al Ayuntamiento, Junta de Andalucía y Greenpeace, que se opusieron al recurso

El hotel de El Algarrobico en una fotografía de archivo.
La maraña judicial en torno a la estructura de lo que estaba llamado a ser el futuro hotel de El Algarrobico, en la zona de Carboneras que comparte el mismo nombre, suma un nuevo capítulo judicial en forma de revés para la promotora del mismo.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dictó el 28 de enero un nuevo auto al que ha tenido acceso este periódico y en el que la justicia tumba las pretensiones de Azata del Sol de archivar la ejecución de la sentencia anterior. Para el Alto Tribunal no hay atajos: el procedimiento solo terminará cuando la revisión de oficio de la licencia (la misma que permitió comenzar la edificación y que supondría su retirada, en términos coloquiales) sea una realidad definitiva y no un simple trámite sobre el papel.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo de Granada ha sido clara a este respecto al desestimar el recurso que la mercantil interpuso contra una resolución de 2025. Azata intentaba frenar el proceso judicial y administrativo alegando que la ejecución debía darse por concluida, pero los magistrados han defendido que con el cumplimiento de la sentencia sobre el futuro del hotel y los terrenos donde se asienta no se agota con el "inicio" de la revisión de la mencionada licencia, sino con su "completa terminación".
Dos administraciones, aliadas en este recurso
Uno de los puntos clave de este nuevo auto judicial es la situación del Ayuntamiento de Carboneras. El Consistorio alegó que ya ha remitido el expediente al Consejo Consultivo de Andalucía, siguiendo las órdenes de la Sala, como ya se conoció púbicamente días atrás. Del mismo modo, tanto la Junta de Andalucía como Greenpeace alegaron contra el recurso de la promotora para que el proceso contra la polémica estructura en el Parque Natural Cabo de Gata siga su curso.
Además, el tribunal subraya que ya se han removido los obstáculos administrativos que el Ayuntamiento esgrimía anteriormente, como la ausencia de la figura del secretario municipal. Con el expediente ya en manos del órgano consultivo, el TSJA considera que no hay motivo para el archivo que pedía Azata, a quien afea su "nulo interés" en que la tramitación avance con celeridad.
El TSJA recuerda que el artículo 24 de la Constitución Española garantiza la tutela judicial efectiva, lo que implica que los jueces no solo dictan sentencias, sino que tienen la obligación de hacerlas ejecutar.
Con esta resolución, el Algarrobico sigue en su particular 'limbo' legal, pero con una orden judicial que impide que el caso se guarde en un cajón. El Ayuntamiento de Carboneras sigue bajo la lupa y Azata del Sol ve cómo se agotan sus intentos de cerrar judicialmente un conflicto que, décadas después, sigue siendo la gran asignatura pendiente del urbanismo en el Levante almeriense.