“Fue un incidente que nunca debió llegar a las manos”
La alcaldesa lamenta el altercado ocurrido con unos turistas en un restaurante de la localidad

Los hechos ocurrieron en un local del malecón, en la imagen, de Garrucha.
“Lamentamos profundamente lo ocurrido, pero el incidente del paseo marítimo fue un episodio de mala educación que nunca debió llegar a las manos”. Estas son las palabras con las que la alcaldesa de Garrucha, María López, se ha referido al altercado del pasado sábado.
Según López, se trata de “unos clientes nerviosos, posiblemente cansados, que no demostraron demasiado respeto ni educación por unos profesionales de la hostelería que también se cansan y también se pueden poner nerviosos después de una jornada de diez horas y tras haber atendido a cientos de personas”, comenta alcaldesa de Garrucha, que se ha reunido con los propietarios del restaurante La Barca, para conocer la evolución de los heridos tras el incidente y da por zanjado un “desagradable episodio que nada tiene que ver con nuestra imagen turística”.
Denuncias cruzadas
En el encuentro, aunque habían mantenido contactos telefónico con el equipo de Gobierno y Policía Local durante el fin de semana, los propietarios del establecimiento han vuelto a relatar lo ocurrido, así como que han puesto los hechos en conocimiento de la Guardia Civil, formulando la correspondiente denuncia por daños, agresiones y las pérdidas sufridas tras la estampida que provocó la pelea y que supera los 3.500 euros, aseguraban los propietarios a LA VOZ. A su vez, los turistas madrileños prensetaron denuncia en la Comisiaría de Plolicía de Moratalaz, en Madrid.
Según el relato que recoge el comunicado del Ayuntamiento de Garrucha, una familia de ocho personas ocupó una mesa “cuando ni tan siquiera estaba preparada para ello”. Aún así, se les atendió, “pero en todo momento el comportamiento de estas personas no fue correcto, cívico ni tan siquiera educado”, han relatado víctimas y testigos.
Tras consumir algunos platos típicos, entre los que se encontraba una ración de la popular gamba roja de Garrucha, los clientes abonaron su cuenta, inferior a los 70 euros, -a menos de 10 euros por comensal-, y una vez que pagaron “se creyeron en el derecho de volver a insultar al propietario y camareros, provocando enormes incomodidades al resto de clientes”. Fue entonces cuando de la discusión se pasó a las agresiones.
A 67 euros el kilo en lonja
“En los veinte años que llevo en política en mi pueblo nunca he vivido un episodio como éste, pero en vacaciones se viene a disfrutar y no a pelear. El episodio de las gambas es anecdótico y se ha convertido en el eje de la historia por ser el plato estrella de nuestra gastronomía local. Y hablamos de un producto que el martes se ha subastado en lonja a más de 67 euros el kilo, pero puedo asegurar que el domingo, el lunes, el martes, como el resto de días, los turistas seguirán viniendo a Garrucha bajo el reclamo de la gamba roja”, asegura López.
El Ayuntamiento ha mandado un mensaje de apoyo a los hosteleros “para que no se sientan amedrentados por unos hechos puntuales, excepcionales, que nada tiene que ver con nuestra imagen y con lo que nuestros visitantes esperan de nosotros y encuentran aquí”.