Así ha cambiado el mapa del Poniente: tres municipios nuevos en 33 años
El Ejido, La Mojonera y Balanegra lograron su independencia entre 1982 y 2015

Imagen del Campo de Dalías desde la Sierra de Gádor.
El mapa del Poniente parece hoy perfectamente asentado, pero hace menos de medio siglo era muy distinto: El Ejido todavía no existía como municipio independiente, La Mojonera pertenecía a Felix y Balanegra formaba parte de Berja. Tres cambios ocurridos entre 1982 y 2015 terminaron de dibujar buena parte de unas fronteras municipales que hoy resultan familiares, pero que son mucho más recientes de lo que podría pensarse.
La configuración actual fue tomando forma a través de procesos muy distintos entre sí, impulsados por el crecimiento de núcleos que habían adquirido cada vez más peso. En algunos casos fueron años de reivindicaciones vecinales y trámites administrativos; en otros, el cambio respondió a una realidad demográfica y económica que hacía cada vez más difícil mantener la organización heredada. El resultado fue una comarca cuyas divisiones territoriales acabaron adaptándose a una transformación que ya se había producido sobre el terreno.
El Ejido
El primero llegó en 1982 y tuvo como protagonista al antiguo término municipal de Dalías. Durante las décadas anteriores, el desarrollo de la agricultura intensiva había transformado por completo el Campo de Dalías y había hecho crecer con rapidez núcleos como El Ejido, donde se concentraban cada vez más población y actividad económica.
El proceso desembocó en una reorganización administrativa que quedó aprobada el 30 de julio. Jurídicamente, la operación tuvo una particularidad: fueron los núcleos de Dalías y Celín los que se segregaron del antiguo término para constituir el nuevo municipio de Dalías, mientras que el territorio restante pasó a conformar El Ejido. La norma, publicada en el BOE el 11 de septiembre, dejó desde entonces dos municipios independientes donde anteriormente había existido uno solo.
La Mojonera
Apenas dos años después volvió a moverse el mapa. La Mojonera había experimentado también un importante crecimiento durante la segunda mitad del siglo XX, estrechamente vinculado a la transformación agrícola del Poniente, pero seguía formando parte del término municipal de Felix. La Asociación de Vecinos de San Roque promovió el expediente para conseguir la segregación y el proceso culminó el 10 de abril de 1984, cuando la Junta de Andalucía aprobó mediante decreto la creación del nuevo municipio.
En solo dos años, por tanto, la comarca había incorporado dos ayuntamientos independientes, ambos surgidos en una llanura que ganaba cada vez más peso económico y demográfico frente a localidades históricas del interior.
Balanegra
El siguiente cambio tardaría más de tres décadas. Balanegra pertenecía todavía a Berja, aunque desde 1987 funcionaba como entidad de ámbito territorial inferior al municipio, una fórmula que le permitía disponer de cierta capacidad de gestión propia sin dejar de formar parte oficialmente del término virgitano. El paso definitivo comenzó a tramitarse en 2005, cuando se presentó la solicitud para convertirse en municipio independiente. El procedimiento atravesó durante años distintos trámites administrativos y judiciales hasta que el 2 de junio de 2015 la Junta de Andalucía aprobó finalmente la creación del municipio de Balanegra mediante su segregación de Berja.
Así, el crecimiento agrícola, el aumento de población y el desarrollo de nuevos núcleos hicieron que localidades que durante años habían dependido administrativamente de otros municipios reclamaran estructuras propias. De este modo, El Ejido, La Mojonera y Balanegra terminaron incorporándose al mapa municipal de la comarca.
No fueron, además, los primeros movimientos territoriales de la historia del Poniente. Siglos antes, Roquetas también había estado vinculada administrativamente a Felix antes de iniciar en el XVIII su camino hacia un concejo propio. Aquel antecedente permite entender que las fronteras de la comarca nunca fueron completamente estáticas, aunque los cambios de finales del siglo XX y comienzos del XXI fueron especialmente rápidos y estuvieron directamente relacionados con la profunda transformación económica y demográfica de la zona.
El resultado es el mapa que hoy se da por hecho. Un mapa en el que estos municipios aparecen como plenamente consolidados, pero cuya configuración definitiva es mucho más reciente de lo que pensamos, porque buena parte de las líneas que hoy separan unos ayuntamientos de otros no llevan siglos dibujadas.